EL PODER DE LAS CREENCIAS.

No Comments 242 Views0


10422436_1022607921091317_5637409909183949992_n

Lo dicen los maestros espirituales y también lo expresa la ciencia… ¨Los pensamientos positivos tienen un intenso efecto sobre el comportamiento y los genes. De igual modo, los pensamientos negativos tienen también un poderoso efecto. Cuando comprendamos que estas creencias positivas y negativas controlan nuestra biología, podremos utilizar ese conocimiento para forjamos una vida saludable y feliz.Cuando comprendamos que esas ideas instaladas con certeza en  nuestra mente, son creencias positivas y negativas que pueden controlar nuestro actuar, nuestro cuerpo y hasta transformar cualquier experiencia, podremos realmente usar ese conocimiento a nuestro favor, y forjarnos una vida saludable y feliz¨ (Bruce Lipton- ¨La Biología de la creencia¨)

El siguiente cuento Sufí nos conecta con el poder que tiene aquello que creemos real, a través de una metáfora muy bella y acertada.

Una larga caravana de camellos avanzaba por el desierto hasta que llegó a un oasis y los hombres decidieron pasar allí la noche.

Conductores y camellos estaban cansados y con ganas de dormir, pero cuando llegó el momento de atar a los animales, se dieron cuenta de que faltaba un poste. Todos los camellos estaban debidamente estacados excepto uno. Nadie quería pasar la noche en vela vigilando al animal pero, a la vez, tampoco querían perder el camello. Después de mucho pensar, uno de los hombres tuvo una buena idea.

Fue hasta el camello, cogió las riendas y realizó todos los movimientos como si atara el animal a un poste imaginario. Después, el camello se sentó, convencido de que estaba fuertemente sujeto y todos se fueron a descansar.

A la mañana siguiente, desataron a los camellos y los prepararon para continuar el viaje. Había un camello, sin embargo, que no quería ponerse en pie. Los conductores tiraron de el, pero el animal no quería moverse.

Finalmente, uno de los hombres entendió el porqué de la obstinación del camello. Se puso de pie delante del poste de amarre imaginario y realizó todos los movimientos con que normalmente desataba la cuerda para soltar al animal. Inmediatamente después, el camello se puso en pie sin la menor vacilación, creyendo que ya estaba libre.

¿Tú eres como este camello, estás atado sin cuerda? ¿Qué esperas para comenzar a caminar?. Libérate de tus creencias limitantes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *