PALABRAS QUE SANAN.

No Comments 317 Views0


0-255

Utilizo mis palabras y mis pensamientos como instrumentos para dar forma a mi futuro. (Louise Hay)

¿Cómo hablas? ¿Cómo te hablas? Desde hace tiempo estamos comenzando a entender como funciona la mente y que nuestros pensamientos son creativos. Los pensamientos pasan con mucha rapidez por nuestra mente, por lo cual es  difícil darles forma. En cambio la boca es más lenta… Por eso si empezamos a dirigir nuestra forma de hablar, escuchando lo que decimos y no dejando que salgan de nuestra boca palabras negativas, podremos ir dando otra forma a nuestros pensamientos.

La palabra hablada tiene un poder enorme, y muchos de nosotros no nos damos realmente cuenta de su importancia. Consideremos  que las palabras son los cimientos de lo que creamos continuamente en nuestra vida.

Todo el tiempo estamos utilizando palabras, palabras… sin embargo, a veces no pensamos lo que decimos ni cómo lo decimos. Prestamos muy poca atención a la elección de nuestras palabras, y en ocasiones somos una catarata de verborragia…  De ahí la importancia de detenernos un instante, respirar y construir frases con términos positivos, constructivos y benéficos.

Nada mejor que comenzar el día con una ¨ducha¨ frente al espejo de afirmaciones que nos animen y conecten positivamente con la vida. Con autoindulgencia, amorosidad y flexibilidad en los juicios. Y si aparecen palabras negativas o limitadoras, prueba cambiarlas.  Te animo a que lo practiques!  El diálogo interno es tu brújula para obtener los resultados que esperas. Tienes la posibilidad de crear el ambiente mental y emocional según el cual vas a actuar y estará determinando la clase de experiencias y personas que atraes…

¿Y lo hablan los demás? Si es algo constructivo, gratificante, positivo,  lo cuento, lo comparto. En cambio, si hay alguna historia o anécdota negativa dejo que se vaya, me alejo de rumores y chismes. Esta regla también la utilizo para las imágenes, sonidos y sentimientos que se transmiten por televisión, radio, periódicos, etc.  Cuídate! No permitas que te contaminen.  Es respeto y amor por tí mismo.

¿Recuerdas la historia de las 3 rejas? (click aquí ):  Si es verdad, bueno y necesario, dilo, de lo contrario: sepúltalo en el olvido!

Toma consciencia que somos invocadores poderosos para ¨ben-decir¨:

¨Algunas palabras abren heridas, otras abren caminos¨

José Narosky~

Irma Vélez para ReCicladas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *