MI PAZ NO ES NEGOCIABLE. Gestionando el estrés.

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¿Te sucede de estar ¨aquí¨ queriendo estar ¨allí¨? ¿Confundes tu prioridades y haces lo urgente postergando lo importante? Sin duda son disyuntivas que nos tensionan a diario y en muchas ocasiones desgarra nuestro interior,  incluso enferma.

Nuestros pensamientos son un arma de doble filo. Por un lado pueden ayudarnos a conseguir nuestras metas, y por otro nos llenan de miedo, pena, ira, aburrimiento, rechazo y hasta nos sumergen en el malestar anímico que nos rodea simplemente por contagio.

Aquello que estás pensando en este momento influye en cómo te sientes física y emocionalmente ahora.

Además con tu pensamiento estás creando las experiencias que vivirás mañana… Y si por cada pequeñez te angustias y la haces una montaña de anticipaciones, es difícil que encuentres paz.

Hoy nos ocupa el estrés.  Cuando nos sentimos con estrés nuestro cerebro responde fisiológicamente con el mecanismo instintivo de ¨huída¨ o ¨ataque¨, hasta aquí es normal, ya que estamos programados para sobrevivir, sin embargo cuando esto sucede en forma continua, el estrés se transforma en crónico y nos enferma.

Numerosos estudios científicos confirman como consecuencias: problemas cardiovasculares, mala digestión, dolores de cabeza, trastornos psicológicos como ansiedad, pánico, depresión,  tan comunes hoy en día.

Recursos para gestionar el estrés: 

A continuación te sugiero algunos tips para que tengas disponibles si notas que estás desbordándote:

  • Sabiendo que el estrés es miedo, lo primero es preguntarte qué te asusta. ¿Qué estás realizando en tu vida para crear ese temor? Tal vez, tienes demasiadas exigencias y expectativas; estás complaciendo a todos olvidándote de tus propios intereses; otorgas desmedida importancia al dinero y status.  Irás viendo y percibiendo valientemente, cuál es el verdadero motivo de tu desgaste.
  • Según el neurólogo Rick Hanson, una de las maneras más sencillas y eficaces de reducir el estrés se basa en  aprender a relajarse de una manera física, y algunas de las formas que propone son:
  • Controlar la posición de la boca y de la lengua. Es conveniente mantenerlas relajadas porque las fibras del sistema nervioso parasimpático, que está relacionado con la digestión y la relajación, se encuentran en la boca y en la lengua.
  • Abrir un poco la boca. Puede especialmente ayudar disminuir los pensamientos obsesivos que están provocando ese estrés.
  • Respirar hondo: haciendo que el tiempo de inspiración y de exhalación sea el mismo, por ejemplo de 5 segundos cada uno de ellos, durante 5 veces. Esto hace que se reduzca el ritmo cardíaco porque el corazón tiende a tener un ritmo más rápido con las inspiraciones y más lento con las exhalaciones. De esta manera se logra equilibrar el ritmo cardíaco.

¿Quieres ir avanzando en la vida con seguridad?  puedes ir practicando estos simples ejercicios como parte de tu cajita de herramientas,  para ir afrontando los momentos de ansiedad y estrés que pueden sorprenderte.

Sos vos únicamente vos el que está pensando dentro de tu mente… es cuestión de entrenarse!

 Irma Vélez ~
Instructora HYL Filosofía Louise Hay
Master PNL (Programación Neurolingüística)
Formación en Gestión Emocional

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