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COMO ACTIVAR LA GLÁNDULA PINEAL Y OBTENER SUS BENEFICIOS. ~

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Como bien sabemos, se dice que el cerebro es el gran desconocido ya que tiene un sin fin de funciones y características que incluso hasta ahora no se han podido terminar de estudiar. Una de las partes del cerebro que es interesante conocer e investigar es la glándula pineal, esta glándula que también es conocida como “el tercer ojo” está ubicada en el interior del cerebro de la mayoría de las especies invertebradas. Descartes nombró a esta glándula como el asiento del alma ya que era considerada por él como la fuente de poder de nuestro cerebro. La glándula pineal, también llamada epífisis, es una glándula endocrina diminuta que alberga nuestro cerebro y se encarga de producir melatonina. La melatonina es la hormona que regula los ciclos del sueño de nuestro cuerpo. El nombre de esta glándula se debe a su forma la cual es similar a la de una piña de pino y ha sido considerada por muchos años como el tercer ojo, el apéndice del cerebro o el portal del alma debido a su ubicación ya que se encuentra exactamente a la mitad del cerebro, entre la frente y la nuca, más o menos a la altura de las cejas.

Cómo saber si tengo la glándula pineal activada

Se dice también que aparte de su función hormonal, la glándula pineal o epífisis tiene también relación con el área espiritual. Existen diversos métodos para poder activar esta glándula y lograr que la persona pueda mejorar su función y por lo tanto también ampliar más sus experiencias en el área espiritual, sobre todo aquellas personas que se encuentran en su búsqueda constante.

Para activar la glándula pineal rápidamente se pueden llevar a cabo diferentes ejercicios, entre los cuales se encuentran los siguientes:

Yoga

Se ha descubierto que el practicar yoga activa todas las glándulas de nuestro cuerpo pero sobre todo en las que influye más esta práctica es en la glándula pituitaria y en la pineal.

Ejercicios de relajación

Se ha encontrado que practicar constantemente ejercicios de relajación o realizar actividades como escuchar música suave y/o tomar baños relajantes ayuda a potenciar la activación de la glándula pineal en nuestro cerebro.

Ejercicios de visualización

Existen varios ejercicios y técnicas de visualización que se pueden llevar a cabo para la reactivación de esta glándula.

Meditación para activar la glándula pineal

La meditación es un excelente ejercicio que ayuda a conectar mejor con la glándula pineal. Al permitirnos aquietar nuestra mente y serenar nuestro cuerpo, así como brindarnos un estado más elevado de calma y tranquilidad, también nos conducirá a poder activar más esta zona del cerebro.

Beneficios de activar la glándula pineal

Algunos de los principales beneficios que produce la activación de la glándula pineal, son los siguientes:

  • Obtienes una mayor conexión con tu propio cuerpo y espíritu.
  • Aumenta tu nivel de consciencia por lo que cada vez vas a actuar menos en piloto automático.
  • Te ayuda a conocerte mejor a ti mismo(a).
  • Te mantiene más tranquilo(a) y relajado(a).
  • Al mejorar la relación contigo mismo, mejora también la relación que tienes con las demás personas.
  • Experimentas una sensación de plenitud y felicidad personal
  • Las neuronas y células de tu cerebro se purifican.
  • Mejora tu sistema inmunológico por lo que se previenen ciertas enfermedades como el cáncer, el alzheimer, la depresión, entre otras.
  • Regeneración celular

 

Fuente: psicología – online

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¿QUÉ ES LA VISUALIZACIÓN CREATIVA?

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PONLE UN ÁNGEL.

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𝐀 𝐭𝐨𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐪𝐮𝐞 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐚𝐬 𝐯𝐞𝐫 𝐩𝐫𝐨𝐭𝐞𝐠𝐢𝐝𝐨, ❞𝐏𝐎𝐍𝐋𝐄 𝐔𝐍 𝐀́𝐍𝐆𝐄𝐋❞.
Cuando te acuestes a dormir pon un ángel en cada puerta y en cada ventana.
Jamás podrá acercarse alguno que lleve intenciones negativas.
Si lo logra, sentirá un desgano súbito y se alejará rápidamente, porque las vibraciones potentísimas del bien dominan las del mal como la luz ilumina a la oscuridad.
Cuando salgas dejando tu casa sola, rodéala de ángeles. Sienta un ángel al lado del chofer que te lleva o que lleva a tus seres queridos.
Esto es el amor en acción. Pruébalo una sola vez y quedarás para siempre convencido.
Conny Méndez ~
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¿QUÉ SIGNIFICA AGRADECER 3 VECES?

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La Gratitud es la mayor expresión del amor y es la gran multiplicadora de la vida. Cuando nosotros agradecemos estamos diciéndole al universo lo bendecidos que somos por existir, por ser afortunados, por vivir el aquí y el ahora. Estamos diciéndole a nuestro Dios, al Universo, a la vida, la gratitud que sentimos por el solo hecho de existir.

Agradecer es un acto que genera bienestar. La gratitud de por sí es uno de los principios de vida más importantes que hay. Cuando agradeces de corazón, estás entregando parte de tu buena energía. Y es aquí, donde justamente tiene lugar esa ley que dice “recibes lo que das”.

¿Por qué agradecer 3 veces?

Cada vez que escribes la palabra Gracias 3 veces, estás aumentando la concentración de gratitud en tu vida, porque es el número matemático para toda nueva creación en el universo. Entonces, cuando dices gracias tres veces seguidas, estás usando el número mágico de la creación.

Simbólicamente con el tres nos referimos a varias cosas que tienen lugar en el universo. Quizá no lo sabías, pero detrás de este gesto se esconde algo muy espiritual. El número 3 representa algo que se ve como un todo. El número tres puede representar la totalidad humana: cuerpo, mente y espíritu.

Por ejemplo: en la biblia, también se habla de que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo; las dimensiones del tiempo son 3: pasado, presente, futuro; los estados del agua son 3: sólido, líquido y gaseoso, y el Universo tiene 3 planos de manifestación: físico, mental y etérico. Así pues, agradecer tres veces, también tiene su trasfondo.

Entonces cuando yo digo, pienso o escribo 3 veces la palabra «gracias», hago esto:

Gracias por todo lo que soy.
Gracias por todo lo que tengo.
Gracias por todo lo bueno que ahora fluye hacia mí.

Dar las gracias es un acto muy positivo que envuelve pureza, profundidad y poder, además te ayudará a estar más en paz contigo mismo. Por lo que, si agradeces tres veces de corazón a Dios o al Universo, lo que estás haciendo es decretar un cambio de actitud, un cambio de estado de ánimo y una manera diferente pero positiva de ver las cosas.

Asimismo, cuando des las gracias tres veces, abrirás las puertas de tu corazón para albergar amor, generosidad, seguridad, confianza y bienestar.

Cuando das las gracias por algo tres veces, estarás agradeciendo lo que eres, lo que tienes, y lo que viene en camino, si agradeces al universo tres veces estarás decretando prosperidad y abundancia a tu vida. Gracias, gracias, gracias.

«Si eres agradecido, cosas buenas llegarán a tu vida».

Encuentra  más sobre Gratitud aquí:

ORACIÓN DE GRATITUD. Louise Hay

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2 FORMAS DE PROTEGERSE DE LA ENERGÍA TÓXICA A TRAVÉS DE LOS ÁNGELES.

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Los clarisensitivos a menudo se quejan de que son demasiado sensibles, que absorben la energía tóxica de los problemas de los demás y que se sienten abrumados porque pueden sentir las emociones de los que les rodean.
Irónicamente, los clarisensitivos a menudo escogen profesiones en las que el contacto físico con las demás personas es evidente. Algunas de las personas que entienden el mundo a través de sus sensaciones son masajistas, curadores de energía, médicos y consejeros. Las personas que se orientan a través de las sensaciones son muy buenas en su trabajo, pero deben tomar precauciones para asegurarse de que no absorben los residuosde las emociones negativas  de sus clientes.
Para tratar esta cuestión es necesario tomar medidas preventivas que protegen de energías tóxicas.

