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EL PERDÓN ME LIBERA. Ejercicio ~

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Una de las lecciones espirituales más importantes para aprender es que todos estamos haciéndolo lo mejor posible en cualquier momento dado. Depende de la comprensión y el conocimiento que tengamos en ese momento. El incidente al que te estás aferrando ya forma parte del pasado. Déjalo atrás. Permítete ser libre.

1. Siéntate frente a un espejo y cierra los ojos. Respira profundamente varias veces. Siéntete enraizado en la silla.

2. Piensa en las numerosas personas que te han hecho daño en tu vida. Abre ahora los ojos y empieza a hablarle a una de ellas… en voz alta. Dile algo como: «Me hiciste mucho daño. Pero he decidido dejar de aferrarme al pasado. Estoy dispuesto a perdonarte». Si aún no puedes hacerlo, afirma simplemente: Estoy dispuesto. Tu deseo de perdonarle es lo único que necesitas para que más adelante seas capaz de perdonarle.

3. Respira hondo y luego dile: «Te perdono. Te libero». Vuelve a respirar hondo y di: «Eres libre. Soy libre».

4. Observa cómo te sientes. ¿Notas una cierta resistencia o te sientes relajado? Si notas una cierta resistencia, respira hondo y afirma simplemente: Estoy dispuesto a abandonar cualquier resistencia que sienta.

5. Recuerda que el perdón no es un acontecimiento, sino un proceso. Tal vez tengas que seguir trabajando en la misma persona un poco más, profundizando cada vez más en perdonarla.

Me encanta la sensación de libertad que siento cuando me quito la pesada capa de críticas, miedo, culpa, resentimiento y humillación. Entonces puedo perdonarme a mí y perdonar a los demás. Esto nos deja libres a todos. Estoy dispuesto a desprenderme de mis «problemas» sobre viejas cuestiones. Me niego a seguir viviendo en el pasado. Me perdono por haber estado llevando esa carga durante tanto tiempo. Me perdono por no haber sabido amarme a mí ni amar a los demás.
Cada persona es responsable de sus actos, y la vida nos devuelve aquello que damos.
De modo que no necesito castigar a nadie. Todos estamos sometidos a las leyes de nuestra propia conciencia. Me dedico a despejar las partes de mi mente que se niegan a perdonar y dejo entrar al amor. Así, estoy sano y completo.

Fuente: Confía en la vida. Louise Hay ~

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EL TAMAÑO DE TU DRAMA, ES PROPORCIONAL AL TAMAÑO DE TU EGO. Louise Hay y Wayne Dyer ~

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Aprendo lentamente que no tengo que reaccionar a cualquier cosa que me moleste.

Aprendo lentamente que la energía necesaria para reaccionar a cada cosa «mala» que me sucede, me agota y me impide ver las otras cosas buenas de la vida.

Aprendo lentamente que no voy a ser el consuelo de todos y que no voy a poder llevar a todos a tratarme como quiero que me traten y no es para tanto.

Aprendo lentamente que tratar de ′′ganar′′ a cualquiera es solo una pérdida de tiempo, energía y que solo me llena de vacío.

Aprendo lentamente que no reaccionar no significa que esté de acuerdo con las cosas, simplemente significa que elijo elevarme por encima.

Elijo aprender la lección, me sirvió y aprendo de ella. Elijo ser la persona más grande.
Elijo mi tranquilidad mental porque eso es lo que realmente necesito.
No necesito más drama.
No necesito que la gente me haga sentir que no soy lo suficientemente buena.
No necesito peleas, argumentos y conexiones falsas.

Aprendo lentamente que a veces, no decir nada, lo dice todo.
Aprendo lentamente que reaccionar ante cosas que me molestan, le dan poder a alguien sobre mi y sobre mis emociones.

No puedo controlar lo que hacen los demás, pero puedo elegir cómo reaccionar, cómo lo manejo, cómo lo percibo y cuánto de ello me lo tomo personal.

Aprendo lentamente que la mayor parte del tiempo, estas situaciones no dicen nada sobre mí y mucho sobre la otra persona.

Aprendo que todas estas decepciones están ahí para enseñarme a amarme y me servirá de escudo.

Aprendo que aunque reaccione, no cambiará nada, no hará que la gente me quiera y me respete de repente, no cambiarán mágicamente sus mentes.

A veces es mejor dejar ir las cosas, dejar ir a la gente, no luchar por el cierre, no pedir explicaciones, no perseguir las respuestas y no esperar que la gente entienda desde donde tú lo ves.

Aprendo lentamente que la vida se vive mejor cuando no la centras en lo que pasa a tu alrededor y la centras más bien en lo que sucede dentro de ti.

Trabaja en ti mismo, en tu paz interior y te darás cuenta que no reaccionar a cada pequeña cosa que te molesta es el primer ingrediente para vivir una vida feliz y saludable.

Louise Hay y Wayne Dyer ~

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LA ENFERMEDAD NO ESTÁ CONTRA TÍ.

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Tu enfermedad no está contra tí….
Los dolores que sientes en tu cuerpo no son castigos; no has hecho nada malo. Tu espíritu no está roto, ni siquiera en medio de este profundo malestar. Las cosas son tal y como han de ser.
Hoy estás recibiendo otra invitación -otra más- para ir más despacio, para bajar el ritmo. Para descansar. Para permanecer fiel a ti mismo en estos momentos difíciles.
Para toma cada situación tal y como viene. Para encontrarte con la vida en sus propios términos.
Para desprenderte de todo lo innecesario, incluyendo, tal vez, tu búsqueda de respuestas, de motivos, de soluciones.
Para replantearte tus prioridades. Para recordar Lo Que Es Primordial.
Para volver la vista hacia el momento presente, hacia este momento, el único momento que existe, tu verdadero Hogar, el lugar en el que puedes descansar, tu espacio de conexión…
Para utilizar tu dolor en lugar de ser utilizado por él. Para encarar las sensaciones de tu cuerpo con dulzura y curiosidad, sin resistirte a ellas ni intentar que desaparezcan.
Para hundirte profundamente en este momento, sin intentar escapar de él -y, también, para permitirte querer escapar de él de vez en cuando-.
Para confiar en la inteligencia de este cuerpo increíble, en su extraordinaria capacidad para sanar y para afrontar todo lo que se presenta en su camino.
Para admitir que estás agotado de luchar y de esforzarte por pretender ser un «yo», cansado de intentar encajar, siempre tratando de decir lo correcto, tener éxito en el mundo, controlarlo todo, intentando incluso no intentar nada. Lo que anhelas es descansar. Date un respiro.
Despréndete de las palabras «enfermo», «convaleciente», «destrozado», «dolorido»; considera esto como un sendero que te llevará a una sanación mucho más profunda, más allá de lo físico. Es una llamada a la Verdad. Siempre un comienzo, nunca una derrota.
Jeff  Foster ~
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RASGOS Y CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS CON ENERGÍA POSITIVA.

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Todos conocemos a alguien que transmite una luz especial, que desprende alegría, positivismo, que nos hace ver la vida desde otro punto de vista e incluso nos la alegra con su compañía, quizás tú seas una de esas personas que transmiten energía positiva, si es así felicidades. De manera innata o por su actitud, rodean de positivismo su vida y la de lo que los rodean, pero ¿qué define a este tipo de personas? ¿cómo son?

Sonríen: Este tipo de personas, son esas que te cruzas y te dan los buenos días con una sonrisa sincera, que sin darte cuenta hacen que a ti, se te dibuje una en la cara o que sí contestas muy serio te haga pensar y quizás hasta sonreír. Suelen hablar con una sonrisa en su rostro de manera constante en distintas ocasiones, mirando a los ojos a la gente con la que conversan y que sin darte cuenta te terminan contagiando.

Relativizan: Las personas positivas también tienen problemas, claro que sí, pero no se dejan enredar por ellos, ni los ven como obstáculos insalvables. Su manera de ver la vida les permite ver más allá de la adversidad. Por ejemplo: seguramente muchos de vosotros conozcáis a alguien que se haya quedado sin vacaciones de verano, cuando lo tenía todo planificado, por un imprevisto: una avería en el coche, en la casa, etc., y en lugar de verlo todo desde el punto de vista negativo, han aceptado la situación con naturalidad, con su consiguiente enfado, pero buscando alternativas a lo que tenían planificado, buscando nuevas opciones. Le dan el valor justo en el momento necesario a lo negativo de la vida, lo aceptan y continúan con su vida, sin dejarse controlar por pensamientos negativos.

Cuidan su cuerpo y su mente: Entienden que su cuerpo y su mente son su casa y se preocupan por ello. No me refiero a que tengan que ser necesariamente personas esbeltas o que tengan muchos conocimientos acerca de cualquier tema. Sino que se cuidan, sabiendo lo que les gusta y manteniendo un equilibrio entre su cuerpo y su mente, eligiendo por ejemplo temas de lectura que les gusten, actividades manuales, aprenden idiomas y en muchos casos lo acompañan con ejercicio físico, sin necesidad de ser atletas, pero sí con los beneficios de las endorfinas y la felicidad que provocan en ellos.

Cuidan de ellos y de los que les rodean: Saben cuidar de sí mismos, de su individualidad. Disfrutan haciendo cosas para sí mismos e incluso de su soledad, de su momento consigo mismos. Y a la vez se preocupan por los que están a su alrededor, de sus familiares y amigos, de qué les preocupa, de qué ocurre en sus vidas y les aportan todas sus buenas cualidades para poder mejorar sus vidas.

Muestran afecto: Ya sea con un beso, un abrazo o una palabra de cariño. Su energía positiva también se transmite de esta manera, mostrando afecto hacía a los demás, porque entienden la vida de esta manera, si tienen afecto hacía alguien, se lo muestran. A todos nos gusta sentirnos queridos y a ellos les gusta que los suyos se sientan de esta forma.

Disfrutan de su vida: Son felices, estando con quién estén y donde estén en cada momento. Comprenden que somos libres de elegir con quien compartimos nuestra vida y lo practican disfrutando al máximo de todas su actividades y desplegando toda su alegría, ya sea pasando una tarde en familia, cenando con amigos o viendo un partido de fútbol.

Hablan en positivo: Me refiero a que ante las adversidades, como por ejemplo tener que desempeñar una actividad en el trabajo que nunca habían hecho, no dirán “no puedo hacerlo, no sé, no voy a ser capaz”. Su mente funciona de otra manera, ellos seguramente pensarán “lo voy a intentar, voy a ver qué pasa, puedo preguntar, si me equivoco, lo volveré a intentar”. Fijaros como puede cambiar la percepción que nosotros mismos tenemos de nuestra capacidad, simplemente modificando lo que nos decimos a nosotros mismos.

Capaces de modificar el ambiente: Cuando una persona que transmite energía positiva se encuentra en nuestro círculo, en ese momento el ambiente se vuelve más distendido, más alegre. Parece que tienen una varita mágica, que sabe que necesita cada uno en cada momento, una broma, una anécdota, una sonrisa, un abrazo, algo que hará que la situación sea más beneficiosa para todos.

Les gusta crecer: No quiero decir físicamente, sino internamente. Son personas con muchas inquietudes y que si las tienes cerca te pueden impregnar de todas ellas, disfrutan leyendo, comprando música nueva, haciendo un curso de algo que simplemente les gusta, aprendiendo platos nuevos para cocinar en familia, etc. Pequeños gestos que les hacen crecer como persona y alimentar su optimismo y sus ganas por aprender y hacer cosas nuevas.

Aprovechan las oportunidades: Toman una actitud de apertura ante las oportunidades de la vida, no las ven con recelo y rechazo, no se centran en buscar los contra, sin en valorar los pro y si es para ellos se arriesgan, con toda su alegría y sus ganas de progresar en cualquier ámbito de la vida.

 Las personas que transmiten energía positiva pueden tenerlo innato en su ser o pueden decidir tomar esa actitud en la vida. No es algo imposible de conseguir, simplemente hay que querer mejorar nuestra vida y por extensión la de la gente que nos rodea. Así que espero que las características que hemos comentado te motiven y te ayuden a desarrollar toda tu energía positiva, para ti y para los demás.

* Si te ha interesado este artículo también te gustará «Encuentra tu persona Vitamina«

Fuente: Psicología Madrid ~

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PROBLEMAS EMOCIONALES. Louise Hay ~

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Los problemas emocionales se cuentan entre los más dolorosos. De vez en cuando podemos sentimos enfadados, tristes, solos, culpables, angustiados o asustados. Cuando estos sentimientos toman posesión de nosotros y se hacen predominantes, la vida se puede convertir en un campo de batalla emocional. Si nos encontramos algo malo a nosotros mismos, entonces también vamos a encontrar algo malo a los demás. Uno de los mayores problemas es que la mayoría de la gente no sabe de qué necesita liberarse.
Sabe qué no va bien y lo que desea en su vida, pero no ve qué la refrena. Necesitamos dedicar unos momentos a pensar en nuestros hábitos y problemas. ¿En qué categoría entran: crítica, miedo, culpabilidad o resentimiento? ¿Entran principalmente en uno de estos aspectos o en una combinación de varios? ¿Es el miedo el que surge siempre, o la culpa?
¿Eres una persona muy criticona o rencorosa? Permíteme señalar que el resentimiento o rencor es rabia almacenada.
Así pues, si crees que no se te permite expresar la rabia, quiere decir que has almacenado mucho rencor.
No podemos negar nuestros sentimientos; no podemos hacer caso omiso de ellos. Los sentimientos crónicos, de odio por uno mismo, de culpabilidad y de autocrítica elevan el nivel de estrés en el cuerpo y debilitan el sistema inmunitario. De modo, pues, que es nuestra tarea eliminar los motivos de esos sentimientos para poder ser personas sanas y completas. Todo lo que ocurre en nuestra vida es un reflejo de lo que somos. Cuando nos sucede algo desagradable, tenemos la oportunidad de mirar a nuestro interior y preguntamos: «¿De qué modo contribuyo a esta experiencia? ¿Qué hay dentro de mí que cree que me merezco esto?».
Después, necesitamos comprender que no importa lo que nos hizo alguien ni lo que se nos enseñó en el pasado. Hoy es un nuevo día; ahora estamos nosotros al mando. Ahora es el momento en el que podemos crearnos el futuro. Ciertamente podemos, porque  tenemos un Poder Superior que puede ayudamos a liberamos de esos hábitos si lo permitimos.

Afirmaciones para la salud emocional
Recupero mi poder y creo amorosamente mi realidad. 
Estoy en el proceso de un cambio positivo.
Me amo y me apruebo.
Confío en la Vida y estoy a salvo.
Acepto mi forma de ser única y especial.
Estoy a salvo mirando en mi interior.
La vida me apoya.

Fuente: Respuestas. Louise Hay ~

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MUJERES. Louise Hay ~

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Todas necesitamos tener muy claro que el amor en nuestra vida comienza por nosotras mismas. Muchas veces buscamos al «hombre ideal», en forma de padre, novio o marido, para que nos solucione todos los problemas. Ya es hora de que cada una sea su «mujer ideal». Para hacer eso es necesario que miremos sinceramente nuestros defectos; no es que haya algo malo en nosotras, sino que hemos levantado barreras que nos impiden ser todo lo que podemos ser. Muchas de esas barreras son cosas que aprendimos en la infancia, pero si una vez las aprendimos, ahora podemos desaprenderlas.
La autoestima y el sentido de nuestra propia valía son las cosas más importantes que poseemos las mujeres. Y si no tenemos esas cualidades, necesitamos desarrollarlas. Si el sentido de nuestra valía personal es fuerte, no vamos a aceptar posiciones de inferioridad ni malos tratos. Sean cuales sean nuestra procedencia y nuestro pasado, por mal que nos hayan tratado en la infancia, hoy podemos aprender a amarnos. En calidad de mujeres y madres, podemos enseñamos a nosotras mismas a desarrollar el sentido de nuestra valía personal, y entonces, automáticamente, vamos a transmitir esos rasgos a nuestros hijos. Nuestras hijas no se dejarán maltratar, y nuestros hijos respetarán a todo el mundo, incluidas las mujeres de su vida.
Elevar a las mujeres no significa rebajar a los hombres. El maltrato masculino es tan malo como el acoso femenino. No queremos caer en eso. Culpamos a nosotras o culpar a los hombres de todos los males de nuestra vida no hace nada para sanar la situación y sólo nos mantiene impotentes.
Lo mejor que podemos hacer por los hombres de nuestro mundo es dejar de ser víctimas, tomar las riendas de nuestra vida y responsabilizamos de nuestros actos. Hemos de actuar a partir de un espacio de amor en el corazón y considerar que todos necesitamos que nos amen. Cuando las mujeres tomemos el mando de nuestra vida moveremos montañas, y el mundo será un lugar mejor para vivir.

Afirmaciones para las mujeres

  • Veo en mi interior un ser magnífico.

  • Estoy descubriendo lo maravillosa que soy.

  • Elijo amarme y disfrutar.

  • Soy sabia y hermosa.

  • Amo lo que veo en mí.

  • Estoy al mando de mi vida.

  • Soy libre para ser todo lo que puedo ser.

  • Vuelo con mis propias alas.

  • Acepto y uso mi poder.

  • Amo y apoyo a las mujeres de mi vida, y disfruto con ellas.

Fuente: Respuestas. Louise Hay ~

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EL PERDÓN Y EL OLVIDO.

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¿Qué es para ti perdonar? ¿Es olvidar? ¿Es factible o resulta tan complicado que es imposible lograrlo?
Para mí perdonar no es sinónimo de olvidar, sino que consiste en que, sin olvidar lo que ha pasado, y subrayando que es bueno que conozcamos que las cosas ocurrieron así, esos acontecimientos no generen rechazo hacia la persona «perdonada» aunque sí pueda rechazarse sin paliativos lo que pudo haber hecho.

«El perdón reduce, o incluso anula, el peso negativo de las malas experiencias en mi vida.»

Es antinatural pedir a alguien que olvide. Lo ocurrido permanece en la memoria. Y, como sabéis, la memoria que más se afianza es la emocional.
No podemos pedir a otros, ni pedirnos a nosotros mismos, algo que no es realista. Si somos precisos con las palabras, olvidar implica borrar un registro en la memoria. Pero yo no puedo borrar, a voluntad, por más que quiera, un registro en la memoria. No puedo coger una goma de borrar y, en mi hipocampo o en mi corteza cerebral, buscar el registro y eliminarlo. Lo que sí puedo conseguir es que ese registro tenga un peso determinado y no uno mayor de lo que le corresponde. De lo contrario, mi vida puede  quedar esclavizada por ese recuerdo.
El perdón reduce, o incluso anula, el peso negativo de las malas experiencias en mi vida. Puedo perdonar a una persona y sencillamente no querer volver a verla nunca más.
Pensaré: «Aquello ocurrió. Te perdono, no siento ira contra ti, no tengo ningún deseo de venganza pero tus valores y los míos no son compatibles, no tengo por qué vivir contigo».
Olvidar no necesariamente es bueno. Imaginad que alguien ha abusado de vosotros.
Eso te ha llevado a la ira, al odio, al rechazo… Con todo, llega un momento en que perdonas y dices: «Me acuerdo de que abusaste de mí. Lo recuerdo y, aun así, te perdono, y de este modo te dejo marchar y me libero a mí mismo…». El perdón libera mucho más al que perdona que al perdonado.
¿Y ese «no olvidar» no puede entenderse como rencor?
Tenemos que asumir una cosa: nunca llegaremos a la perfección. Debemos vivir con eso. Somos frágiles, vulnerables e imperfectos y, aun así, también somos extraordinarios.
Una cosa es reconocer que el recuerdo emocional existe y otra cosa es que uno viva anclado a ese recuerdo. Si uno ha sufrido una infidelidad podría ser que decidiese dejar de tener relaciones de pareja y eso tal vez sería dañino porque haría que la persona posiblemente se aislase.
Lo que hemos vivido forma parte de lo que somos, pero no necesariamente determina mi forma de vivir y de relacionarme con los demás, aunque pueda, eso sí, condicionarla.
A quien vive en el rencor y el resentimiento, algo le come por dentro, porque no se ha liberado, no ha perdonado. El perdón ayuda a construir un futuro que no sea una simple prolongación del pasado.

«Podemos transformar el registro de la memoria si conseguimos que quien recuerda evalúe los acontecimientos y sus emociones de una manera diferente.»

Fuente: La Respuesta. Dr. Mario Alonso Puig ~ (Plataforma Edit. 2012) ~

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COMO COMIENZAS TU DÍA DETERMINA COMO VAS A VIVIRLO. Louise Hay ~

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Cada día, casi sin darnos cuenta, vamos haciendo más profundo el surco de nuestros pensamientos habituales —lo que pensamos y lo que nos decimos habitualmente— que son los que influyen directamente en nuestra calidad de vida. Cuanto más cambiamos nuestro monólogo interior hacia un lenguaje más favorable para vivir mejor, más positiva se vuelve nuestra vida. Son los pequeños rituales diarios los que nos proporcionan las mejores oportunidades para el cambio.

—Hay demasiadas personas que piensan que tienen que ir a alguna parte para concentrarse en silencio en las afirmaciones —explica Louise—, pero siempre estamos haciendo afirmaciones. Todo lo que pensamos y nos decimos es una afirmación. Hemos de ser conscientes en todo momento de lo que estamos diciendo y pensando para que nuestra vida pueda mejorar.
Luego me da ejemplos de preguntas que hemos de tener en cuenta: ¿Qué es lo primero que te dices cuando te despiertas por la mañana? ¿Qué piensas cuando estás en la ducha? ¿Cuando te afeitas? ¿Qué te dices cuando eliges tu ropa, te vistes, te maquillas o te secas el pelo?
¿Qué le dices a tu familia cuando preparas el desayuno o preparas a tus hijos para ir a la escuela? Todos estos momentos pueden ser muy útiles.
En los últimos años he ido comprendiendo mejor la importancia de comenzar el día de una forma más tranquila e intencionada. Tras apoyar a mi esposo Michael en el proceso de sus cuatro años de enfermedad, ambos salimos renovados de esa experiencia. Los dos adquirimos una nueva visión de la gentileza, de ser amables con nosotros mismos y con los demás. Nos permitimos vivir más centrados en la comodidad y en cuidar de nosotros.
Tras sufrir el agotamiento típico que se produce cuando se tiene que cuidar durante mucho tiempo a un ser querido, ya no era capaz de levantarme de la cama alegre como unas castañuelas e iniciar el día de sopetón. Durante demasiados años he librado una batalla constante con mi lista de cosas pendientes, he vivido en una carrera desenfrenada por terminar mis tareas con la esperanza de poder relajarme y disfrutar. Ahora, primero me relajo y disfruto de la vida.
Escuchar a Louise contar cómo empieza su día, me da un montón de ideas sobre cómo crecer a partir de los cambios que ya he realizado en mis rutinas matinales desde la enfermedad de Michael. De momento, mi día empieza cuando bajo a la cocina a prepararme una taza de té. Me la llevo a la sala con mi diario y mi bolígrafo favorito. Escribo un diario desde los 12 años, y escribir se ha convertido en un acto importante de cuidado personal emocional y creativo. Escribo sobre lo primero que me viene a la cabeza, antes de terminar con una página de afirmaciones positivas. Esta siempre ha sido mi forma de dirigir mis pensamientos en la dirección adecuada. Luego veo algún vídeo que me anime o leo un poco de mi libro o portal web favoritos. Esos ratos son vitales para mi bienestar; son momentos en los
que puedo volver a inspirarme, llenarme y alimentarme al nivel del alma. (…)

Louise está de acuerdo conmigo.
—Hemos de empezar por alguna parte. Si como madre o padre tienes una vida muy ajetreada, has de arreglar a tus  hijos para llevarlos al colegio o te has de levantar temprano para ir a trabajar, sigue siendo importante que te concedas un tiempo para empezar el día de la manera adecuada. Yo preferiría levantarme diez minutos antes para gozar de ese tiempo. Aunque sólo te concedas diez o quince minutos, está bien, es tu momento para cuidarte. Esto es absolutamente necesario.
No siempre he tenido tiempo para hacer lo que hago ahora —prosigue—. Empieza poco a poco. Al levantarte es importante que hagas algún ritual que te ayude a sentirte bien, que te digas algo que apoye tu bienestar. La Vida me ama es una buena forma de empezar. Es algo muy agradable de decir.
Luego, asegúrate de que lo que comes para desayunar es reconfortante, algo delicioso y bueno para ti.
Nutre tu cuerpo con una buena comida matinal y tu mente con pensamientos buenos y reconfortantes.

Fuente: «Tú puedes crear una vida extraordinaria». Louise L. Hay y Cheryl Richardson ~

Author and founder of publishing company Hay House, Louise Hay poses at a portrait session for New York Times Magazine in 2008 in San Diego, California. PUBLISHED IMAGE. (Photo by Michele Asselin/Contour by Getty Images)

MALOS TRATOS. Louise Hay ~

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Muchas personas nos criamos en un hogar disfuncional y cargamos con muchísimos sentimientos negativos acerca de quiénes somos y de nuestra relación con la vida. Cuando la infancia ha estado plagada de malos tratos,es posible que éstos continúen en la vida adulta. Cuando muy pronto en la vida aprendemos lo que son el miedo y el maltrato, solemos continuar recreando esas experiencias a medida que nos hacemos mayores. Tal vez somos duros con nosotros mismos y pensamos que la falta de amor y afecto significa que somos malos y merecemos que nos maltraten.
Es necesario que comprendamos que tenemos el poder de cambiar todo eso. Todos los acontecimientos que hemos experimentado en nuestra vida hasta el momento presente los han creado nuestros pensamientos y creencias del pasado. No nos conviene mirar el pasado con vergüenza;hemos de considerarlo una parte de la riqueza y la plenitud  de la vida. Sin esa riqueza y esa plenitud, no estaríamos aquí ahora. No hay ningún motivo para castigamos por no haberlo hecho mejor. Hicimos lo mejor que sabíamos y podíamos hacer. Muchas veces sobrevivimos a circunstancias terribles. Ahora podemos dejar marchar el pasado con amor y agradecer que nos haya conducido a esta nueva comprensión.
El pasado sólo existe en la mente y de la manera que elegimos mirarlo en ella. El momento que estamos viviendo es éste; el momento que estamos sintiendo es éste; el momento que estamos experimentando es éste. Lo que
estamos haciendo en este momento pone los cimientos del mañana. Así pues, éste es el momento de tomar las decisiones. No podemos hacer nada mañana, y no podemos hacer nada ayer. Sólo podemos hacerlo hoy. Lo importante es lo que elegimos pensar, creer y decir en este preciso instante.
Cuando aprendemos a amamos y a confiar en nuestro Poder superior, nos convertimos en cocreadores con el Espíritu Infinito de un mundo amoroso. Nuestro amor por nosotros mismos nos hace pasar de ser víctimas
a ser ganadores. Nuestro amor por nosotros mismos nos atrae experiencias maravillosas.

Afirmaciones para abandonar los miedos

  • Me acepto y creo paz en mi mente y mi corazón.
  • Me elevo por encima de los pensamientos que intentan hacerme sentir rabia o miedo.
  • Dejo atrás fácilmente el pasado y confío en el proceso de la vida.
  • Me dispongo a dejar marchar mi necesidad de que el miedo y la rabia me protejan.
  • Me dispongo a ver solamente mi magnificencia. Tengo el poder necesario para hacer cambios.
  • La Divinidad me protege.

Fuente: Respuestas. Louise Hay ~

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CONJURO DE LUNA LLENA. Cuento medicina ~

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–¡Hagamos un conjuro! –propuso la Hechicera–. ¡Preparémoslo esta noche, que hay Luna Llena!
–Yo pediré amor –aplaudió la Amante que anhelaba desde hacía años pareja.
–Yo abundancia –suspiró la incansable Guerrera.
–Yo pediré que se expanda mi obra–añadió con ilusión la Artista Creadora, agotada de sentir que caminaba su vida como si se hundiera sobre cemento fresco.
La Sabia las miró a todas con dulzura.
Conocía bien el terror de la Amante a la intimidad sexual, dadas sus heridas del pasado y que no amaba verdaderamente su ser y su cuerpo.
El subconsciente de la Amante sabía que, encontrando pareja, se vería cara a cara con el problema.
La Sabia también podía ver la falta de paz interna de la Guerrera, empecinada en enfocarse en lo que le faltaba en vez de ver la bendita abundancia que su vida demostraba en muchas otras maneras. Siempre trabajando, siempre actuando… enfocada en salir de la carencia.
La Sabia a menudo hablaba con la Artista de su baja autoestima y del origen de todo aquello en su infancia: el no creerse suficiente, el no permitirse brillar y ser conocida. Todo su ser la protegía de su miedo a ser vista atrayendo y creando un “camino de cemento fresco” bajo sus pies.
Mirándolas a todas, la Sabia dijo dulcemente:
–Yo le pediré al espejo de la Luna Llena que podamos ver lo que en realidad nos aleja de nuestros deseos: nuestras propias Resistencias.
Myriam Aram ~