Monthly Archives: mayo 2019

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NO SE HAN PODIDO LLEVAR LA MÚSICA. Eduardo Galeano ~

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Se dice que era un mago del arpa. En la llanura de Colombia no había ninguna fiesta sin él. Para que la fiesta fuese fiesta, Mesé Figueredo tenía que estar allí con sus dedos bailadores que alegraban los aires y alborotaban las piernas.

Una noche, en un sendero perdido, fue asaltado por unos ladrones. Iba Mesé Figueredo de camino a unas bodas, él encima de una mula, encima de la otra su arpa, cuando unos ladrones se le echaron encima y lo molieron a palos.

A la mañana siguiente, alguien lo encontró. Estaba tendido en el camino, un trapo sucio de barro y sangre, más muerto que vivo. Y entonces aquella piltrafa dijo con un hilo de voz:

– “Se llevaron las mulas.”

Y dijo también:

– “Se llevaron el arpa.”

Y, tomando aliento, rió:

– “¡Pero no se han podido llevar la música!”

Eduardo Galeano ~

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LA CULPA. Louise Hay ~

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La culpa es otro sentimiento que necesitamos eliminar lo más pronto posible. Fuera de hacernos sentir mal, la culpa no tiene la menor finalidad. No la necesitamos para nada. Estamos en el proceso de amarnos a nosotros mismos. Lamentablemente, a muchísimos de nosotros se nos manipuló cuando éramos niños mediante la culpa para que nos portáramos bien. Consiguientemente, vivimos todo el tiempo bajo un manto de culpa por algo. O pensamos que la única forma de conseguir algo de los demás es haciéndolos sentir culpables. Nada de eso es en absoluto curativo.
También están todas aquellas personas que, por el motivo que fuere, han aceptado la culpa de no valer lo suficiente. Sea cual fuere el motivo, es hora ya de dejar que la culpa se vaya. El pasado es eso, pasado, y no podemos cambiarlo, pero ahora podemos liberarnos de él, olvidarlo. Por lo tanto, tomemos nuestra energía y utilicémosla para encontrar la forma de curarnos a nosotros mismos. «Me amo y me acepto exactamente tal como soy», es una buena afirmación para disolver la culpa.

Da un giro a tu vida.
Tienes el poder de cambiar tu vida de tal manera que ni siquiera reconozcas a tu antiguo yo. Puedes pasar de la enfermedad a la salud, de la soledad al amor, de la pobreza a la seguridad y la realización. Puedes pasar de la vergüenza y la culpa a la confianza en ti y el amor por ti. Puedes pasar de sentir que no vales a sentirte una persona creativa y poderosa. Ya es hora de que todos seamos todo lo que podemos ser.

Fuente: Amar sin condiciones. Louise Hay ~

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LUNA LLENA en Escorpio. 18 de Mayo de 2019.~

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Ya estamos recibiendo la energía de esta Luna Llena en Escorpio con su contundente mensaje, siendo el principal, que los secretos tienen su propia vida y coste emocional. Escorpio rige el mundo que escondemos, los sentimientos profundos que no nos atrevemos a concientizar y mucho menos hablar de ellos. Este mundo secreto (conciente o inconcientemente) que protegemos con mucha garra, nos ha sido heredado a través de nuestro acondicionamiento familiar, a menudo a un coste emocional muy grande. La lealtad a la estructura familiar se convierte así en un deber supremo que todos debemos mantener a costa de nuestra propia individualidad. Todo ello utiliza mucha energía que podríamos utilizar más positivamente, para desarrollar nuestro potencial y perseguir nuestros sueños.

Esta lunación que como todas es única y especial, se forma con el Sol, a unos escasos 3º de Mercurio y tanto el Sol como la Luna forman ángulos de 90º a Lilith, insinuando que debemos abrirnos a comunicar nuestras ansiedades y miedos, sobre todo aquellas relacionadas con ese sentimiento de soledad que emana de no sentirnos incluídos o queridos. Con la ayuda del Nodo Lunar en el ángulo Cancer-Capricornio, algo nos dice que debemos participar del colectivo que nos envuelve, para sentirnos parte de “la familia” que nos rodea, ya sea, la local, la nacional o simplemente parte de la raza humana. Todo ello requiere un esfuerzo, una acción. Lilith es echada del Edén, por no querer obedecer o acatar las órdenes del patriarcado. Defender su honor y su forma de pensar, la lanzan al vacío, pero es allí mismo donde ella tiene la oportunidad de buscar en su interior y averiguar quien es. Sentirse solo es uno de los sentimientos más creativos aunque a menudo desolador.

Deshacernos de la carga negativa familiar es uno de los deberes de Escorpio.  Concientizar y soltar es la labor. El árbol está compuesto de la copa, el tronco y la raíz. Cuando la energía de Escorpio fluye en una Luna Llena, es el momento de investigar la raíz que nutre el árbol. Es tiempo de sumergirnos en energía Ying, para poder sentirnos completos y comprender que no podemos controlar o manipular a los demás. Hay un mandato inconsciente que cada uno debe obedecer y es interesante averiguar cuál es el nuestro. La Luna LLena en Escorpio, echa luz a las zonas oscuras de nuestra psique para que podamos descubrir aspectos de nuestra personalidad con los que nos cuesta conectar.

Marte el co-regente de esta lunación acaba de entrar en Cáncer y pueden aparecer disputas en el hogar que nos hagan sentir ganas de desaparecer, de liberarnos, de responsabilidades y de cotideaneidades que nos aplastan, pero eso es justamente lo que debemos mirar con más atención: de qué es lo que realmente queremos escapar? Venus y Urano también están alineados en conjunción en Tauro para esta luna, y la necesidad de algo nuevo y exitante nos inquieta el alma. Marte en Cáncer opone a Folo en Capricornio y forma una cuadratura a Kirón. Esta combinación habla fuertemente de “destapar la olla” para poder aliviar la tensión que nos agobia, y esta es la perfecta alegoría que nos propone Escorpio, de mirar hacia adentro, para comprender donde se genera esa presión que sentimos.

El Sol y Mercurio, juntos en Tauro forman un amable aspecto a la conjunción Saturno-Plutón que nos traen a la mesa, la clara consecuencia de nuestras decisiones y actitudes del pasado para que podamos corregir y re-estructurar para sentirnos mejor y continuar evolucionando. Por tanto, esta lunación nos ofrece la oportunidad de ver estos temas con claridad y calma para poder actuar adecuadamente a partir de ahora.Los signos fijos, sobre todos aquellos nacidos en el último decanato de Tauro, Leo, Escorpio y Acuario sentirán de una forma más concreta esta demanda cósmica, que nos invita a la reflexión, a la meditación, y sobre todo al encuentro con nosotros mismos. Los signos cardinales, y en particular los nacidos en los últimos grados de Aries, Cáncer, Libra y Capricornio, son los más que están siendo más forzados a la urgente toma de consciencia y al cambio a un nivel profundo y vital. Los signos mutables: Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis están viviendo la energía de la última cuadratura Neptuno-Júpiter del actual ciclo entre estos dos planetas que comenzó el 21 de diciembre del 2009 y que culmina en Abril del 2022. A Júpiter le toma 12 años dar la vuelta al Sol y en ese periodo, Neptuno se ha movido un signo completo, así que cada 13 años estos dos gigantes planetas se alinean en conjunción en un signo diferente. Este ciclo que estamos recorriendo ahora comenzó en el signo de Acuario. Ese fué el año que vimos el primer afroamericano convertirse en presidente de los Estados Unidos, entre otras cosas. Júpiter es considerado por muchos como “la mayor fortuna ” y un símbolo de todo lo que es “bueno y positivo”, pero bueno y afortunado para aquello que cumple con las leyes sociales y la repetición casi automática del pasado! Júpiter da buena fortuna a los que se ajustan, que siguen las reglas del juego social, el juego político, el ritual religioso. Verdaderamente, no hay nada de malo en conformárse y respetar el status quo y hay grandes beneficios prácticos al hacerlo. Pero conformándose no es tomar un nuevo paso evolutivo. Este paso requiere, como la toma de cualquier paso, una pérdida inicial de equilibrio, seguida inmediatamente por un recuperación. El caminar es constantemente perder el equilibrio, para recuperarlo al apoyar el pie que se ha levantado (como dice Rudhyar) y Neptuno nos pide levantar “los dos pies” al caminar. Sobre todo en la cuadratura y más aún ahora que se encuentra en su propio signo, en Piscis. Hay una especie de anhelo indescifrable de escapar (Neptuno) la realidad social (Júpiter) con esta combinación de planetas, al mismo tiempo que estamos siendo llamados a la toma de responsabilidad por nuestras decisiones (Saturno-Plutón en Capricornio). No es una propuesta fácil, y hace que nos sintamos a menudo en un limbo de añoranza y tristeza. También nos confronta con que a veces para cumplir nuestros sueños (Neptuno), debemos acatar ciertas leyes sociales (Jupiter). El lanzarse a buscar la pureza de lo que hacemos puede chocar y de hecho muy amenudo choca con la aceptación social. Este es un verdadero dilema creativo.

Las energías que emanan de esta lunación nos hablan del Misterio, de lo escondido, de lo mágico, de la profundidad del Ser Humano, nos recuerdan que no somos seres bidimensionales y que la totalidad del Universo vive en nuestro interior.

Fuente: Cristina Laird ~ Astrología Arquetípica ~

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TEORÍA DE LOS SEPTENIOS. La vida cambia cada 7 años.

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Según la antroposofía el desarrollo de la vida de una persona está dividido en ciclos de 7 años y marcan la evolución de la conciencia a lo largo del tiempo.

La teoría de los septenios es uno de los pilares de la antroposofía, una línea de pensamiento creada por el filósofo Rudolf Steiner. En ella, se establece una especie de «pedagogía del vivir» del ser humano, que interactúa con todo el universo. Ese pensamiento filosófico ve la vida de forma cíclica, a partir de la observación de los ritmos de la naturaleza, divididos en fases de siete años.

Qué son los septenios

El número siete es, por naturaleza, una cifra mística dotada de mucho poder en casi todas las culturas conocidas. Por eso, los ciclos de la naturaleza también respetan una subdivisión en múltiplos de siete. En los tres primeros ciclos, que van desde los 0 a los 21 años —llamados «septenios del cuerpo»— el cuerpo madura y se forma la personalidad.

Los tres ciclos siguientes, desde los 21 hasta los 42 años, son conocidos como «septenios del alma». Es la fase en que, una vez superadas las experiencias básicas de la vida, la persona se inserta en la sociedad y toma su camino. Solo a partir de los 42 años, en los últimos septenios, se vive la vida con madurez, profundidad y espiritualidad.

En el caso de las mujeres, la división por septenios ayuda a entender los procesos reproductivos: el desarrollo, los años fértiles y la menopausia, cuando las fuerzas reproductivas se transforman en fuerzas de pensamiento más ligadas a la introspección, lo que posibilita una visión amplia de la vida. A continuación te contamos cuáles son las características de cada septenio.

De los 0 a los 7 años: nido

 Se produce una interacción entre lo individual (que está latente) y lo hereditario. Además, se produce el encuentro entre la parte espiritual de la individualidad y la parte biológica, que se prepara después de la fecundación en el vientre materno. La herencia biológica está muy marcada en las células del cuerpo en el 1.º septenio, por la acción de las fuerzas heredadas, y se almacenan en los riñones para toda la vida. A esa edad, sin embargo, la presencia de la madre es fundamental, hasta que a los siete años el niño se vuelva autónomo.

De los 7 a los 14 años: cambio

Salen los dientes permanentes y maduran los órganos del sistema rítmico, es decir, aquellos que están en la caja torácica (corazón y pulmones). Es en esta fase que el mundo exterior aparece y la persona descubre cómo manifestarse en él. Si esquematizamos de manera gráfica este movimiento, veremos fuerzas que entran y otras que salen. La característica de este septenio es el cambio.

De los 14 a los 21 años: pubertad, adolescencia y crisis de identidad

Tanto hombres como mujeres se vuelven fértiles (en las mujeres, esto se manifiesta con la llegada de la menstruación). Es la fase en la que el ser humano sale del mundo más paradisíaco y cósmico de la infancia e ingresa al mundo terreno. Se convierte en un ciudadano terrestre, que participa de la ciudadanía, de su lugar, su sociedad y el mundo.

De los 21 a los 28 años: límites

Los músculos y huesos ya se fortalecieron. El hombre y la mujer llegan a su máximo de fertilidad. Como se inicia la fase del alma, surge la emoción y dudas como «¿Elegí la profesión correcta? ¿Qué talentos o aptitudes dejé de lado? ¿Logré una buena relación con el mundo, el trabajo, la familia, y conmigo mismo?».

De los 28 a los 35 años: fase organizacional

Aparecen las primeras arrugas. En esta fase llega la crisis del talento: «¿Estaré en el camino correcto? ¿Qué otro debo seguir?». También aparecen cuestiones sobre el intelecto, así como de otra índole: «¿Ocurrió algún cambio importante en mi vida en los últimos tiempos?».

De los 35 a los 42 años: crisis de autenticidad

El hígado pierde la mitad de sus funciones. A su vez, el cabello empieza a caerse y llenarse de canas. Es la fase del alma y la consciencia. Las preguntas son «¿Qué haré de aquí en adelante, ahora que ya pasó la mitad de mi vida? ¿Sumé nuevos valores a mi vida? ¿Encontré mi misión?».

De los 42 a los 49 años: altruismo y mantener la fase expansiva

Los pulmones pierden parte de su capacidad de oxigenar la sangre, el rostro pierde firmeza, la andropausia y la menopausia llegan en este septenio. Las preguntas pueden incluir: «¿Estoy desarrollando alguna creatividad nueva? ¿Cómo está mi matrimonio? ¿Y mis relaciones, como la relación con mis hijos? ¿Estoy buscando o ya encontré un nuevo pasatiempo para esta fase?».

De los 49 a los 56 años: oír el mundo

La vitalidad declina, la energía de los riñones y el hígado es más débil. Se dificulta la eliminación de toxinas. Llega una fase inspiradora o moral y, con ella, las preguntas: «¿Pude encontrar un nuevo ritmo de vida? ¿Cómo es mi ritmo anual, mensual, semanal y diario?».

De los 56 a los 63 años: abnegación

La visión o la audición pueden debilitarse, y los reflejos y la movilidad cambian dado el declive energético de los órganos sólidos (corazón, bazo-páncreas, hígado y riñones). Es la etapa mística o intuitiva: «¿Cómo pude realizarme? ¿Cómo estoy cuidando mi cuerpo, mi memoria, los órganos de los sentidos? ¿Cómo están mis bienes y mi jubilación?».

De los 63 a los 70 años: sabiduría

 Es la «fase del maestro». Los niños tienen un aura de luz a su alrededor, porque todavía no está totalmente encarnada. En la fase del 10.º septenio, esta aura está interiorizada y es luminosa por dentro, siempre que la persona no padezca alguna enfermedad. Si respetas el ritmo de cada fase, tu luz interior también brillará.

Ser consciente de cómo se conforman los capítulos de nuestra vida es vital a la hora de conocerse, aceptarse y quererse cada vez más. Lo importante es vivir y disfrutar cada etapa ya que es única. En relación a esto un proverbio chino afirma que la vida humana tiene tres fases: veinte años para aprender, veinte para luchar y veinte para alcanzar la sabiduría.

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Fuentehttps://www.vix.com