EL EFECTO CUÁNTICO DE LA ORACIÓN.

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¿PODEMOS INFLUIR EN EL PASADO? Como todos estamos interconectados más allá del espacio y el tiempo, ¿nuestros pensamientos y sentimientos pueden influir en las situaciones del pasado y en las que deseamos del futuro?
En julio de 2000, el médico israelí Leonard Leibovici realizó una prueba controlada aleatoria de doble ciego con 3.393 pacientes hospitalizados, divididos en un grupo de control y un grupo de «intercesión». Quería comprobar si la oración tenía un efecto en la enfermedad de estas personas.  Los experimentos llevados a cabo con la oración son importantes ejemplos de cómo la mente afecta a la materia desde lejos.
Pero sigue leyendo, porque no todo es siempre lo que parece.
Leibovici seleccionó a pacientes hospitalizados aquejados de sepsis (una infección). Después los dividió al azar en dos grupos. Uno sería objeto de oraciones y el otro no. Comparó los resultados basándose en tres factores: la duración de la fiebre, la duración de la estancia en el hospital y el número de muertes provocadas por la infección.
A los pacientes objeto de oraciones la fiebre les duró menos y fueron dados de alta más pronto. La diferencia en la mortalidad de ambos grupos no fue demasiado importante, aunque en el grupo objeto de oraciones el porcentaje de muertes fue menor.
Es una poderosa demostración de los beneficios de la oración y de cómo podemos transmitir con nuestros pensamientos y sentimientos una intención al campo cuántico. No obstante, hay otro elemento de esta historia que debes conocer. ¿No te parece extraño que en julio de 2000 un hospital tuviera más de tres mil casos de pacientes hospitalizados por esta infección? ¿Dejaban mucho que desear las condiciones de limpieza o proliferó en él alguna clase de contagio?
Pero los investigadores descubrieron que las personas que rezaron no habían estado rezando por los pacientes infectados en el año 2000, sino que, sin saberlo, rezaron por las personas que habían estado en el hospital desde 1990 hasta 1996, ¡de cuatro a diez años antes del experimento!
Los pacientes objeto de las oraciones mejoraron en la década de 1990 por el experimento realizado varios años más tarde. Lo explicaré de otro modo: a los pacientes que fueron objeto de las oraciones en el año 2000, les mejoró visiblemente la salud, pero estos cambios ocurrieron varios años antes.
Un análisis estadístico de este experimento reveló que estos efectos no fueron en absoluto una casualidad, lo que demostró que nuestras intenciones, pensamientos y sentimientos, e incluso nuestras plegarias, no sólo afectan nuestro presente o futuro, sino también nuestro pasado.
Este hecho nos lleva a una pregunta: si rezaras (o te centraras en una intención) para que tu vida mejorara, ¿podrías afectar el pasado, el presente y el futuro?
La ley cuántica dice que todas las posibilidades existen simultáneamente. Nuestros pensamientos y sentimientos afectan todos los aspectos de nuestra vida, más allá del espacio y el tiempo.

Fuente: ¨Deja de ser tú¨. Joe Dispenza ~

 

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