SUPERANDO LA TRAMPA DE LA CULPA.

No Comments 453 Views1


12509710_898362843610040_119457594981396539_n

¿Algún día podremos vivir sin sentirnos culpables por algo?

El sentimiento de culpa inunda de forma subterránea nuestras vidas, hasta el punto de regular buena parte de nuestra conducta. Con ella evolucionamos humanamente, sin embargo ¡ cuántas limitaciones nos acarrea!

Los pensamientos de culpa son pequeñas trampas para nuestra salud mental, desarrollo personal y social.

En muchas ocasiones dejamos de ser nosotros mismos, para responder a las expectativas de los demás…

Es decir que somos nuestro  mayor culpador, señalando, enjuiciando nuestros actos.

Por eso, podemos afirmar que:  no está ahí fuera, está en mi interior.

¿Responsables o culpables? ¿Víctimas o creadores de experiencias?

Hoy nos ocupamos de ¨la culpa¨, esa emoción universal que atraviesa a todo ser humano, que nos inculcaron de pequeños cuando una voz, una mirada, algo…  nos hizo sentir q estábamos haciéndolo mal.

Cuando te sientes culpable,  es conveniente que te preguntes con sinceridad, ¿para quién está mal?, ¿es realmente tuya esa idea? o tal vez es una creencia que viene heredada de tus padres, de los padres de tus padres… y pierdes la cuenta.

Es tan  importante tomar consciencia,  porque así estarás pudiendo controlar tu estado emocional para elevarlo a un nivel superior que te beneficie, más allá de las circunstancias y de las opiniones.

Te propongo que de los miles de pensamientos que tenemos y que repetimos día tras día, cambia algunos, elige alguno que te haga ir de la culpa a sentirte responsable. Estarás saliendo del ¨pobre de mi o ellos me dieron esta vida: mis padres, mi jefe, la religión, el gobierno, el patriarcado…¨ a ¨me hago cargo de la vida y experiencias que quiero para mi¨.  Tomo consciencia y cada vez clarifico y percibo que es lo verdaderamente mío … ¡De eso se trata!

Ejercicios sugeridos: 

  • Centramiento: cada vez que estés abrumado por pensamientos culposos, trata de recuperar tu eje físico y emocional. Toma un descanso, sal de la escena. Busca un espacio. Conecta con tu respiración . Inspira y exhala conscientemente. Apaga, como si se tratara de un aparato, el ruido externo y el interno. Voces e imágenes que tanto nos confunden, están desapareciendo… Recorre escaneando tu cuerpo desde la planta de los pies hasta la coronilla imaginando un hilo de luz brillante que te sostiene. Repite afirmaciones: “Confío en mi Sabiduría Interior. Me acepto tal como soy. Estoy a salvo¨.
  • Escritura expresiva emocional: Hablar de nuestras  culpas puede resultarnos difícil, nos sentimos vulnerables y no queremos ser juzgados ni rechazados por nuestro interlocutor. Sin embargo, es necesario sacar nuestras emociones a la luz, especialmente para no enfermar. El Dr. James Pennebaker ha creado este ejercicio básico para ayudarnos a sacarnos de encima dudas, ordenar hechos cronológicamente y encontrarnos cara a cara con nuestros problemas y a solas… Comenzando: escribe durante 4 días seguidos por lo menos 20 minutos. Lo que narras o describes es solo para tu propia lectura, por lo tanto deja de lado toda crítica literaria u ortográfica. ¡Es libre! Conecta con tus emociones y pensamientos, permite que fluyan. Busca el momento más apropiado para hacerlo, que generalmente es a última hora de la noche, cuando quedan atrás las obligaciones diarias. Al terminar de escribir reflexiona. Date tu tiempo en horas y días, para asimilar lo que estás expresando.  Son muchos los beneficios que irán apareciendo. Entre ellos, poner en secuencia lo traumático, integrarlo a tu historia personal y sobre todo vislumbrar cambios positivos y soluciones concretas.

Recuerda que ¨guardar secretos sobre nuestra vida emocional tiene efectos perjudiciales par la salud¨.

Por Irma Vélez para ReCicladas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *