PROGRAMACIÓN FEMENINA.

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Quiero ofrecerte un ejemplo perfecto de cómo se ha ¨programado¨ a las mujeres . Aquí algunas reglas de un manual de ¨economía doméstica¨ que corría por un colegio de secundaria en los años cincuenta. ¡No es broma!
1. Ten la cena lista. Planifica con anticipación, incluso la noche antes, una deliciosa comida. Es una buena manera de hacerle saber que has estado pensando en él y te preocupas de su bienestar. La mayoría de los hombres tienen hambre cuando llegan a casa, y la perspectiva de encontrarse una suculenta comida ya preparada, forma parte de la acogedora bienvenida que necesitan.
2. Prepárate. Tómate 15 minutos para descansar, de modo que estés renovada cuando llegue. Maquíllate, ponte una cinta en el pelo y ten un aspecto animado. Tu marido ha estado tratando con muchas personas agotadas por el trabajo; por eso tú debes mostrarte alegre y algo más interesante. Tal vez necesita animarse después de un día aburrido.
3. No olvides ordenar la casa. Poco antes de que llegue tu marido haz un último recorrido por las principales habitaciones de la casa, recoge los libros del colegio, los juguetes, papeles, etcétera. Después quita el polvo de los muebles.
De este modo, él sentirá que ha llegado a un refugio de reposo y orden, y eso te animará a ti también.
4. Prepara a los niños. Dedica algunos minutos a arreglar a los niños, lavarles las manos y la cara (si son pequeños), peinarlos y, si es necesario, cambiarles la ropa. Ellos son pequeños tesoros y a él le gustará verlos de este modo.
5. Procura que en la casa reine el silencio. En el momento de su llegada elimina todos los ruidos: el de la lavadora, la secadora, el lavavajillas o el aspirador.
8. Intenta que los niños estén callados. Muéstrate feliz de verle. Salúdalo con una cariñosa sonrisa y alégrate de que haya llegado.
6. Algunos noes. No lo recibas con problemas ni quejas. No te enfades si llega tarde a cenar. Considéralo una insignificancia comparado con todo lo que él tal vez ha tenido que hacer durante el día. Ocúpate de que se sienta a gusto.
Hazlo sentarse en un cómodo sillón o echarse en el dormitorio. Tenle lista una bebida fría o caliente. Arréglale la almohada y ofrécete a quitarle los zapatos.
Habla en voz baja, dulce, tranquilizadora y agradable. Déjalo que descanse y se relaje.
7. Escúchalo. Tienes un montón de cosas que decirle, pero cuando acaba de llegar no es el momento adecuado. Deja que hable él primero.
8. Haz la noche suya. Nunca te quejes si no te lleva a cenar fuera o a otra salida agradable. Trata de comprender su mundo de esfuerzos y apremios, su necesidad de relajarse y descansar.

En esos tiempos todas las jóvenes eran aleccionadas por estos ¨manuales¨,  preparadas de esta manera para ser  una ¨buena mujer¨ . Sometida, anulada, resignando  su propio poder..

Sin embargo, aunque los años hayan pasado es necesario reexaminar nuestras actitudes automáticas.

¿Cómo queremos vivir?¿Somos claras en nuestros pensamientos y actos?  ¿Usamos nuestro poder? ¿Nos organizamos? ¿Cuidamos de nosotras mismas? ¿Cuántas de estas ¨reglas¨ subsisten en siglo XXI?

Todo el mundo respeta a quien se respeta a sí mismo.

Louise Hay

Actualmente circula en la red una versión ampliada : ¨Guía de la Buena Esposa ¨, atribuída a Pilar Primo de Rivera, hija del dictador español Miguel Primo de Rivera. A continuación el video con las once reglas.

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