Monthly Archives: julio 2022

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¿CREES EN LA MAGIA? Rhonda Byrne ~

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“Los que no creen en la magia nunca la encontrarán.” Roald Dahl (1916–1990) Escritor ~

¿Recuerdas tu infancia cuando veías la vida con admiración y asombro? La vida era mágica y apasionante, y te emocionabas hasta con las cosas más pequeñas. Te fascinaba ver la escarcha sobre la hierba, una mariposa revoloteando en el aire, o cualquier hoja o piedra rara en el suelo.
Te llenabas de emoción cuando se te caía un diente, porque sabías que el Hada de los Dientes vendría esa noche, y ¡contabas los días que faltaban para las noches mágicas de Navidad y de Reyes! Aunque no tenías idea de cómo Papá Noel y los Reyes podían llegar a todos los niños del mundo en una noche, de algún modo siempre lo conseguían, y nunca te defraudó.

Hay un sentimiento exquisito que muchos hemos experimentado de niños: que todo es bueno, que todos los días prometen más emoción y aventura, y que nada puede sabotear nuestra felicidad por la magia de todas las cosas. Pero de alguna manera, a medida que nos fuimos haciendo adultos, las responsabilidades, los problemas y las dificultades hicieron mella en nosotros, nos desilusionamos, y la magia en la que creíamos cuando éramos niños se debilitó y desapareció.

¿Estás dispuesto a volver a experimentar la magia? ¿Estás dispuesto a sobrecogerte y asombrarte cada día como en tu infancia? ¡Prepárate para la magia!

LA REVELACIÓN DE UN GRAN MISTERIO 

La respuesta al misterio que durante siglos ha eludido a tantas personas es una palabra oculta: GRATITUD.

“A quienquiera que tenga gratitud se le dará más, y tendrá en abundancia. A quienquiera
que no tenga gratitud, incluso lo que tenga, le será arrebatado.”

Por la revelación de una palabra oculta, un texto críptico se vuelve claro como el agua. Han transcurrido dos mil años desde que se escribieron esas palabras, pero hoy son tan ciertas como lo han sido siempre: si no te molestas en dar las gracias, nunca tendrás más, y lo que tienes lo perderás. Y la promesa de la magia que se producirá con la gratitud se expresa con estas palabras: si eres agradecido recibirás más, ¡y tendrás en abundancia!

ES LEY UNIVERSAL
La gratitud actúa a través de una ley Universal que gobierna toda nuestra vida. Según la ley de la atracción, que rige  toda la energía de nuestro Universo, desde la formación de un átomo hasta el movimiento de los planetas, «lo semejante atrae a lo semejante». En tu vida, esta ley actúa a través de tus pensamientos y sentimientos, porque también son energía, y por lo tanto, atraes todo lo que piensas y sientes.

INCORPORA LA MAGIA EN TU VIDA

No importa quién seas, ni dónde estés, ni cuáles sean tus circunstancias actuales, ¡la magia de la gratitud cambiará toda tu vida!

La Fórmula Mágica:
1. Piensa y repite deliberadamente la palabra mágica: GRACIAS.
2. Cuanta más intención pongas en pensar y decir la palabra mágica, gracias, más gratitud sentirás.
3. Cuanta más gratitud pongas en pensar y sentir, más abundancia recibirás.

La gratitud es un sentimiento. De modo que la meta última para practicar la gratitud es sentirla deliberadamente tanto como puedas, porque es la fuerza de tu sentimiento lo que acelera la magia en tu vida.

Para vivir con gratitud, para experimentar la magia en tu vida, gracias se ha de convertir en la palabra que dices y que sientes deliberadamente más que ninguna otra. Ha de convertirse en tu identidad. Gracias es el puente que te llevará desde el punto en que te encuentras ahora hasta la vida de tus sueños.

Fuente: LA MAGIA. Rhonda Byrne ~

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COMO SUPERAR MIEDOS Y FOBIAS. Louise Hay ~

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Podríamos decir que el miedo predomina en el planeta. Todos los días lo vemos y sabemos de él por medio de las noticias, en forma de guerras, asesinatos y codicia. El miedo es una falta de confianza en nosotros mismos. Debido a eso, no confiamos en la Vida. No creemos que estamos atendidos y cuidados en un plano superior, y por ello pensamos que tenemos que controlarlo todo desde el plano físico. Evidentemente, vamos a sentir miedo si no podemos controlarlo todo en nuestra vida.
Cuando queremos superar nuestros miedos, aprendemos a confiar. Esto se llama: dar un salto de fe. Confía en tu Poder interior, que está conectado con la Inteligencia Universal. Recuerda que el poder que te da el aire que respiras es el mismo que creó el Universo. Formas una unidad con todo lo que vive. Cuanto más te amas y confías en la Vida, más te acompaña la Vida para amarte, apoyarte, sostenerte y guiarte. Puedes confiar en lo invisible en lugar de limitarte a confiar en el mundo físico y material. Con esto no quiero decir que no hagamos nada, sino que si tenemos confianza, podemos ir por la vida con más facilidad. Necesitamos confiar en que se nos cuida, aunque físicamente no controlemos lo que ocurre a nuestro alrededor.
El miedo es una limitación de la mente. La gente tiene mucho miedo de enfermar, de quedarse sin hogar y demuchas  otras cosas. La rabia es el miedo que se convierte en un mecanismo de defensa; nos protege, pero sería mucho más poderoso dejar de recrear situaciones terribles en la mente y de amamos a través del miedo. Estamos en el centro de todo lo que ocurre en nuestra vida. Toda experiencia, toda relación, es el reflejo de una pauta mental que tenemos en nuestro interior.
El amor es lo contrario del miedo. Cuanto más dispuestos estamos a amar y a confiar en nosotros mismos, más atraemos esas cualidades. ¿No es sorprendente cómo todo nos sale mal en la vida cuando estamos inmersos en el miedo y la preocupación o no nos gustamos a nosotros mismos? Lo mismo ocurre cuando nos amamos de verdad; todo comienza a ir por el camino del triunfo y encontramos «los semáforos en verde» y «sitios para aparcar»; nos  levantamos por la mañana y el día transcurre maravillosamente bien.
Es necesario que nos amemos a nosotros mismos para que el Universo cuide de nosotros. Hemos de hacer todo lo posible para fortalecer nuestro corazón, nuestro cuerpo y nuestra mente. Hemos de acudir a nuestro Poder interior, encontrar una buena conexión espiritual y trabajar de veras en mantenerla.

En cualquier momento tengo la oportunidad de elegir entre amar y temer.
En los momentos de miedo, me acuerdo del sol. El sol siempre está brillando, aunque las nubes puedan oscurecer su luz durante un rato. Igual que el sol, el Poder Único e Infinito brilla eternamente sobre mí, aunque nubes de pensamientos negativos puedan oscurecer su luz temporalmente.
Elijo recordar la Luz; me siento a salvo en la Luz.  Y cuando vienen los miedos, elijo verlos como nubes pasajeras en el cielo y dejarlos seguir su camino. No soy mis miedos.
Estoy a salvo viviendo sin protegerme ni defenderme todo el tiempo.
Cuando siento miedo, abro mi corazón para que el amor lo disuelva.

 

Fuente: Respuestas. Louise Hay ~

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LA INMORTALIDAD. Según Brian Weiss ~

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Todos somos inmortales.
No me refiero simplemente a que, antes de morir, transmitimos nuestros genes, nuestras convicciones, nuestras peculiaridades y nuestras costumbres a nuestros hijos, y ellos, a su vez, a los suyos; aunque, desde luego, esto es así. Tampoco me refiero a que nuestros logros (la obra de arte, el invento para la confección de zapatos, la idea revolucionaria, la receta para hacer tarta de arándanos) nos sobreviven, aunque, desde luego, esto también es así. Lo que quiero decir es que la parte más importante del ser humano, el alma, vive eternamente.
Sigmund Freud afirmó que la mente funcionaba en distintos niveles. Entre ellos, está lo que él denominó el inconsciente, del que, como su propio nombre indica, no somos conscientes, y que almacena toda nuestra experiencia y nos empuja a actuar como actuamos, a pensar como pensamos, a responder como respondemos y a sentir como sentimos. Freud comprobó que sólo si accedemos al inconsciente podemos descubrir quiénes somos para, con ello, alcanzar la curación. Hay quien ha escrito que eso es precisamente el alma, el inconsciente de Freud. Y en mi trabajo de regresión, y últimamente de progresión, de pacientes a sus vidas pasadas y futuras para que puedan
curarse con más facilidad, esto es también lo que veo: el funcionamiento del alma inmortal.
Creo que todos poseemos un alma que existe después de la muerte del cuerpo físico y que regresa una y otra vez a otros cuerpos en un intento progresivo de alcanzar un plano superior.  Esto no puede demostrarse de forma empírica; el alma no tiene ADN o, al menos, no tiene un ADN físico. Sin embargo, los casos de los que se tiene conocimiento son abrumadores y, para mí, sin lugar a dudas, concluyentes. Lo he visto casi todos los días desde que Catherine me llevó con ella hasta momentos del pasado tan dispares como la Arabia del año 1863 antes de Cristo o la
España de 1756.
Cuando mis pacientes se veían en otras vidas, los traumas que les habían conducido hasta mí quedaban mitigados y, en algunos casos, llegaban a desaparecer. Ése es, pues, uno de los propósitos fundamentales del alma: progresar hacia la curación.
Si fuera yo el único que hubiera visto esos casos, el lector tendría razón al creer que sufro alucinaciones o que he perdido el juicio…
Cientos de terapeutas han grabado miles de sesiones sobre vidas pasadas, y muchas de las experiencias de sus pacientes se han comprobado.
Justo antes de morir, el alma, esa parte del ser que es consciente cuando abandona el cuerpo, se detiene durante un instante, flotando en el aire. En ese estado, puede diferenciar el color, escuchar voces, identificar objetos y repasar la vida que acaba de dejar atrás. Ese fenómeno se conoce como «experiencia extracorporal» y se ha documentado en miles de ocasiones; son especialmente conocidos los casos de Elizabeth Kubler-Ross y Raymond Moody. Todos lo experimentamos al morir, pero son pocos los que han regresado a la vida presente para contarlo.

¿Adónde se dirige el alma tras abandonar el cuerpo?

No estoy seguro; puede que no exista la palabra adecuada para designar ese lugar. Yo digo que es otra dimensión, un
estado de conciencia superior. Está claro que el alma existe fuera del cuerpo físico y que establece conexiones no sólo con las demás vidas de la persona que acaba de abandonar, sino con todas las demás almas. Morimos físicamente, pero esa parte de nuestro ser es indestructible e inmortal. El alma es eterna. Probablemente, en el fondo, exista sólo un alma, una energía. Mucha gente lo llama Dios; otros, amor. Pero tampoco es el nombre lo que importa.
Yo entiendo el alma como una entidad energética que se fusiona con la energía universal y que después vuelve a separarse, intacta, al regresar a una nueva vida. Antes de fundirse con el alma única, contempla desde lo alto el cuerpo que acaba de abandonar y hace lo que yo denomino una evaluación vital, un repaso de la vida que acaba de
abandonar. La evaluación se realiza con espíritu de bondad afectuosa y cariño. No se trata de castigar, sino de aprender.
El alma registra las experiencias. Siente el aprecio y la gratitud de todas aquellas personas a las que uno ha ayudado en la vida, y de todos aquellos seres a los que ha amado, con más intensidad ahora que ha abandonado el cuerpo. Del mismo modo, siente el dolor, la rabia y la desesperación de todos aquellos a los que ha hecho daño o traicionado, también de manera acentuada. Así, el alma aprende a ser compasiva.
Una vez terminada la evaluación, el alma parece alejarse más del cuerpo y a menudo encuentra la hermosa luz, aunque puede que no suceda de inmediato; pero no importa, la luz siempre está ahí. A veces hay otras almas (llamémoslas sabios, maestros o guías) que son muy experimentadas y que la ayudan en su viaje hasta el alma única. En un nivel determinado, se funde con la luz, pero sin perder la conciencia, para poder seguir aprendiendo al otro lado (al final del viaje inmortal, la fusión será completa), y ese proceso va acompañado de una indescriptible
sensación de felicidad.  Al final (el tiempo transcurrido varía), el alma decide regresar a otro cuerpo y, cuando se reencarna, pierde la sensación de estar fusionada. Hay quien cree que la separación de esa gloria, de esa dicha que surge de la fusión de luz y energía, produce un hondo pesar, y puede que así sea.
En la Tierra, en el presente, somos individuos, pero la individualización es una ilusión característica de este plano, de esta dimensión, de este planeta. Sí, estamos aquí, somos reales, tangibles, igual que el sillón en el que quizás esté sentado usted mientras lee, pero los científicos saben que un sillón lo componen sólo átomos, moléculas, energía: es un sillón y, al mismo tiempo, energía. Nosotros somos humanos, finitos y, al mismo tiempo, inmortales.

