TRANSICIONES. DICIEMBRE Y ENERO MÁGICO…

No Comments 604 Views0


jano-bifronte

En la mitología Romana, Jano era el dios que presidía los comienzos y los finales.
Se lo representaba con dos caras mirando hacia lados opuestos. Llevaba en su mano una llave destinada a abrir y cerrar puertas.
Su nombre dió origen al mes de Enero, que es el que inicia cada año de nuestro calendario.
Diciembre, en cambio, es el último. El que alberga al mismo tiempo celebraciones de amor y paz junto con la urgencia de saldar todo lo que los meses anteriores dejaron pendiente.

Pareciera que en esos 31 días hay que ponerle punto final a todo lo que se postergó en los 334 días que lo precedieron. Y en el medio de esa transición estamos nosotros, intentando llegar con alegría y buen humor a las fiestas navideñas y más alegría aún a recibir al año nuevo.
Los comienzos y finales de nuestra vida suelen no coincidir con los calendarios. Como tampoco coinciden, a veces, las estaciones del año con los ánimos del corazón.
Pero es saludable detenerse, como Jano, a mirar hacia ambos lados del recorrido y observar lo realizado.

Y preguntarse por lo no hecho.
Y aprender de lo mal hecho o de lo hecho a medias.
Y sentirse a gusto con logros y avances, y aprender de los traspiés y los retrocesos.
Y agradecer por las bendiciones recibidas.
Y por los encuentros.
Y por las oportunidades que supimos aprovechar.
Y con esa llave, la que lleva el dios en su mano, cerrar las puertas que ya no volveremos a trasponer y abrir las otras. Las nuevas. Las que están esperando que crucemos el umbral para lo que el nuevo año nos tiene reservado.

Victoria Branca – Fuente: Face Insight 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *