Monthly Archives: marzo 2019

luna-llena-libra

LUNA LLENA en LIBRA. 20 y 21 de Marzo de 2019.

No Comments 72 Views0

Hoy comenzamos a transitar la primera Luna Llena en Libra de este año, y digo la primera pues tendremos otra en Abril de este mismo signo, algo que no ocurre muy a menudo. Este evento y esta lunación como todas es extremadamente importante pues marca el momento del equinoccio en Aries, por ende, el comienzo del año astrológico 2019. El Sol entra en el primer signo exactamente a 0º de Aries al mismo tiempo que la Luna lo opone desde el 0º Libra. Realmente significando el momento cuando el día y la noche tienen la misma duración.

El balance de la Naturaleza. Lo que nos explica una de las razones por la cual el símbolo de Libra, es la balanza. A partir de este punto, las noches se encogen y el día crece.

Aries (Yo) y Libra (Tú) nos ayudan a comprender el verdadero significado de las relaciones personales. El otro se convierte en el espejo de nuestra alma y así logramos conocernos mejor. Como en el cuento de Eros y Psyche, el hijo de Afrodita que se enamora de una simple mortal, de extrema belleza, lo que despierta la envidia de la Diosa de la Belleza, que comienza a planear como separarles. Os contaré parte de la historia aquí, ya que la encuentro muy relevante para describir estas lunaciones en Libra.

Psyche era un niña y luego mujer tan bella, que la gente la adoraba y los hombres comenzaban a venerarla en vez de cortejarla. Su padre, el rey, comienza a sospechar que su amada hija Psyche nunca encontraría marido. Es así que va al oráculo de Delfos y este le dice que debe abandonar a su hija en la cima de una montaña para cumplir con su destino, que es un marido no humano. Al mismo tiempo Afrodita que ya había escuchado de esta bella mujer que comenzaba a hacerle sombra, manda a su hijo Eros (Cupido) a herirla con una de sus flechas para que ella se enamore de la bestia que el oráculo había mencionado. Pero al acercarse a ella, Eros duda, obnubilado por su belleza y se le cae la flecha en su propio pie y se enamora de ella locamente. Como ella no puede saber quien es él ya que su madre se enfurecería, la lleva a un bello valle donde ella disfruta del magnífico lugar por el día y a la noche él la visita y le hace el amor. La única condición: que ella nunca le mire ni le pregunte su nombre.

Este es el verdadero escenario que se da cuando nos enamoramos. Pero Psyche comienza a extrañar a su familia y le pide a Eros que la deje ir, aunque sea por un día a verles. Las hermanas que creían que había muerto, al escuchar su historia, comienzan a instigar en Psyche la duda, de que quizás se había casado con un monstruo, como había anunciado el oráculo y que por eso le pedía que no le mirase. Es así que con ayuda de sus hermanas planean que cuando él se durmiera a la noche, ella debía ir con un espejo en una mano y un cuchillo o hacha en la otra, en caso de que tuviese que matarle, al descubrir quien realmente era.

Ahora, esos son los dos símbolos que realmente nos importan: la lámpara y el cuchillo. Si vamos a hacer lo que esta Luna Llena en Libra nos pide, que es examinar la relación en la que nos encontramos, entonces, necesitamos ambos. Necesitamos la iluminación de la lámpara para echar un vistazo a la situación. El hacha o cuchillo nos ayudará a cortar con los lazos poco saludables de ella. Si acaso, lo más importante es mirar quien somos en esta relación, y como nos sentimos al respecto.

Venus, la regente o dispositiva de esta Luna Llena, se encuentra junto a Lilith, quien huyó del Edén por no aceptar la ley patriarcal de Adam (anterior a Eva). Aquí podría continuar con la historia de Psyque y Eros, que habla de la lucha de Psyche con Afrodita para ganarse a su suegra y responder a todas las pruebas que ésta le propone. Pero es suficiente decir aquí, que todos estos arquetipos que se iluminan para las lunaciones se harán más evidente si miramos las casas de nuestra carta astral, donde esta lunación cae. Dónde y a través de quién vivimos estas historias que nos invitan a buscar en nuestro interior, respuestas a nuestros temas de pareja y la relación con nuestra propia alma. Venus se encuentra en una cuadratura exacta a Marte, para esta lunación y encontrar armonía entre lo que buscamos en otro y lo que hacemos cuando lo encontramos, es uno de los temas que deberíamos mirar. Busco una relación estable, pero me presento como si ello no tiene importancia en mi vida? o ¿busco una relación abierta, pero me encierro en una relación estable que termina aburriéndome y atándome a una rutina que me resulta insoportable? ¿Cómo encontrar armonía entre lo que quiero y lo que atraigo?

Esta Luna llena como es natural en ellas, iluminan lo que se encuentra en la oscuridad de nuestra psyque, para que miremos con atención y descubramos esos aspectos de nosotros mismos de los cuales escapamos a diario, en el intento de mantenernos “felices” o “seguir sonriendo” aún cuando nuestro interior pide auxilio, para poder dejar de culpar al “otro”.

Por más culpa que tenga “el/la otro/a, por más cruel, más “malo” que sea, algo nos atrajo hacia el/ella y esa es la pregunta que nos debemos formular, qué me hizo sentir atraído/a y enamorado/a de una persona así? Cuanto más seguimos analizando al otro y menos a nosotros mismos, más nos traicionamos. Culpar al otro/a de lo que nos pasa, alimenta el engaño y como si de Psyche se tratara, esta Luna llena nos pide que empuñemos el espejo y el hacha y tomemos las riendas de nuestra vida.

Feliz Luna Llena a todos!

Fuente:  Astrología Arquetípica ~ Cristina Laird

27545603_234389070437150_4553810779366730304_n

QUE BONITA TE VES.

No Comments 70 Views0

Que bonita te ves,
así volviendo a ser tan tú…
tan tranquila,
tan loca,
tan completa,
tan viva…

tan viva que caminas con seguridad
sonriendo todo el tiempo,
tan viva que no te vistes como otras,
que la moda no influye en tus gustos,
usas lo que te identifique como única
y así vas enamorando al mundo;

que bonita te ves desde que te rescataste,
tu mirada cambió y la paz te invade
a cada hora, a cada instante;

que hermosa te ves amando a tu manera,
sin etiquetas,
sin miedos…
simplemente amando como tú quieras.

Ya casi eres la mejor versión de tí,
esa se comerá al mundo
en su afán de seguir siendo feliz…

que bonitos tus ojos y tus sonrisas,
que bonitas tus cicatrices… ¡que bonitas!

te reconstruiste de una manera hermosa,
de pedazos que al unirse se convirtieron
en la más bella de las rosas;

que bonita te ves retomando las riendas de tu vida
¡eres única!
no cualquiera resurge de entre las cenizas;
que grande te ves pisoteando todas tus tristezas
y complejos,
y has mandado al carajo a la gente,
y a tus miedos.

Que grande es una mujer cuando se acuerda de sus capacidad para comerse al mundo;
que grande te ves defendiendo tus ideales,
que bonita eres desde que te viste al espejo
y rompiste tus cadenas,
desde que secaste tus lágrimas
y eliminaste las tristezas;

¡que bonita!
que bonita te ves mujer ahí…
caminado por la vida;
que bonita eres cuando vuelas,
cuando luchas,
cuando sigues
y sigues,
y sigues…
¡que bonita!

Mary Diaz ~

 

 

pareja-sentada-tomando-te

TEORÍA DE LOS SEPTENIOS. La vida cambia cada 7 años.

1 Comment 200 Views0

Según la antroposofía el desarrollo de la vida de una persona está dividido en ciclos de 7 años y marcan la evolución de la conciencia a lo largo del tiempo.

La teoría de los septenios es uno de los pilares de la antroposofía, una línea de pensamiento creada por el filósofo Rudolf Steiner. En ella, se establece una especie de «pedagogía del vivir» del ser humano, que interactúa con todo el universo. Ese pensamiento filosófico ve la vida de forma cíclica, a partir de la observación de los ritmos de la naturaleza, divididos en fases de siete años.

Qué son los septenios

El número siete es, por naturaleza, una cifra mística dotada de mucho poder en casi todas las culturas conocidas. Por eso, los ciclos de la naturaleza también respetan una subdivisión en múltiplos de siete. En los tres primeros ciclos, que van desde los 0 a los 21 años —llamados «septenios del cuerpo»— el cuerpo madura y se forma la personalidad.

Los tres ciclos siguientes, desde los 21 hasta los 42 años, son conocidos como «septenios del alma». Es la fase en que, una vez superadas las experiencias básicas de la vida, la persona se inserta en la sociedad y toma su camino. Solo a partir de los 42 años, en los últimos septenios, se vive la vida con madurez, profundidad y espiritualidad.

En el caso de las mujeres, la división por septenios ayuda a entender los procesos reproductivos: el desarrollo, los años fértiles y la menopausia, cuando las fuerzas reproductivas se transforman en fuerzas de pensamiento más ligadas a la introspección, lo que posibilita una visión amplia de la vida. A continuación te contamos cuáles son las características de cada septenio.

De los 0 a los 7 años: nido

 Se produce una interacción entre lo individual (que está latente) y lo hereditario. Además, se produce el encuentro entre la parte espiritual de la individualidad y la parte biológica, que se prepara después de la fecundación en el vientre materno. La herencia biológica está muy marcada en las células del cuerpo en el 1.º septenio, por la acción de las fuerzas heredadas, y se almacenan en los riñones para toda la vida. A esa edad, sin embargo, la presencia de la madre es fundamental, hasta que a los siete años el niño se vuelva autónomo.

De los 7 a los 14 años: cambio

Salen los dientes permanentes y maduran los órganos del sistema rítmico, es decir, aquellos que están en la caja torácica (corazón y pulmones). Es en esta fase que el mundo exterior aparece y la persona descubre cómo manifestarse en él. Si esquematizamos de manera gráfica este movimiento, veremos fuerzas que entran y otras que salen. La característica de este septenio es el cambio.

De los 14 a los 21 años: pubertad, adolescencia y crisis de identidad

Tanto hombres como mujeres se vuelven fértiles (en las mujeres, esto se manifiesta con la llegada de la menstruación). Es la fase en la que el ser humano sale del mundo más paradisíaco y cósmico de la infancia e ingresa al mundo terreno. Se convierte en un ciudadano terrestre, que participa de la ciudadanía, de su lugar, su sociedad y el mundo.

De los 21 a los 28 años: límites

Los músculos y huesos ya se fortalecieron. El hombre y la mujer llegan a su máximo de fertilidad. Como se inicia la fase del alma, surge la emoción y dudas como «¿Elegí la profesión correcta? ¿Qué talentos o aptitudes dejé de lado? ¿Logré una buena relación con el mundo, el trabajo, la familia, y conmigo mismo?».

De los 28 a los 35 años: fase organizacional

Aparecen las primeras arrugas. En esta fase llega la crisis del talento: «¿Estaré en el camino correcto? ¿Qué otro debo seguir?». También aparecen cuestiones sobre el intelecto, así como de otra índole: «¿Ocurrió algún cambio importante en mi vida en los últimos tiempos?».

De los 35 a los 42 años: crisis de autenticidad

El hígado pierde la mitad de sus funciones. A su vez, el cabello empieza a caerse y llenarse de canas. Es la fase del alma y la consciencia. Las preguntas son «¿Qué haré de aquí en adelante, ahora que ya pasó la mitad de mi vida? ¿Sumé nuevos valores a mi vida? ¿Encontré mi misión?».

De los 42 a los 49 años: altruismo y mantener la fase expansiva

Los pulmones pierden parte de su capacidad de oxigenar la sangre, el rostro pierde firmeza, la andropausia y la menopausia llegan en este septenio. Las preguntas pueden incluir: «¿Estoy desarrollando alguna creatividad nueva? ¿Cómo está mi matrimonio? ¿Y mis relaciones, como la relación con mis hijos? ¿Estoy buscando o ya encontré un nuevo pasatiempo para esta fase?».

De los 49 a los 56 años: oír el mundo

La vitalidad declina, la energía de los riñones y el hígado es más débil. Se dificulta la eliminación de toxinas. Llega una fase inspiradora o moral y, con ella, las preguntas: «¿Pude encontrar un nuevo ritmo de vida? ¿Cómo es mi ritmo anual, mensual, semanal y diario?».

De los 56 a los 63 años: abnegación

La visión o la audición pueden debilitarse, y los reflejos y la movilidad cambian dado el declive energético de los órganos sólidos (corazón, bazo-páncreas, hígado y riñones). Es la etapa mística o intuitiva: «¿Cómo pude realizarme? ¿Cómo estoy cuidando mi cuerpo, mi memoria, los órganos de los sentidos? ¿Cómo están mis bienes y mi jubilación?».

De los 63 a los 70 años: sabiduría

 Es la «fase del maestro». Los niños tienen un aura de luz a su alrededor, porque todavía no está totalmente encarnada. En la fase del 10.º septenio, esta aura está interiorizada y es luminosa por dentro, siempre que la persona no padezca alguna enfermedad. Si respetas el ritmo de cada fase, tu luz interior también brillará.

Ser consciente de cómo se conforman los capítulos de nuestra vida es vital a la hora de conocerse, aceptarse y quererse cada vez más. Lo importante es vivir y disfrutar cada etapa ya que es única. En relación a esto un proverbio chino afirma que la vida humana tiene tres fases: veinte años para aprender, veinte para luchar y veinte para alcanzar la sabiduría.

fb_img_15032420765891
Fuentehttps://www.vix.com