¿SUFRÍS DE ANSIEDAD? ¿ANSIEDAD POR LOS DULCES? por Fabiana Bornia (Coach Nutricional)

No Comments 1245 Views0


bridget

En los momentos en que te sentís desbordada por las emociones, o ante situaciones conflictivas, o por ansiedad, te pones a comer compulsivamente???

El punto es que debes aprender a afrontar estas situaciones o sentimientos desagradables de manera constructiva y sin acudir a la comida.

La desesperación por los dulces

Cuando padecemos ansiedad o estrés, nuestros niveles de insulina, cortisol y azúcar en sangre aumentan. Tenemos energía extra por el aumento de azúcar, pero al cabo de unas horitas tendremos un bajón importante, que nos llevará a comer más alimentos con azúcar o con productos elaborados con hidratos de carbono refinados (pan, pastas, tortas, alfajores, chocolate, pizza, bebidas azucaradas o edulcoradas, etc). Comer de esta manera genera altibajos emocionales y alteraciones en nuestro metabolismo: En un momento estas en la cúspide de tu mundo y al ratito en el subsuelo, como cansada y sin soporte.
Lo malo de estas sustancias es que a parte de no aportarnos casi nada a nivel nutricional, nos roban minerales como el calcio y el magnesio para ser metabolizados. El azúcar y los hidratos de carbono refinados generan adicción, y debemos verlos como tal para poder liberarnos de ellos.

Las “cositas ricas” a base de harinas y azúcar engorda y enferma

El cortisol y la grasa abdominal

Al padecer ansiedad, o al consumir azúcar e hidratos de carbono refinados, aumenta el cortisol, una hormona que facilita la acumulación de grasa a nivel abdominal, nuestras células grasas de esta zona, tienen cuatro veces más receptores de la hormona cortisol que otras células de grasa que encontremos en otra parte del cuerpo.
Cuando estamos ansiosos el azúcar en sangre aumenta, y si no lo quemamos, lo almacenaremos en forma de grasa, sobretodo grasa abdominal.

Lamento informarte que no hay pastillitas mágicas, todo pasa por un trabajo interno que te liberará de estos trastornos.

1. Aceptación de lo que sentimos: Cuando empezamos a sentir sensaciones desagradables u otras que podríamos catalogar de inadecuadas, en vez de intentar negarlas, acéptalas, deja que fluyan a través tuyo, obsérvalas sin juzgar y así las irás liberando. Comiendo de más no vas a solucionar nada, acéptando lo que sientes de manera constructiva sí.

2. Incluye en tu alimentación grasas saludables: Contrariamente a lo que muchos piensan, consumir grasas saludables en su justa medida nos ayuda a adelgazar, ya que aumentan nuestra sensación de saciedad, nos ayudan a regular el azúcar y el cortisol en sangre. Ejemplo de grasas saludables son las paltas, aceite de oliva, de girasol, frutos secos, y pescado azul con sus ácidos grasos esenciales y su gracia antiinflamatoria.
3. Elimina las tensiones: La ansiedad y el estrés patológico generan tensiones a varios niveles en nuestro cuerpo. Podemos eliminar tensiones de varias maneras como ser haciendo ejercicio, bailando, riendo, meditando, relajándonos, dando un paseo por el parque, escribiendo… Vos decidís cuál de ellas emplear.

4. Eliminar el azúcar, y los hidratos de carbono refinados, como el trigo. Cuando disminuimos o eliminamos estas sustancias, de una semana para la otra la ansiedad disminuye y nos sentimos mejor.

5. Cuídate: Cuida tu cuerpo físico: incrementa el consumo de verduras, frutas, cereales integrales, legumbres, frutos secos, algas y algo de pescado. Realizá ejercicio de manera agradable. Cuidá tus emociones: aprendé a escuchar a tu cuerpo, a tu ser interno, a Vivir sin poner muros que contengan tus emociones, a expresarte de manera constructiva.

Por Fabiana Bornia  – Asesora Nutricional Naturista –  Consultora Macrobiótica – Coaching Nutricional

http://www.espacionatural.com.ar/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *