Monthly Archives: abril 2020

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¿QUÉ ES LA ESCRITURA EXPRESIVA COMO TERAPIA?

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«Para mí, el escribir era vivirse, conocerse, ser arqueólogo de uno mismo. Escarbar y, si se escarba, hay de todo dentro de nosotros: el criminal y el santo, el héroe y el cobarde.» José Luis Sampedro ~

En la mente global todos tenemos la idea de lo que significa «escritura terapéutica»: es aquel acto voluntario de escritura en el que el único fin es dejar que un pasado o un presente doloroso deje de serlo. En este sentido, debemos escribir sin limitaciones y sabiéndolo que nadie va a juzgarnos por nada porque es una práctica íntima y personal.

De igual forma, si lo que queremos es escribir buscando un bienestar lo que menos debería importarnos es el cómo esté escrito. El plano estético queda relegado: la escritura terapéutica exige más sentir que pensar, dejarse llevar y enfrentarse al papel sin miedo alguno.

Durante los últimos 20 años, un buen número de estudios han demostrado los efectos beneficiosos que escribir acerca de los eventos traumáticos o estresantes experimentados en primera persona tiene sobre la salud física y emocional.

El resultado obtenido en la gran mayoría de estudios es una mejora significativa tanto física como psicológica.

La escritura expresiva  puede ser el germen de la superación de un trauma. Una práctica sobre la que ha investigado durante décadas el profesor estadounidense de la Universidad de Texas en Austin especializado en Psicología Social James W. Pennebaker.

El psicólogo ha llevado a cabo estudios con supervivientes de trágicos sucesos, como el atentado del 11 de septiembre en Nueva York o el terremoto de San Francisco (EE.UU.) de 1989. A resultas de estas investigaciones, Pennebaker llegó a la siguiente conclusión: Descubrimos que aquellas personas que habían mantenido en secreto sus vivencias personales más dolorosas tenían mayor potencial de enfermar”.

Además de seguir la evolución de víctimas de grandes tragedias, el psicólogo se basó en su propia experiencia cuando al iniciar los estudios de posgrado, sufrió una depresión y consiguió recuperarse a base de escribir diariamente.

La psicóloga especialista en Terapia Narrativa y Trabajo Comunitario Mònica Florensa Biescas explica: “Para darle sentido a nuestra historia elegimos ciertos acontecimientos y excluimos otros. Las historias dan forma a nuestras vidas e impulsan o impiden la realización de ciertas acciones”. Y es en este punto cuando la práctica narrativa puede incidir “modificando las narraciones” que la persona hace de su propia vida.

Durante la práctica de la escritura expresiva, el profesor Adrián Montesano resalta que la persona debe ser capaz “de volcar emociones y pensamientos profundos”, a diferencia de cuanto se realiza una escritura más anodina y superficial. En este sentido sostiene que el ser humano tiene “un impulso narrativo”, es decir, es un contador de historias.

Pero el relato vital se puede ver truncado a causa de la vivencia de un acontecimiento traumático, como la muerte de un ser querido, una separación amorosa o una enfermedad grave. “Este ejercicio de escritura expresiva te permite la integración de tu memoria autobiográfica para, de alguna manera, darle sentido a la experiencia”, explica Montesano.

Una escritura saludable

El experto asegura que “fácilmente” esta técnica habitual en algunos tipos de terapia tiene efectos beneficiosos sobre el estado de ánimo, los niveles de estés y también sobre la salud física. En este último ámbito, se han observado resultados positivos en enfermedades médicas como el asma, la artritis, el VIH, problemas cardiovasculares o el cáncer, según Montesano.

Si bien la escritura expresiva no es capaz de curar por sí sola una enfermedad, ayuda al paciente a adaptarse mucho mejor a su nueva situación, a poder experimentar mayores sentimientos de bienestar, a retomar sus niveles de autoestima y, además, puede contribuir a fortalecer el sistema inmune o algunas funciones fisiológicas.

Aumenta la conciencia interior

“Cuando necesites poner orden, aclarar, comprender, simplemente escribe”, recomienda Mireia Cabero, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC. “Y como la escritura requiere de un ordenamiento y de una formulación que es muy diferente a los del pensamiento, aumenta tu conciencia interior y, por tanto, estás más capacitado para poner solución”, reflexiona.

No obstante, la psicóloga también admite que la voluntad de “dirigir la comprensión que ofrece la escritura expresiva” es fundamental para conseguir resultados positivos. También recomienda la supervisión de un experto en este tipo de escritura o bien de un psicólogo que pueda acompañar al paciente durante el proceso.

En cuanto a cómo y cuándo empezar a plasmar en un papel los sentimientos, emociones y pensamientos que provoca una experiencia traumática, Adrián Montesano sugiere que la persona debe encontrar el momento y el lugar en el que se encuentre cómoda y sin distracciones para escribir entre 15 o 20 minutos. “Que lo escriba dejándose ir, sin suspender el juicio o la crítica, no importa si cometes faltas o el estilo que utilices”, aclara.

Lo cierto es que la escritura puede llegar a ser una de las formas más poderosas y catárticas de terapia que existe. Y lo mejor de todo, está siempre al alcance de todos y cada uno de nosotros.

Par finalizar, una invitación…

Carta para los días de lluvia

Cuando te sientas bien y capaz de hacer frente a la vida diaria, puede ser útil escribirte una carta para leer posteriormente, en esos momentos que no son tan buenos, o en los que te encuentras particularmente débil o vulnerable. Se trata de escribir en tu “día bueno” una carta destinada a ti mismo expresándote apoyo y comprensión para leer y darte ánimos en el “día malo”.

En esta carta podrías incluir todo aquello que te  ayuda a sentirse mejor en esos momentos, lo que te ayudó en el pasado, cosas que hacer para sentirte bien, consejos sobre qué no hacer, tus fortalezas y recursos personales, cosas que necesitas saber en ese momento.

Pero sobre todo debes ser amable y compasiv@, mostrando apoyo y comprensión a tu yo más vulnerable.

Fuentes: La Vanguardia ~   Psicopedia  ~

 

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EL OTOÑO EN LA COSMOGONÍA CHINA.

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En la Cosmogonía China, la temporada de otoño está asociada con el color blanco, el sonido del llanto, las emociones tanto de valentía como de tristeza, el órgano del pulmón, el elemento metal y el tigre blanco. El otoño también está conectado con la dirección Oeste, considerada la dirección de los sueños y las visiones.

En el mundo occidental, tendemos a reemplazar ideas viejas con ideas nuevas, vamos dejando atrás el entendimiento de los ciclos naturales. La cultura china, en cambio, mantiene su sabiduría ancestral y sigue celebrando los eventos de cambio que ocurren cada cierto tiempo en la naturaleza. Aprovechando que hace apenas unos días entramos al otoño, vale la pena repasar lo que ello significa en la tradición china, que además de ser metafóricamente frondoso resuena como genuino.

En la cosmogonía china la temporada de otoño está asociada con el color blanco, el sonido de llanto, las emociones tanto de valentía como de tristeza, el órgano del pulmón, el elemento metal y el tigre blanco. El otoño también está conectado con la dirección oeste, considerada la dirección de los sueños y las visiones.

La relación con las emociones de valentía y tristeza hace sentido, por supuesto, porque en otoño todo está muriendo.

La luz está muriendo debido a la inclinación del planeta sobre su eje; los días son más cortos; las plantas y árboles agotan su ciclo de crecimiento. El coraje y la melancolía, entonces, son parte de la naturaleza. Ello es lo que la filosofía china intenta transmitir: la tristeza es parte del otoño como el cambio de luz es parte del otoño.

Así que celebrar la estación como lo hacen los chinos tiene un propósito congruente. Para hacerlo debes pararte viendo hacia el oeste. Sólo mantenerte así por algunos segundos, sintiendo la “oestidad” del otoño. Considerar tus sueños y tus visiones, y el camino hacia el vas a dirigirte durante la temporada.

Encender velas blancas en contra de la creciente oscuridad de la temporada o colocar flores blancas en tu casa. Permitirte llorar por las cosas que has perdido. El llanto es el sonido de la temporada. Encontrar el coraje para enfrentar lo que viene.

No hay más que considerar la congruencia de los cambios exteriores con los interiores para que suene más bien como una justicia poética ante la estación más decadente y estética del año. Una pertinencia con lo que sucede en la naturaleza, que necesariamente nos sucede a nosotros; ya no estamos separados de ella sino que somos ella.

El otoño “es representativo del desapego y la depuración, ya que la caída de hojas puede simbolizar la ecesidad de “soltar” viejas actitudes, comportamientos, ideas y personas que ya no nos hacen felices, desintoxicando así nuestra vida”.

Algunos propósitos adecuados para esta temporada, según esta experta, pueden ser “liberarnos de viejos condicionamientos que impiden nuestro crecimiento y desarrollo pleno y soltar una actitud concreta que dificulte nuestra relación con los demás, como tener expectativas equivocadas o abrir juicios sobre otras personas”.

Sugerencias prácticas para avanzar en este sentido son: limpiar y renovar los espacios en que vivimos como una forma de “liberarnos” de lo viejo; llevar un “diario de introspección”, donde apuntaremos las sensaciones emocionales que nacen de la revisión de dichos espacios; practicar el caminar contemplativo en parques o bosques; e iniciar una terapia para profundizar nuestro autoconocimiento y liberarnos de aquello que condiciona nuestra personalidad.

Fuente: https://pijamasurf.com/

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¿CÓMO VIBRA TU CASA? «CASA 7». Numerología ~

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Si la suma te da 7: (click aquí  para hacer el cálculo correspondiente) 

La casa número siete:

Si te gusta escribir, investigar, y abrir portales a lo desconocido, entonces ésta es la casa para ti. Esta casa es para la persona que ama la serenidad, el tener paz y tranquilidad. Incluso si tú eres un novato en las cosas espirituales, esta casa te ayudará a llevar el día con tus habilidades psíquicas e intuitivas. Es el hogar perfecto para los que tratan de hacer contacto con el reino angélico, pues esos seres superiores encuentran a esta casa adecuada para sus energías.   Las personas de fe y religiosas se encontrarán muy a gusto en una casa 7.

Es una casa llena de fantasía, donde hasta su apariencia engaña; puede parecer más pequeña o más grande de lo que realmente es. Sus habitantes suelen ser bohemios, algo descuidados y sin grandes necesidades materiales. Es una casa ideal para la gente con fuerte tendencia a lo espiritual y al estudio, donde se puede meditar y concentrarse con facilidad. En su vertiente negativa provoca insomnio y puede dar problemas con las goteras o de agua en general.

Lo negativo es que el dinero no está muy a gusto aquí ya que importa más el plano espiritual que el mundo físico y material. Para compensar esto debes colocar en alguna pared un número 8, ya sea un adorno, una pintura o un dibujo.

Consultas de Numerología Cecilia Delorenzi T.E. +054 (0341) 15- 668-5686

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LAS RELACIONES EN EL TRABAJO. Louise Hay ~

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No podemos tener buenas relaciones en el trabajo si no tenemos una buena opinión de nosotros mismos: sospecharemos de nuestros compañeros, los envidiaremos, nos sentiremos injustamente tratados, nuestro pequeño rincón o nuestro insignificante departamento se convertirá en algo muy importante y tendremos miedo de que alguien nos lo quite. Nos olvidaremos de que hay lugar para todos.
Cuando nos amamos a nosotros mismos, podemos permanecer centrados, tranquilos y seguros y nuestras relaciones laborales son maravillosas.
Piensa en tus compañeros de trabajo que no se llevan bien con los demás. ¿Cuál es el motivo? Pues que no les importa quiénes son ellos mismos. Y eso no significa que sean malas personas, y si tú no te amas, eso tampoco quiere decir que seas una mala persona. Significa que tienes falsas ideas sobre ti. En algún momento alguien te dijo que no valías lo suficiente y lo aceptaste. Y cuando uno no vale lo suficiente, ¿qué es lo que más desea en la vida? Amor y aprobación.

Bendice tu trabajo con amor.
Tal vez tienes un trabajo en el que sientes que no avanzas, o quizá lo detestas, o te da la impresión de que simplemente ocupas tu tiempo para llevar dinero a casa. Bueno, pues hay cosas que puedes hacer para lograr cambios positivos. Estas ideas te pueden parecer tontas o muy simples, pero sé que dan resultado. He visto a incontables personas mejorar de este modo su situación laboral.
El método más poderoso que puedes usar para transformar una situación es el de bendecir con amor. Sea cual sea el lugar donde trabajes, o lo que sientas por él, ¡bendícelo con amor!, y lo digo literalmente. Di: «Bendigo mi trabajo con amor».
Y no te pares ahí. Bendice con amor el edificio, todo lo que hay dentro de él, tu escritorio si lo tienes, el mostrador si trabajas detrás de uno, las diversas máquinas que utilizas, los productos, los clientes, tus compañeros, tus jefes y todo lo demás relacionado con ese trabajo. Esto hará maravillas.
Si hay una persona en el trabajo con la que tienes problemas, usa tu mente para cambiar la situación. Haz esta afirmación: «Tengo una relación maravillosa con todas las personas que trabajan aquí, incluyendo a…………». Cada vez que te venga a la mente esa persona, repite la afirmación. Te sorprenderá ver cómo mejora la situación. Puede llegarte una solución que ni siquiera te imaginas en estos momentos. Tú pronuncia las palabras y después deja que el Universo encuentre la manera de arreglar las cosas.
Si deseas un nuevo trabajo, entonces, además de bendecir con amor tu trabajo actual, añade la afirmación: «Dejo libre este trabajo con amor para otra persona que se sentirá feliz de trabajar aquí». Ese trabajo era el ideal para ti cuando lo conseguiste. Era el perfecto reflejo de tu sentido de valía personal en esos momentos. Ahora has crecido y
avanzas hacia algo mejor, y tu afirmación es: «Sé que hay personas que andan buscando exactamente lo que yo ofrezco. Ahora acepto un trabajo en el que se aproveche todo mi talento y mis capacidades creativas. Este trabajo es profundamente gratificante, y es una alegría para mí ir a trabajar cada día. Trabajo con y para personas que me aprecian y valoran. Hay luz y aire en el lugar, y está lleno de entusiasmo. Se encuentra en el sitio perfecto, y me proporciona buenos ingresos, por lo cual siento un profundo agradecimiento».
Si detestas tu trabajo actual, ese sentimiento de odio va a ir siempre contigo. Aún en el caso de que encuentres un trabajo mejor, al poco tiempo también lo odiarás. Sean cuales fueren los sentimientos que tienes en tu interior ahora, los llevarás a tu nuevo lugar de trabajo. Si vives en un mundo de insatisfacción, encontrarás ese mundo adonde quiera que vayas. Has de cambiar tu conciencia para poder ver resultados positivos en tu vida. Entonces, cuando encuentres un nuevo trabajo, será bueno, lo apreciarás, lo valorarás y
lo disfrutarás.
Así pues, la vida siempre va a elegir los canales más apropiados para brindarte lo bueno, si tú se lo permites.