A mi entender, en el nivel superior todas las almas están interconectadas. Creemos que somos entidades individuales, separadas; pero eso es sólo una ilusión, una falsa ilusión que, aunque en la Tierra puede tener sentido, nos impide ver la realidad: estamos conectados con todas las demás almas y, en una esfera distinta, todos somos uno. En este mundo, nuestros cuerpos son densos y pesan según parámetros físicos; sufren dolencias y enfermedades. Pero estoy convencido de que, en reinos superiores, no existen los padecimientos físicos. En esferas aún superiores, no hay nada físico, sólo la conciencia pura. Y más allá (y más, y más allá), en niveles que no podemos llegar a concebir y donde todas las almas conforman una única, ni siquiera existe el tiempo. Esto quiere decir que las vidas pasadas, presentes y futuras podrían discurrir de forma simultánea.

Fuente: Muchos cuerpos, una misma alma. Brian Weiss ~

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LA PARÁBOLA DE LA FLECHA ENVENENADA. Buda ~

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En el Majjhima Nikaya, una colección de textos atribuidos a Buda, que forman parte del Canon Pali, se cuenta la que ha sido llamada «la parábola de la flecha envenenada».

La historia es contada por Gautama Buda aparentemente después de que un discípulo estuviera impaciente de escuchar del maestro las respuestas a las «14 preguntas sin respuesta».

Hubo una vez un hombre que fue herido por una flecha envenenada. Sus familiares y amigos le querían procurar un médico, pero el hombre enfermo se negaba, diciendo que antes quería saber el nombre del hombre que lo había herido, la casta a la que pertenecía y su lugar de origen.

Quería saber también si este hombre era alto, fuerte, tenía la tez clara u oscura y también requería saber con qué tipo de arco le había disparado, y si la cuerda del arco estaba hecha de bambú, de cáñamo o de seda.

Decía que quería saber si la pluma de la flecha provenía de un halcón, de un buitre o de un pavo real… Y preguntándose si el arco que había sido usado para dispararle era un arco común, uno curvo o uno de adelfa y todo tipo de información similar, el hombre murió sin saber las respuestas.

Ésta es básicamente la parábola, si bien a veces es relatada con algunos más detalles. Evidentemente la actitud del hombre herido es absurda y podríamos pensar que es de una necedad inaudita, pero Buda nos diría que a la mayoría de nosotros nos está pasando algo muy similar pero no nos damos cuenta.

De alguna manera todos estamos heridos con esa flecha envenenada –todos estamos muriendo– y hacemos preguntas irrelevantes (por más que sean fascinantes), y le damos importancia a cosas que solamente nos desvían de nuestra realidad.

Todos tenemos la oportunidad de salvarnos de esta herida –si abandonamos nuestra importancia personal– pero pocos los hacemos. Hay muchas cosas que son innecesarias –la verdadera espiritualidad consiste más en eliminar las cosas que son innecesarias que en penetrar construcciones metafísicas y obtener deslumbrantes conceptos filosóficos.

De alguna manera Buda nos está sugiriendo que el camino no es a través de la mente y de sus especulaciones –la mente que es incesante en su duda y en su deseo y que teje laberintos espectrales a la velocidad del pensamiento– sino que el sendero se abre a través de la acción que responde a lo que es necesario, la conducta en armonía con la Ley.

Manly P. Hall comenta sobre esta parábola en su libro Buddhism and Psychotherapy:

En la parábola, la flecha es la tragedia inmediata, significando el egoísmo base que se ha convertido en el lugar común de la existencia moral… No nos damos cuenta de la gravedad de la herida, o estaríamos impelidos a remover la flecha inmediatamente, utilizando cualquier medio a nuestro alcance para liberarnos de los venenos que han sido colocados en la punta de la flecha. Mientras el ser humano viva apegado a un código de interés personal, justificando el error malinterpretando los patrones universales a su alrededor, nunca podrá conocer la libertad más allá del dolor.

La parábola de Buda y el comentario de Manly P. Hall, nos invitan a examinar nuestra propia conciencia, nos llaman a atrevernos a ver lo que es evidente. ¿Qué es lo necesario? ¿Qué es aquello que debo hacer antes que otra cosa? Quizá si meditamos –no es necesario tener gran técnica, sí lo es la sinceridad– nos daremos cuenta que lo necesario, lo que justamente debemos hacer, es tan contundente como una flecha enterrada en el cuerpo.

Fuente: Cultura Inquieta

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EL PERDÓN Y EL OLVIDO.

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LA RAÍZ EMOCIONAL DE LOS MIOMAS. ~

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Definitivamente, los miomas, son un programa femenino, del árbol genealógico, que sólo aparecen en una mujer desvalorizada de serlo.
El órgano reproductor femenino, es uno de los más importantes para la mujer, porque concentra en sí mismo la representación de su poder para gozar, para concebir, para gestar. Es un órgano, que, si no está en equilibrio, manifiesta malestares casi inaguantables.
El útero en sí mismo, es un importante centro de energía que recibe y genera vida, simboliza el hogar, la casa, la intimidad, la femineidad.
Cuando el diagnóstico médico indica miomas, lo primero que surge es la pregunta del ¿por qué? y la respuesta no es que tengamos malos cuidados íntimos sino que va más allá. Hablamos de emociones mal gestionadas y heredadas.
Emociones que alteran el funcionamiento celular. Que lo alimentan negativamente dañando su estructura.
La energía del útero maneja a diario actitudes, miedos, inseguridades y recelos con respecto a ser mujer, a ser madre, a ser pareja y sobre todo, a la ilusión subconsciente de ser madres.
¿Y qué pasa cuando éstas emociones ya produjeron miomas?
Sucede que un conflicto emocional, relacionado con nuestro valor femenino, con nuestro amor por ser mujeres, con nuestra ilusión de ser madres o tener pareja estable ha provocado dolor que no ha podido asimilarse.
Clínicamente, los miomas son formaciones nodulares que se desarrollan en la pared muscular del útero a partir de una única célula muscular que contiene en su código genético una tendencia para crecer que se transformará en un mioma o tumor benigno.
El desarrollo sin medida de esa primera célula muscular está provocado por un patrón de pensamiento negativo, prolongado durante un largo periodo de tiempo, en muchos casos, incluso hereditario.
Pero ojo!, No es hereditario el mioma, sino el patrón de pensamiento, en las generaciones, el que lleva a que este aparezca.
Existen dos emociones básicas, que producen miomas:
1. NO VALGO COMO MUJER.
– Me fue infiel
– Se acuesta con otra
– No quiere hijos conmigo
– No soysexualmente atractiva
– No me gusta el sexo
– Va a dejarme
– Me engaña y dice que imagino cosas, que estoy loca
– Tuvo hijos con otra
– Embarazó a otra
– Etc.
2. HAN ABUSADO DE MÍ
– Me violaron
– Me tocaron
– Me ha golpeado
– Me ignora
– No me habla, no me toca
– Me humilla
– Etc.
Si la mujer ha vivido en un ambiente en el que su madre, abuela, hermanas, primas, tías o incluso amigas cercanas no tienen una autoestima elevada, la mujer resiente dichas emociones (resentir, de volver a sentir, hacer suyo el sentimiento) y se alimenta de eso, tiene un porcentaje elevado de posibilidades de heredar un cuadro emocional negativo similar al de las mujeres que la rodean.
En este caso, el conflicto emocional, ha quedado PROGRAMADO para padecerse, y es cuando la mujer sufre una desvalorización o un abuso, y no sabe expresarlo, asimilarlo, afrontarlo, el impacto detona el mioma.
Se estima que entre un 40 y 80% de las mujeres en edad reproductiva presentan miomas, afectando en su mayoría, a mujeres mayores de 25 años.
Si los miomas aparecen en mujeres más jóvenes, que aún no han comenzado su adolescencia, el conflicto emocional es de la madre necesariamente.
¿Por qué a los 25 años?
Porque comunmente, las mujeres, desde niñas, tienen un enorme deseo de crecer, enamorarse, ser la pareja del hombre que les gusta y las adora, ser mujeres adultas, tener una vida libre y formar su propia familia.
