Monthly Archives: abril 2019

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EL BOTE VACÍO. Una metáfora muy inspiradora.

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Un monje decidió meditar solo, lejos de su monasterio. Tomó su bote hasta el centro del lago, lo amarró allí, cerró los ojos y empezó a meditar. Después de unas horas de silencio, sintió el repentino golpe de otro barco chocando con el suyo.
Con los ojos aún cerrados, sintió que su ira aumentaba. Estaba listo para gritarle al barquero que tan descuidadamente había perturbado su meditación. Pero, cuando abrió los ojos, se sorprendió al descubrir que se trataba de un barco vacío que había golpeado al suyo. Probablemente se había desatado y flotaba hacia el centro del lago.
En ese momento, el monje tuvo una gran revelación. Comprendió que el enojo estaba dentro de él; sólo necesitaba el golpe de un objeto externo para sacarlo fuera de él. A partir de entonces, cada vez que encontraba a alguien que lo irritaba, se recordaba a sí mismo, que la otra persona no era más que un barco vacío: la ira estaba dentro de él.

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DEL VIAJE ESPIRITUAL A LA SANACIÓN. CLAVES. Louise Hay ~

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Hay una energía, una fuerza divina que nos crea, sustenta, interconecta y actúa en colaboración con nuestros pensamientos, palabras y acciones para generar las experiencias de nuestra vida. Cuando reconocemos este poder benevolente y aprendemos a trabajar con él, nos convertimos en dueños de nuestro destino. La fórmula es sencilla: piensa en cosas que te ayuden a sentirte bien, elige cosas que te ayuden a sentirte bien y actúa de forma que te ayude a sentirte bien. Luego, no pienses en el resultado y confía en que la Vida te aportará lo que necesitas para evolucionar y ser feliz.
Esta sencilla fórmula ha mejorado radicalmente mi calidad de vida, y también puede mejorar la vuestra.

Factores clave del viaje espiritual de Louise hacia la sanación:
• Simplicidad: concentrarse en dar pasos pequeños, sencillos y manejables en lugar de intentar hacer cosas complicadas.
• Optimismo: poner la atención y la energía en las soluciones en lugar de concentrarse en los problemas.
• Paciencia: experimentar el proceso en su totalidad y conscientemente, en lugar de apresurarsepara conseguir un resultado específico.
• Confianza: aprender a confiar en la Vida viendo perfección y oportunidades de crecimiento en todas nuestras experiencias.
• Crecimiento: ver la vida como una escuela donde utilizamos nuestras experiencias como catalizadores para el cambio y la autorrealización.
• Servicio: centrarnos más en cómo podemos animar y ayudar mejor a las personas que lo necesitan, en lugar de perdernos en nuestra visión personal de las cosas y en alcanzar el éxito.
• Acción: comprometernos a estar presentes y a cruzar las puertas que nos abre la Vida en nuestro viaje.
• Fe: estar dispuestos a arriesgarnos y a avanzar aunque no sepamos cuál va a ser el resultado.
• Magnetismo: conectar con la habilidad de atraer lo que necesitamos y desarrollarla adoptando (y conservando) el estado mental adecuado.

Fuente: «Tú puedes crear una vida excepcional». Louise L. Hay y Cheryl Richardson ~

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LUNA LLENA en Libra. 18 y 19 de Abril de 2019.

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Ya vibramos con las energías de esta segunda y última luna llena en Libra del año. Segunda oportunidad de resolver una situación que nos viene afectando desde hace unos meses. Luna LLena y además a los 29º del signo de la Balanza. Por doble partida esto nos habla de finales, de conclusiones, de completar etapas, de ocuparnos de temas que son importantes y no podemos posponer más. El signo de Libra nos enseña sobre el compromiso, sobre el comprender la posición del “otro/a”, nos pide que dejemos detrás la victimación y tomemos responsabilidad por la situación en que nos encontramos.

Esta lunación es quizás más que un doble impulso a concluir algo, pues aunque ampliamente, re-energiza la cuadratura Saturno-Plutón con Eris, y además se alínea con Urano. Si bien este último nos impulsa a la rebelión y el explorar nuestra individualidad, a mostrarnos que tenemos algo diferente que no se ajusta al grupo, debemos recordar que estamos en conexión, relación con otros, con ese grupo del cual no nos sentimos parte. Si nos sentimos poco comprendidos, no integrados, diferentes, la energía de la conjunción Saturno-Plutón nos fuerza a mirar nuestra propia inhabilidad para intergrarnos. En el magnífico símbolo chino del Ying-Yang, lo claro, lo blanco está en perfecta armonía con lo negro, lo oscuro, inclusive, hay un punto blanco en lo negro y uno negro en lo blanco. Esa armonía de luz y oscuridad es de lo que nos habla esta última lunación en Libra.

La armonía de los opuestos que forman un todo es el punto a concientizar ahora: “qué hay de mi, en él/ella, y que hay de él/ella en mi”?. Muchas relaciones personales estarán sin duda en este punto, donde uno culpa al otro de todo, en vez de auto-inspeccionar el verdadero sentido de este símbolo chino, que todos conocemos y admiramos. Pero realmente comprendemos lo que nos dice? Investigar los verdaderos o más oscuros motivos de nuestras decisiones y acciones es el tema de esta lunación. El aceptar que nadie es sólo bueno o sólo malo es también un tema a investigar en profundidad.

Todos estamos siendo afectados por la conjunción Saturno-Plutón en cuadratura a Eris en este momento y en la extraordinaria creatividad de la vida, cada uno en su propia historia, en su propia experiencia y forma. Todos estamos siendo llamados a concluir historias y tomar responsabilidad por encontrarnos donde nos encontramos. Tenemos a nuestra disposición un infinito caudal de fábulas, mitos e historias de ese fundamental viaje a la sombra, al Submundo de Plutón, para enriquecernos con su importante lección e iluminación. Lo que el símbolo Ying-Yang nos recuerda es que el camino a la luz es a través de las sombras y viceversa.

Marte en Géminis está opuesto a Ceres para esta lunación y ambos forman cuadraturas a Neptuno, lo que nos recuerda que nuestro héroe/heroína interna a menudo se confunde y entra  en periodos de tinieblas y que ese camino, ese trayecto cuando no vemos nada claro, también es necesario, pues nos lleva a la toma de consciencia de la “necesidad” de la Fé. Cuando más confundido estamos más necesitamos de la Fé, del Confiar. En qué? en nuestra parte divina, en nuestros dioses internos, que nos guían desde las tinieblas. Nuestra parte intuitiva, nuestro cerebro derecho nos guía y debemos aprender a confiar en ello.

La conjunción Saturno-Plutón también está alineada con los Nodos Lunares, en conjunción al nodo Sur, lo que nos recuerda que nuestras pequeñas/ grandes luchas de poder, nuestra necesidad de “ganar” están coloreadas por historias pasadas, por las lágrimas de nuestros ancestros y debemos poder evolucionar, para no repetir historias de quienes ya no están. Las voces de aquellos que lucharon para que nosotros hoy estemos donde estamos, son a veces ensordecedoras y no nos dejan escuchar nuestra propia voz. Pero esto es justamente lo que debemos hacer: escuchar nuestra propia voz. 

Esta conjunción Saturno-Plutón en cuadratura a Eris y con la ayudad de Urano en Tauro, está dando el impulso del empoderamiento de lo Femenino, el emerger hacia la LUZ de lo Femenino que ha estado en la SOMBRA por muchos siglos. Ya no nos debemos callar, ya no debemos temer ser juzgadas por actuar “masculinamente” y viceversa, hoy los hombres más que nunca pueden dar rienda suelta a su parte femenina, si se le puede llamar así. Quizás el mensaje más elocuente de esta Luna Llena en Libra es que lo Femenino y lo Masculino no se pueden separar, que son parte de ese todo que somos. Algo nos llama a concluir con estos tópicos antiguos y comenzar la nueva aventura de sentirnos completos en vez de estar dividos en constante búsqueda de la parte estirpada de nuestra psique.

Feliz Luna Llena a todos!!!

Fuente: Cristina Laird ~ Astrología Arquetípica.

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¿QUÉ ES EL CAMPO MORFOGENÉTICO de RUPERT SHELDRAKE? ¿QUÉ INFLUENCIA TIENE EN NOSOTROS?

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Las incisivas hipótesis de Rupert Sheldrake han hecho despertar de su letargo a la biología convencional. Su prestigioso historial incluye el haber sido director de estudios de biología celular v bioquímica en la Universidad de Cambridge e investigador miembro de la Roval Society británica, pero cuando, tras darle muchas vueltas, publicó en 1981 UNA NUEVA CIENCIA DE LA VIDA dividió a la comunidad científica en ofendidos y entusiastas. La seria revista Nature no tuvo reparo en clamar que el libro era «uno de los mejores candidatos a la hoguera en muchos años» y «definitivamente… una aberración intelectual».

También Galileo y Darvvin fueron objeto de ataques y burlas en su día, antes de que se les encumbrara a héroes de la ciencia. Nacido en 1942, durante varios años Sheldrake ha repartido su tiempo entre el dar conferencias, escribir en Inglaterra y el trabajo en el Instituto de Investigación Agrícola de Hiderabad, en la India. En el milenario sub-continente Sheldrake también «amplió» estudios, conviviendo en el Shantivanam Ashram junto al Padre Bede Griffiths, un moderno sabio cristiano.

Allí se gestaron sus hipótesis, que no son místicas, sino muy científicas, aunque algunos se resistan a aceptarlo; el propio Sheldrake ha sugerido sencillos experimentos que de no funcionar invalidarían su trabajo —de momento, los experimentos realizados lo apoyan—. La hipótesis central de Sheldrake, la «Resonancia Mórfica», postula que cada especie tiene un «campo» de memoria propio. Este campo estaría constituido por las formas y nuestras ideas y actitudes podrían influir a distancia sobre otras personas sin que nos demos cuenta. Actitudes de todos los individuos pasados de dicha especie, y su influencia moldearía a todos sus individuos futuros:

«Cada especie animal, vegetal o mineral posee una memoria colectiva a la que contribuyen todos los miembros de la especie y a la cual conforman. Si un animal aprende un nuevo truco en un lugar (por ejemplo, una rata en Londres), les es más fácil aprender a las ratas en Madrid el mismo truco. A cuantas más ratas londinenses se les enseñe ese truco, canto más fácil y rápido les resultará a las ratas de Madrid aprenderlo.»

Ello permitiría explicar cómo adquieren los animales sus instintos, incluidas las complejísimas habilidades que muestran algunos animales desde pequeños.

También explicaría cómo se reproduce la forma de un organismo de generación en generación. El código genético sólo describe los aspectos menos sutiles de la herencia, pero no puede explicar por qué determinadas células de nuestro embrión se han diferenciado dando lugar a una oreja, un ojo, el dedo gordo del pie izquierdo, determinado tejido intestinal, etc. Según Sheldrake, adquiriríamos la forma que reconocemos como humana porque las formas de todos los miembros pasados de nuestra especie «resuenan» en nosotros, como ondas en un estanque, organizando la vía de nuestro crecimiento. A la vez, nosotros incorporamos nuestra forma a la memoria colectiva de la especie, engrosándola e incrementando así su influencia. Y al igual que las formas «resonarían» todo tipo de instintos y actitudes.

Estos hábitos de organización serían inherentes a toda la naturaleza. Por ejemplo, si elaboramos un nuevo compuesto químico, debería ser más fácil obtenerlo en otros laboratorios a medida que transcurre el tiempo, porque cuantas más veces haya cristalizado, mayor será su campo de resonancia mórfica. En realidad, hace décadas que los químicos reconocen este hecho; y hasta ahora, su explicación era que diminutas partículas del nuevo compuesto iban del laboratorio en laboratorio a través de las barbas de los químicos.

Por otra parte, si la naturaleza evoluciona, ¿porqué no habrían de evolucionar también las leyes de la naturaleza? ¿Por qué las leyes que gobiernan el crecimiento de los naranjos tendrían que estar ahí antes de que existiesen los naranjos? En vez de leyes eternas e inmutables, Sheldrake plantea que las regularidades de la naturaleza podrían parecerse más a hábitos, que van modificándose lentamente con el tiempo. La hipótesis de este biólogo londinense también permite suponer que la memoria no estaría almacenada en el cerebro (los repetidos intentos de localizar rastros de ella nunca han dado resultado). La «Resonancia Mórfica» se basa en la similitud; más sintonizamos con un organismo del pasado cuanto más similares somos a él. Pero el organismo más parecido a nosotros que ha existido hace una hora o un año éramos nosotros mismos. «Somos más parecidos a cómo éramos nosotros mismos que a cualquier otro organismo; creo que eso implica que estamos específicamente sintonizados con nuestro pasado, y explica por qué nuestro pasado influye sobre nosotros».

Pero también podríamos sintonizar con el inconsciente de otras personas, y ello nos acerca al inconsciente colectivo postulado por Jung. La sintonización por resonancia con la memoria reciente de otras personas puede igualmente dar explicación de fenómenos como la telepatía. Otro hecho curioso es que, si la resonancia mórfica facilita el aprendizaje, «en el presente siglo cada vez debería resultar más fácil aprender a ir en bicicleta, a conducir un automóvil, a tocar el piano o a utilizar una máquina de escribir, a causa de la resonancia mórfica acumulada de la gran cantidad de gente que ya ha adquirido estas habilidades».

Todo ello significa un renacimiento del vitalismo en el cuerpo de la biología. En el terreno ético la resonancia mórfica también tiene poderosas implicaciones: «De acuerdo con la resonancia mórfica, nuestras ideas y actitudes pueden influir a distancia sobre otras personas, sin que ni ellas ni nosotros lo sepamos… Creo que la única solución a nuestros problemas es un cambio en nuestra manera de pensar y sentir… Si nos desesperamos, creyendo que nada podemos hacer, esta actitud puede extenderse e influir sobre otras personas… Pero si creemos en la posibilidad de una nueva manera de vivir, nuestras acciones serán más positivas, y puede que nuestro ánimo y esperanzas se transmitan a los demás». A este compromiso con la situación mundial Sheldrake añade una espiritualidad posiblemente brotada de su relación con Bede Griffiths. Al final de su segunda obra. La Presencia del Pasado (1989), más fácil de leer y más rica en ejemplos, señala que la ciencia no puede suministrar las explicaciones últimas:
«Podríamos contemplar el origen del universo y la creatividad que contiene como un misterio impenetrable y dejarlo así. Si decidimos explorar más allá, nos encontramos con la presencia de varias antiguas tradiciones de pensamiento sobre el origen creativo último, bien sea éste concebido como el Único, Brahma, el Vacío, el Tao, el Abrazo eterno de Shiva y Shakti o la Santa Trinidad.» En todas estas tradiciones, tarde o temprano llegamos a los limites del pensamiento conceptual, y también al reconocimiento de estos limites.Solamente la fe, el amor, la esencia mística, la contemplación, la iluminación o la gracia de Dios pueden llevarnos más allá.» La resonancia mórfica de Sheldrake, todavia pronto para considerarla confirmada, sigue despertando adhesiones y rechazos. Entre quienes han mostrado su interés figuran Bohm, Dossev, Grofv Wilber. Éste último escribia’ en 1984, cuando apenas habían empezado los experimentos que la avalan:

«Por diversas razones, considero que su hipótesis es una de las presentaciones científicas más innovadoras, cuidadosas v refrescantes de la última década, especialmente entre lo que se conoce como ciencia ‘nueva era’ (es decir, el intento de síntesis de ciencia empírica y tradiciones trascendentes). Por un lado, está escrita en un estilo extremadamente meticuloso y claro. Nada tiene que ver con las nociones ambiguas y medio hinchadas (¿o debería decir hinchadas del todo?) que parecen definir las típicas confesiones del «nuevo paradigma», la mayoría de las cuales no son ciencia ni arte, sino evasiones. Por otro lado, Sheldrake no suscribe la estupidez de moda de que la física en cierto modo es la piedra angular de la verdad; de hecho, él rehuye los enfoques exclusivamente físicos y, siguiendo a Whitehead y Bergson, busca en los sistemas vivientes o biológicos verdades más fundamentales (o ‘más elevadas’). A diferencia de Pribram, Zukav, el primer Capra, etc., Sheldrake rechaza considerar las interacciones físicas como paradigmáticas para el universo, y sus razones para este rechazo son una explicación clásica y elocuente de las limitaciones inherentes a extrapolar desde la física y la química al Mundo Entero. Finalmente, ya que afirma que es una teoría científica, hace lo que la mayoría de los científicos «nueva era» fallan en hacer: en la línea de Karl Popper, propone maneras no de probar su teoría (cualquiera puede soñar supuestas pruebas), sino de refutar potencialmente su teoría, que es lo único que define una hipótesis científica.

Fuente: Hemisferio derecho

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EL AMOR Y EL TIEMPO. La isla de los sentimientos.

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Hubo un tiempo en el que en una isla muy pequeña, confundida con el paraíso, habitaban los sentimientos como habitamos hoy en la tierra.

En esta isla vivían en armonía el Amor, la tristeza, y todos los otros sentimientos. Un día en uno de esos que la naturaleza parece estar de malas, el amor se despertó aterrorizado sintiendo que su isla estaba siendo inundada.

Pero se olvidó rápido del miedo y cuidó de que todos los sentimientos se salvaran. Todos corrieron y tomaron sus barcos y corrieron, y subieron a una montaña bien alta, donde podrían ver la isla siendo inundada pero sin que corriesen peligro.

Sólo el amor no se apresuró, el amor nunca se apresura. Él quería quedarse un poquito más en su isla, pero cuando se estaba casi ahogando el amor se acordó de que no debía morir. Entonces corrió en dirección a los barcos que partieron y gritó en busca de auxilio.

La Riqueza, oyendo su grito, trató luego de responder que no podría llevarlo ya que con el oro y con la plata que cargaba temía que su barco se hundiera.

Pasó entonces la Vanidad que también dijo que no podría ayudarlo, una vez que el amor se hubiese ensuciado ayudando a los otros, ella, la Vanidad, no soportaba la suciedad.

Por detrás de la Vanidad venía la Tristeza que se sentía tan profunda que no quería estar acompañada por nadie.

Pasó también la Alegría, pero ésta tan alegre estaba que no oyó la súplica del amor.

Sin esperanza el Amor se sentó sobre la última piedra que todavía se veía sobre la superficie del agua y comenzó a menguar.

Su llanto fue tan triste que llamó la atención de un anciano que pasaba con su barco. El viejito tomó al Amor en sus brazos y lo llevó hacia la montaña más alta, junto con los otros sentimientos.

Recuperándose, el amor le preguntó a la Sabiduría quién era el viejito que le había ayudado… a lo que ésta respondió….. “El Tiempo”….. el Amor cuestionó: …”¿Por qué sólo el Tiempo me ayudó?”….

La Sabiduría entonces respondió:

“Porque sólo el Tiempo tiene la capacidad de entender cuan valioso es el Amor”

Autor desconocido ~