Fuente: Vivir. Louise Hay ~

 

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COMO CREAR UNA ATMÓSFERA CURATIVA.

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El doctor Bob Brooks señala algunos elementos necesarios para crear una atmósfera curativa:
1. Intención: La clave para todo tipo de curación es la intención. Es lo que suele llamarse «voluntad de vivir». Sin ella, los enfermos no generan el tipo de comportamiento que favorece la supervivencia. He visto a personas muy enfermas, prácticamente agonizantes, que de pronto han desarrollado una fuerte voluntad de vivir, logrando como consecuencia de ello recuperaciones milagrosas. También he visto a personas que podrían haber vivido muchísimo más tiempo dado su estado de salud, y que han muerto prematuramente sencillamente porque ya no deseaban vivir.

2. Contacto humano y amor: En esta sociedad nuestra de tan avanzada tecnología, al parecer hemos olvidado el poder del simple contacto humano y del amor. Los psicólogos han comprobado los profundos efectos de la carencia de contacto y cariño en los bebés, y han llamado a este trastorno «síndrome de privación materna». Sin embargo, yo creo que para muchas personas adultas existe, en el mundo actual, un síndrome de privación, aunque en un grado menor. Sus consecuencias no son tan visibles, si bien por lo que respecta a sus efectos sobre la salud es igualmente grave. Todos necesitamos ser amados y acariciados. En ningún lugar se nota tanto esta falta de contacto humano como en nuestros modernos hospitales. En general, nos comportamos como si se pudiera prescindir de estos requisitos básicos de la existencia humana. Lo cierto es que ningún avance tecnológico podrá reemplazar jamás lo que es básico en nuestra naturaleza humana.
Creo que muchas personas están comenzando a caer en la cuenta de esto; y es esto también lo que se esconde tras el temor y la ansiedad de muchas personas ante la idea de ingresar en un hospital moderno. Es como si nuestro inconsciente nos estuviera haciendo una señal de advertencia cuyo significado es: «Peligroso para el ser humano».

3. Objetivo en la vida: La evitación de la muerte no es una razón para vivir, y las razones para vivir jamás serán creadas por la ciencia ni por la tecnología. Una persona tiene mayores posibilidades de sobrevivir a una enfermedad grave o catastrófica cuando tiene algo por lo cual considera que vale la pena vivir. Las razones para vivir provienen de otros dominios distintos al de la ciencia; provienen de aquellos dominios profundamente íntimos que nos hacen especialmente humanos. Los buenos médicos lo saben, aunque no sean capaces de expresarlo verbalmente. Todos los médicos hemos tenido la experiencia de asistir a enfermos sumamente comprometidos con algo o alguien, y que movidos por este compromiso han generado o bien una curación o bien un largo período de mejoría más allá de lo que hubiera cabido esperar dadas sus circunstancias. Uno no puede expresar este tipo de acontecimientos en términos científicos, pero sí que puede apreciar la experiencia de encontrarse en presencia de una persona tan comprometida.

4. Disposición a mirar dentro de nosotros. Es verdaderamente sorprendente la forma en que consideramos la autoridad externa en Occidente.
Para muchos de nosotros, si lo leemos es un libro, es verdad, y si lo experimentamos directamente, lo ponemos en duda. Se nos ha enseñado a desconfiar de nuestra intuición y de nuestras experiencias humanas básicas. Y sin embargo, la sabiduría de todos los tiempos ha alentado al hombre a mirar hacia adentro en busca de las respuestas a los interrogantes más difíciles de la vida. Yo creo que la trayectoria hacia la curación comienza con una mirada hacia adentro, hacia nosotros mismos, y con un «llegar a conocer» nuestras propias verdades y nuestros poderes curativos.
Me gustaría acabar esta corta exposición con una breve declaración de mi posición respecto al tema. Yo creo que la medicina moderna ha aportado enormes avances al bienestar del ser humano. Sobre esto hay pocas dudas. No obstante, la profesión médica ha descuidado e ignorado lamentablemente una gran cantidad de esa humanidad necesaria y vital para nuestra supervivencia como individuos y como especie. Creo que ahora estamos entrando en una era de síntesis y de cooperación. Así como las superpotencias deben aprender a convivir si hemos de evitar la extinción final en un holocausto, también la medicina debe aprender a convivir con otras disciplinas que contribuyen al bienestar. Es el momento para un verdadero holismo. Es el momento de mirar lo que tiene de valioso toda tradición y todo enfoque. La ciencia sola ya no tiene sentido.