Para esto, observan e imitan actitudes de todas las mujeres en la familia.
En la mayoría de los casos no existe la presión o preocupación de agradar a alguien, no existen pensamientos de engaño o mentira, no se programa el sufrimiento o las desilusiones. La imaginación es completamente «rosa».
Pero pasan los años, y llega el esperado momento de cumplir los sueños y a la vez, se toma consciencia de la realidad lo que provoca que surjan presiones, miedos, e inseguridades.
Ya que existe un inconsciente social colectivo femenino en el cual está escrito, que toda mujer entre los 20 y 35 años, debe tener una pareja estable, casarse, tener hijos y vivir feliz.
Pero ¿qué sucede si ya tengo 30 y no he cumplido ninguna de esas expectativas?
Que la mujer comienza con conflictos emocionales, pero no está consciente de ello. Sólo sabe que no logra mantener una pareja estable, que ya no confía en los hombres por tanto engaño, que ya le urge tener un hijo con quien sea, que no tiene la estabilidad emocional para comenzar a formar un hogar, etc.
Ya no está en paz.
Y esos sueños color de rosa, se han convertido en una pesadilla que a diario le recuerda que como mujer, no ha cumplido.
Allí comienza a «germinar» la semilla del mioma.
Y no es más que la manifestación de un conjunto de sentimientos negativos que hieren su centro femenino, el centro que generará la vida de un hijo, preparando entonces, un útero para recibir y crecer un mioma, porque, «hay que ocupar la casa con algo», mientras logro ser mujer y madre.
Este mioma es la representación de todos sentimientos de desvalorización como mujer, es su nuevo hogar, el útero.
Todo el miedo, culpa, tristeza, frustración, rencor, abuso, etc.,
La mujer sabe que por ahora, no puede dar vida, porque ninguno lo des elementos que ella imaginó que sucederían, están allí. Por lo tanto, forma un mioma como «hijo provisional», que ocupe dicha casa y calme su angustia.
Y también participa la memoria de abuso, que viene junto a una sutil sumisión, obligada hacia las parejas que consigue o hacia la familia que la presiona para ser mujer que «valga».
Todo esto, sumado a una sexualidad no disfrutada como tal, sino como una entrega de sexo a cambio de amor, entrega de sexo a cambio de que no las dejen, entrega de sexo por lograr un hijo, y un falso sentimiento de amor por esa pareja del momento, desvalorizan a la mujer por completo.
No hay una mujer decidida y valiente, fuerte y determinada. Hay una mujer con terror a quedarse sola, con miedo a no poder ser madre, a que su pareja la abandone o la engañe. Miedo a ser rechazada.
En muchos casos los miomas no presentan síntomas, sobre todo en los casos en que la mujer no quiere sentir, ni el placer ni las heridas emocionales que han provocado el mioma.
En estos casos, el mioma suele aumentar su tamaño (al igual que sus sentimientos negativos), pero no las señales de que el mioma está ya en su útero.
Síntomas que indican la presencia de miomas:
-Periodos menstruales dolorosos y prolongados.
-Sangrados entre los periodos.
-Necesidad de orinar con frecuencia.
-Calambres pélvicos.
-Sensación de presión en la parte baja del abdomen.
-Dolor durante las relaciones sexuales.
Y como vemos, no es una razón física, es una reacción emocional.
La mujer debe asumir que no hay plazos para la felicidad, para vivir en pareja, para procrear.
La mujer debe aceptar que su vida es perfecta sin tener que cumplir dichas metas, que únicamente la están aniquilando de a poco.
La mujer debe comenzar a asumir la responsabilidad de sus emociones y liberar esos sueños rosas.
Toda vida es independiente, diferente y deberá defenderse como tal.
Para localizar el origen del mioma, es importante tener el árbol genealógico. Para ubicar el origen de la semilla, para encontrar el conflicto programante y desactivarlo.
Y lo principal, toma de consciencia y cambio de actitud.
Fuente: Ascinsus Bruxa Esaje. ~
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