AFIRMACIONES PARA LLENAR EL DÍA DE BUENOS PENSAMIENTOS. Louise Hay ~

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Son los pequeños rituales diarios los que nos proporcionan las mejores oportunidades para el cambio.

La belleza de tomar consciencia es que interrumpe un patrón. Prestar atención a nuestras conversaciones internas —lo que nos decimos cada día— es una forma de estar presentes en la verdad.
Los mensajes que nos autotransmitimos cada día cavan un surco en nuestra mente cada vez más profundo, y les dan más fuerza. Y también transmiten energía a nuestro mundo, conduciéndonos de nuevo a aquello en lo que nos estamos concentrando.
Observa lo profundo y arraigados que suelen estar ciertos hábitos de pensamiento. Comienza a afirmar los cambios que quieres realizar concentrándote en la autoestima y la autoaceptación. Escribe, repite y pega afirmaciones por toda la casa para recordártelo. Estos pensamientos nuevos irán ocupando el lugar de los viejos. Estarás programándote un comienzo del día mucho mejor y te sentirás bien, realmente bien.

Algunas maneras de llenar el día de buenos pensamientos:

Cuando te despiertas y abres los ojos:

  • Buenos días, cama, gracias por ser tan cómoda.Te quiero.
  • Cariño [tu nombre], hoy es un día bendito.
  • Todo está bien. Tengo tiempo para todo lo que he de hacer hoy.
  • Me encanta mejorar mi rutina matinal.
  • Es maravilloso hablarme con palabras amables y cariñosas.

En el baño: 

  • Me libero fácilmente de lo que mi cuerpo ya no necesita.
  • Ingestión, asimilación y eliminación; todas forman parte del orden Divino perfecto

Al vestirte:

  •  Me encanta mi armario.
  • Me resulta fácil vestirme.
  • Siempre elijo la mejor prenda que ponerme. Me siento cómoda con mi ropa.

Al conducir: 

  • Mi viaje transcurre fácilmente y sin estrés.
  • Mi desplazamiento transcurre sin incidentes y llego más rápido de lo que esperaba.
  • Me siento a gusto en el coche.
  • Sé que va a ser un recorrido agradable hasta llegar a la oficina [escuela, tienda, o donde sea].
  • Bendigo mi coche con amor y envío amor a todas las personas que están en el camino.

En las comidas: 

  • Doy las gracias por tener esta maravillosa comida.
  • Bendigo esta comida/alimento con amor.
  • En esta casa todas las comidas son armoniosas. La hora de comer es un momento feliz.
  • Toda la familia disfruta de esta comida.
  • Mi cuerpo se cura y refuerza con cada cosa que como.

A lo largo del día:
Dedica 30 segundos a relajar los hombros y cierra los ojos. Inspira profundamente por la nariz y cuenta hasta cuatro. Retén la respiración, cuenta hasta dos y expulsa lentamente el aire contando hasta cuatro. Para terminar, abre los ojos y envía algún pensamiento amoroso a alguien. Además, adquiere la costumbre de preguntarte dos cosas a lo largo del día: ¿Cómo puedo ser feliz en este momento? ¿Qué pensamientos me hacen feliz?

Al llegar a tu casa: 

  • Buenas tardes, casa, ya he vuelto. Estoy muy contenta de estar aquí. Te quiero.
  • Vamos a pasar una noche estupenda.

Para terminar el día antes de quedarte dormida:

  • Bendigo y deseo prosperidad a todas las personas de mi mundo, y todas las personas de mi mundo me bendicen y me desean prosperidad.
  • Gracias, querida cama, por otra maravillosa noche de descanso.
  • Al inspirar, decir: «La Vida», y al espirar, «me ama». La Vida me ama. La Vida me ama.  La Vida me ama…

Un gran final del día, no cabe duda…

Fuente: Tú puedes crear una vida excepcional. Louise L. Hay y Cheryl Richardson. (Urano)

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