Fuente: Amar sin condiciones. Louise Hay ~

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¿CÓMO VIBRA TU CASA? «CASA 6». Numerología ~

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Si la suma te da 6: (click aquí  para hacer el cálculo correspondiente) 

La casa número seis:

Es un lugar de amor y belleza donde los matrimonios que comienzan su vida fácilmente encuentran la felicidad. Alegre y luminosa, suele estar decorada con mucho gusto y objetos de arte, con colores vivos y muebles extraños. Ideal para la gente creativa y artística. Este es un hogar feliz y sería excelente para familias o personas creativas. Es una casa de crianza, por lo que amigos y familiares se sienten como en casa aquí. A las mascotas y los niños les encantará esta casa, así como las relajantes vibraciones que hay en ella. Esta es la ideal para los que desean un matrimonio feliz y una familia cercana y presente, el sueño de una vida familia.

Está regida por Venus, lo que significa que el amor será abundante en esta casa.

Sin embargo, puede provocar discordia y odio cuando hay elementos que entran en conflicto y no hay equilibrio. En general es un número que produce movilidad.

Consultas de Numerología Cecilia Delorenzi T.E. +054 (0341) 15- 668-5686

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LA ENFERMEDAD, LOS SÍNTOMAS Y LA CURACIÓN. Causas profundas.

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Texto extraído de «La enfermedad como camino» de Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke (Munich, 1983) uno de los más reveladores libros sobre la interpretación profunda de «la enfermedad, la salud y los síntomas».

«Vivimos en una época en la que la medicina continuamente ofrece al asombrado profano nuevas soluciones, fruto de unas posibilidades que rayan en lo milagroso. Pero, al mismo tiempo, se hacen más audibles las voces de desconfianza hacia esta casi omnipotente medicina moderna. Es cada día mayor el número de los que confían más en los métodos, antiguos o modernos, de la medicina naturista o de la medicina homeopática, que en la archicientífica medicina académica. No faltan los motivos de crítica —efectos secundarios, mutación de los síntomas, falta de humanidad, costes exorbitantes y otros muchos— pero más interesante que los motivos de crítica es la existencia de la crítica en sí, ya que, antes de concretarse racionalmente, la crítica responde a un sentimiento difuso de que algo falla y que el camino emprendido, a pesar de que la acción se desarrolla de forma consecuente, o precisamente a causa de ello, no conduce al objetivo deseado. Esta inquietud es común a muchas personas, entre ellas no pocos médicos jóvenes. De todos modos, la unanimidad se rompe cuando de proponer alternativas se trata. Para unos la solución está en la socialización de la medicina, para otros, en la sustitución de la quimioterapia por remedios naturales y vegetales. Mientras unos ven la solución de todos los problemas en la investigación de las radiaciones telúricas, otros propugnan la homeopatía. Los acupuntores y los investigadores de los focos abogan por desplazar la atención del plano morfológico al plano energético de la  fisiología.  (…) Nosotros no tenemos pretensiones de «científicos», ya que nuestro punto de partida es muy distinto.

Tanto en medicina como en el lenguaje popular se habla de las más diversas enfermedades. Esta inexactitud verbal indica claramente la universal incomprensión que sufre el concepto de enfermedad. La enfermedad es una palabra que sólo debería tener singular; decir enfermedades, en plural, es tan tonto como decir saludes. Enfermedad y salud son conceptos singulares, por cuanto que se refieren a un estado del ser humano y no a órganos o partes del cuerpo, como parece querer indicar el lenguaje habitual. El cuerpo nunca está enfermo ni sano ya que en él sólo se manifiestan las informaciones de la mente.

El cuerpo de una persona viva debe su funcionamiento precisamente a estas dos instancias inmateriales que solemos llamar conciencia (alma) y vida (espíritu). La conciencia emite la información que se manifiesta y se hace visible en el cuerpo. La conciencia es al cuerpo lo que un programa de radio al receptor. Dado que la conciencia representa una cualidad inmaterial y propia, naturalmente, no es producto del cuerpo ni depende de la existencia de éste.

Lo que ocurre en el cuerpo de un ser viviente es expresión de una información o concreción de la imagen correspondiente (imagen en griego es eidolon y se refiere también al concepto de la «idea»). Cuando el pulso y el corazón siguen un ritmo determinado, la temperatura corporal mantiene un nivel constante, las glándulas segregan hormonas y en el organismo se forman anticuerpos. Estas funciones no pueden explicarse por la materia en sí, sino que dependen de una información concreta, cuyo punto de partida es la conciencia. Cuando las distintas funciones corporales se conjugan de un modo determinado se produce un modelo que nos parece armonioso y por ello lo llamamos salud. Si una de las funciones se perturba, la armonía del conjunto se rompe y entonces hablamos de enfermedad.

Enfermedad significa, pues, la pérdida de una armonía o, también, el trastorno de un orden hasta ahora equilibrado (en realidad, contemplada desde otro punto de vista, la enfermedad es la instauración de un equilibrio). Ahora bien, la pérdida de armonía se produce en la conciencia, en el plano de la información, y en el cuerpo sólo se muestra. Por consiguiente, el cuerpo es vehículo de la manifestación o realización de todos los procesos y cambios que se producen en la conciencia. (…) Por lo tanto, si una persona sufre un desequilibrio en su conciencia, ello se manifestará en su cuerpo en forma de síntoma. Por lo tanto, es un error afirmar que el cuerpo está enfermo —enfermo sólo puede estarlo el ser humano—, por más que el estado de enfermedad se manifieste en el cuerpo como síntoma.

Síntomas hay muchos, pero todos son expresión de un único e invariable proceso que llamamos enfermedad y que se produce siempre en la conciencia de una persona. Sin la conciencia, pues, el cuerpo no puede vivir ni puede «enfermar». (…)

Cuando en el cuerpo de una persona se manifiesta un síntoma, éste (más o menos) llama la atención interrumpiendo, con frecuencia bruscamente, la continuidad de la vida diaria. Un síntoma es una señal que atrae atención, interés y energía y, por lo tanto, impide la vida normal. Un síntoma nos reclama atención, lo queramos o no. Esta interrupción que nos parece llegar de fuera nos produce una molestia y desde ese momento no tenemos más que un objetivo: eliminar la molestia. El ser humano no quiere ser molestado, y ello hace que empiece la lucha contra el síntoma. La lucha exige atención y dedicación: el síntoma siempre consigue que estemos pendientes de él.

Desde los tiempos de Hipócrates, la medicina académica ha tratado de convencer a los enfermos de que un síntoma es un hecho más o menos fortuito cuya causa debe buscarse en los procesos funcionales en los que tan afanosamente se investiga. La medicina académica evita cuidadosamente la interpretación del síntoma, con lo que destierra tanto al síntoma como a la enfermedad al ámbito de lo incongruente. Con ello, la señal pierde su auténtica función; los síntomas se convierten en señales incomprensibles.

Vamos a poner un ejemplo: un automóvil lleva varios indicadores luminosos que sólo se encienden cuando existe una grave anomalía en el funcionamiento del vehículo. Si, durante un viaje, se enciende uno de los indicadores, ello nos contraría. Nos sentimos obligados por la señal a interrumpir el viaje. Por más que nos moleste parar, comprendemos que sería una estupidez enfadarse con la lucecita; al fin y al cabo, nos está avisando de una perturbación que nosotros no podríamos descubrir con tanta rapidez, ya que se encuentra en una zona que nos es «inaccesible». Por lo tanto, nosotros interpretamos el aviso de la lucecita como recomendación de que llamemos a un mecánico que arregle lo que haya que arreglar para que la lucecita se apague y nosotros podamos seguir viaje. Pero nos indignaríamos, y con razón, si, para conseguir este objetivo, el mecánico se limitara a quitar la lámpara. Desde luego, el indicador ya no estaría encendido –y eso es lo que nosotros queríamos–, pero el procedimiento utilizado para conseguirlo sería muy simplista. Lo procedente es eliminar la causa de que se encienda la señal, no quitar la bombilla. Pero para ello habrá que apartar la mirada de la señal y dirigirla a zonas más profundas, a fin de averiguar qué es lo que no funciona. La señal sólo quería avisarnos y hacer que nos preguntáramos qué ocurría.

Lo que en el ejemplo era el indicador luminoso, en nuestro tema es el síntoma. Aquello que en nuestro cuerpo se manifiesta como síntoma es la expresión visible de un proceso invisible y con su señal pretende interrumpir nuestro proceder habitual, avisarnos de una anomalía y obligarnos a hacer una indagación. También en este caso, es una estupidez enfadarse con el síntoma y, absurdo, tratar de suprimirlo impidiendo su manifestación. Lo que debemos eliminar no es el síntoma, sino la causa. Por consiguiente, si queremos descubrir qué es lo que nos señala el síntoma, tenemos que apartar la mirada de él y buscar más allá.

Pero la medicina académica es incapaz de dar este paso, y en esto radica su problema: se deja fascinar por los síntomas. Por ello, equipara síntomas y enfermedad, es decir, no puede separar la forma del contenido. (…)

El síntoma puede decirnos qué es lo que nos falta —pero para entenderlo tenemos que aprender su lenguaje. (…)

Aquí está la diferencia entre combatir la enfermedad y transmutar la enfermedad. La curación se produce exclusivamente desde una enfermedad transmutada, nunca desde un síntoma derrotado, ya que la curación significa que el ser humano se hace más sano, más completo.

Curación significa redención, aproximación a esa plenitud de la conciencia que también se llama iluminación. La curación se consigue incorporando lo que falta y, por lo tanto, no es posible sin una expansión de la conciencia. Enfermedad y curación son conceptos que pertenecen exclusivamente a la conciencia, por lo que no pueden aplicarse al cuerpo, pues un cuerpo no está enfermo ni sano. En él sólo se reflejan, en cada caso, estados de la conciencia.

El camino del individuo va de lo insano a lo sano, de la enfermedad a la salud y a la salvación. La enfermedad no es un obstáculo que se cruza en el camino, sino que la enfermedad en sí es el camino por el que el individuo va hacia la curación. Cuanto más conscientemente contemplemos el camino, mejor podrá cumplir su cometido. Nuestro propósito no es combatir la enfermedad, sino servirnos de ella; para conseguir esto tenemos que ampliar nuestro horizonte.

Fuente: «La enfermedad como camino». Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke (Munich, 1983) ~

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CARTA PARA SANAR EL LINAJE PATERNO.

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Desde un punto de vista femenino, es la relación con el padre la que determina cuán exitosas o no serán sus relaciones con los hombres. Un padre es muy importante en la vida de todas las mujeres. La energía del padre genera fuerza, confianza, manejo de límites, poder personal… y es un punto clave, pues determina cómo tener una relación de amor con un hombre. Para las mujeres que tienen o han tenido experiencias paternas negativas, una reconciliación espiritual trae mucha paz  y una sensación de protección. Liberarnos de lo malo de papá actúa como factor estabilizante, que es lo propio que le daría el padre: estabilidad, seguridad, fuerza, respaldo y mucho amor. Sí. Es una certeza, todas necesitamos de un padre maravilloso.

Es necesario sanar la herida paterna. Y lo podemos hacer desde el poner la intención de la palabra en la escritura de una carta. Puedes escribir esta carta las veces que consideres necesario. Después, quémala. Colócala en una maceta o jardín. Transmuta en luz y amor todo lo discordante. Entrega todo lo negativo de la relación con papá en las manos de Dios. Conéctate con la energía del creador. Manifiesta orden en tus sentimientos y emociones. Cuando sientas tranquilidad en tu corazón, entonces, todo estará bien. Así es. A continuación te entrego la carta de sanación:

Gracias padre te amo, te aprecio, te acepto tal cual eres en todas las dimensiones espacio tiempo te agradezco por tu presencia y tu luz fuerza.

Honro mi linaje masculino y te honro a ti papá, por ser el paciente agricultor de mi alma pues, tras haber sembrado tu semilla, cultivaste con amor y entrega aún sin poderme sentir dentro de ti.

Recibiste tu cosecha con la más delicada ternura y construiste un cordón de corazón a corazón, para unirte conmigo en amor.

Te bendigo porque de ti he aprendido cómo protegerme, proveerme, cuidarme, guiarme. Y, si hubo algunas carencias, sé que fui yo quien te eligió así para, precisamente, aprender de esa experiencia.

Me responsabilizo de todo aquello que yo acepté e integré en mí como verdadero. Reconozco que tú cumpliste tu labor de la mejor manera posible de acuerdo a tus propios recursos y dando cumplimiento al contrato de alma que ambos acordamos. Me perdono y te perdono por cualquier sufrimiento que hayamos cocreado y me agradezco y te agradezco las lecciones que de éste obtuvimos.

Nos libero de toda historia de dolor, de miedo, de enojo, de tristeza y su consecuente karma en nuestras vidas.

Sé que me he convertido en quien hoy soy gracias a tu aportación a mi vida. Todo lo que necesite corregir y mejorar es ya labor mía y me sé acompañada por ti en cada paso, pues el cordón que entreteje tu corazón al mío es inquebrantable y siempre palpitante.

Es tu mirada la que me ha enseñado a ser mirada y reconocida por los hombres. Es tu amor el que me ha mostrado cómo merezco ser amada. Es tu misericordia la que me ha dado confianza para mostrar mi fuerza. Son tus caricias las que han dejado memoria en mi piel para sólo permitirse ser tocada por el otro en total amor y entrega. Asumo mi proceso y la responsabilidad de sanar con los otros hombres de mi camino todo lo que haya quedado pendiente contigo.

Te miro, y miro a todos los hombres que te anteceden.

Los honro.

Te miro, y miro tu historia.

La entiendo.

Te miro, y miro los duelos, las heridas.

Las comprendo.

Te miro, y miro las imposibilidades.

Las sano en mi corazón.

Porque cuando te miro, miro lo Masculino en mi, y cuando mi mirada es en compasión, esta mitad en mi comienza a sanar, y se hace la luz

A partir de hoy confío en poder integrarte en mi: masculino sagrado, verdadero, auténtico, también amoroso y presente.

Fuente: web ~

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DEJA IR A LA GENTE QUE NO ESTÁ LISTA.

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No es una actitud de soberbia ni de orgullo, sino de congruencia, seguirás amándolos pero con otra perspectiva, desde otro nivel de compresión, entendimiento y consciencia.
Es la cosa más difícil que tendrás que hacer en tu vida, y también será la más importante: dejar de estar vinculado con aquellos que no están listos para amarte.

Deja de tener conversaciones difíciles con gente que no quiere cambiar. Deja de aparecer para la gente que es indiferente a tu presencia. Deja de dar tu amor y energía a la gente que no está lista para amarte.
Sé que tu instinto es hacer todo lo que puedas para ganarte las buenas gracias de todos los que puedas, pero también es el impulso que te robará tu tiempo, tu energía y tu cordura.

Cuando empiezas a aparecer en tu vida completa y completamente, con alegría, interés y compromiso, no todo el mundo va a estar listo para encontrarte allí.
Eso no significa que tengas que cambiar lo que eres. Significa que tienes que apartarte de las personas que no están preparadas para amarte.

Si eres excluido/a, insultado/a sutilmente, olvidado/a o fácilmente ignorado/a por las personas con las que pasas la mayor parte del tiempo, no te estás haciendo un favor al continuar ofreciéndoles tu energía y tu vida.
La verdad es que no eres para todos, y todos no son para ti. Eso es lo que lo hace tan especial cuando encuentras a las pocas personas con las que tienes una amistad, amor o relación genuina: sabrás lo precioso que es porque has experimentado lo que no es.

Pero mientras más tiempo pases tratando de forzar a alguien a amarte cuando no son capaces, más tiempo te estarás privando a ti mismo/a de esa misma conexión. Te está esperando. Hay miles de millones de personas en este planeta, y muchas de ellas se van a encontrar contigo a su nivel, con la vibración de donde están, conectarse con donde están yendo.

… Pero cuanto más tiempo te quedes, metido/a en la familiaridad de la gente que te usa como un cojín, una opción de segundo plano, un terapeuta y una estratega para su trabajo emocional, más tiempo te mantienes fuera de la comunidad que anhelas.

Tal vez si dejas de aparecer, serás menos querido/a.
Tal vez te olviden por completo.
Tal vez si dejas de intentarlo, la relación cesará.
Tal vez si dejas de enviar mensajes de texto, tu teléfono permanecerá oscuro durante días y semanas.
Tal vez si dejas de amar a alguien, el amor entre ustedes se disolverá.
Eso no significa que hayas arruinado una relación. Significa que lo único que sostenía una relación era la energía que tú y sólo tú ponías en ella. Eso no es amor. Eso es apego.

La cosa más preciosa e importante que tienes en tu vida es tu energía. No es tu tiempo lo que está limitado, es tu energía. Lo que tu das a cada día es lo que creará más y más en tu vida. A lo que le das tu tiempo, es lo que definirá tu existencia.
Cuando te des cuenta de esto, empezarás a entender por qué estás tan ansioso/a cuando pasas tu tiempo con gente que no te aporta, y en trabajos o lugares o ciudades que no te convienen.

Comenzarás a darte cuenta de que lo más importante que puedes hacer por tu vida, por ti mismo/a y por todos los que conoces es proteger tu energía más ferozmente que cualquier otra cosa.
Haz de tu vida un refugio seguro en el que sólo se permita a las personas que puedan cuidar, escuchar y conectarse.

Tú no eres responsable de salvar a la gente.
Tú no eres responsable de convencerlos de que quieren ser salvados.
No es tu trabajo aparecer por la gente y entregarles tu vida, poco a poco, momento a momento, porque te compadeces de ellos, porque te sientes mal, porque “deberías”, porque estás obligado/a, porque, en la raíz de todo esto, tienes miedo de que no te devuelvan el favor.

Es tu trabajo darte cuenta de que eres el amo o la ama de tu destino, y que estás aceptando el amor que crees que mereces.
Decide que mereces una amistad real, un compromiso verdadero y un amor completo con las personas que están sanas y prósperas.
Entonces espera en la oscuridad, sólo por un momento….
… Y mira lo rápido que todo comienza a cambiar.

Fuente: web ~

5a

¿CÓMO VIBRA TU CASA? «CASA 5». Numerología ~

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Si la suma te da 5: (click aquí  para hacer el cálculo correspondiente) 

La casa número cinco: 

¿Gente amante de la fiesta?… ¡Esta es la casa de sus sueños!

Es la casa donde se reúnen los amigos a comer, a beber y a charlar. Es un hogar feliz, sólido y estable, que requiere poco mantenimiento. En esta casa siempre hay mucha actividad, sus habitantes son amigos de los viajes y son gente franca y abierta.  Su parte negativa es la tendencia a los cambios y no ser favorable para gente tensa.

Las personas que viven en una casa 5 van a cambiar la apariencia de la casa, siempre buscan arreglarla y tenerla lista para reunir a la gente en almuerzos, fiestas, cenas divertidas.

Esta casa está regida por Mercurio, que rige la comunicación y el cambio. Mercurio gira alrededor del sol más rápido que todos los otros planetas. Por lo tanto, si tú estás buscando tener un cambio rápido en tu vida, este es el hogar para ti.

Esta también es una gran casa de magia de tierra. El número 5 atrae los encantos de las hadas, los duendes y las misteriosas criaturas Elementales. Por lo tanto, ¡Puede ser un gran hogar para las brujas y magos!

 

Consultas de Numerología Cecilia Delorenzi T.E. +054 (0341) 15- 668-5686

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