Protección:

Hay muchas maneras de protegerse a una misma, pero las que menciono a continuación son dos de mis favoritas:

1. Música:

Los ángeles dicen que la música actúa como una pantalla física y nos envuelve con energía protectora. En situaciones estresantes es una buena idea que suene música de modo continuo. La música no es sólo una medida
reventiva, es también un modo de limpiar. El arcángel Sandalfón es el ángel de la música y trabaja junto al arcángel Miguel para despejar los efectos que la energía negativa procedente de las demás personas pueda causarnos. Invoca al arcángel Sandalfón para que te ayude a seleccionar la mejor música para cada situación. Medita con música y pídele a Saldalfón que trabaje con la melodía para que te proteja y te limpie.

2. Luz rosada:

Los ángeles me enseñaron este método un día cuando estaba en el gimnasio. Saludé a una mujer que no había visto antes y cuyo camino se cruzó con elmío en la sala de pesas. Empezó a hablarme con todo detalle sobre sus
múltiples operaciones quirúrgicas. Sabía que necesitaba hablar y necesitaba además a alguien que la escuchara. De todos modos, también era consciente que me estaba arrojando energía tóxica con su discurso interminable sobre enfermedades.
Mentalmente invoqué a mis ángeles para que me ayudaran. Enseguida me aconsejaron que me envolviera con un tubo de luz rosa. Me visualicé envuelta por un gran cilindro de luz rosa, como si estuviera dentro de una barra de labios. Este tubo me protegía desde mi cabeza hasta mis pies.
Los ángeles me recordaron. Sus palabras eran verdaderas. Aunque lo sabía todo sobre los métodos de protección, en raras ocasiones los utilizaba porque quería estar junto a mis clientes. Una vez trabajé con un psiquiatra que aconsejaba a sus clientes desde detrás de una gran mesa de escritorio de roble. Siempre había
pensado que la utilizaba para amortiguar y evitar la intimidad emocional con sus pacientes, también se trataba de un símbolo de poder. No quería utilizar la luz blanca durante mis sesiones de asesoramiento porque me
sentía como si me aislara de mis clientes.
Los ángeles me recordaron: Debes darte cuenta que este protector rosa de luz es muy distinto. Mira cómo irradia energía de amor Divino hacia esta mujer. Observa también el modo en que proyecta energía Divina hacia ti.
Nada, excepto la energía que proviene del amor Divino, puede penetrar en este escudo de luz rosada. Simplemente así, puedes estar presente delante de esta mujer sin que su sufrimiento o sus ilusiones te impregnen.
A partir de este día he utilizado la técnica del escudo rosado con satisfactorios resultados, y las reacciones de aquellos a quienes he enseñado esta técnica son también positivas. ¡Gracias ángeles!

Fuente: «Como escuchar a tus ángeles». Doreen Virtue ~

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CARTA DE BERT HELLINGER A SU PADRE. ~

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Querido papá:

Tanto tiempo no supe lo que me faltaba en lo más íntimo. Tanto tiempo estuviste tú, querido papá, desterrado de mi corazón. Tanto tiempo fuiste como un simpatizante más, que pasé por alto, porque mi mirada se mantenía dirigida hacia algo distinto, hacia algo Mayor, así es como me lo imaginaba.

De pronto regresaste a mí desde la lejanía, porque mi mujer Sophie te llamó. Ella te vio y tú hablaste conmigo a través de ella. Cuando pienso lo mucho que, tantas veces, me consideré superior a ti, lo mucho que también te temí, porque a menudo me golpeaste dolorosamente; y lo mucho que te desterré de mi corazón. SÍ tuve que desterrarte, porque mi madre se interpuso, entonces siento hasta ahora, en lo vacío y lo solitario que me había convertido y que me encontraba, como apartado de la vida plena.

Pero ahora regresaste a mí como de muy lejos, cariñosamente y a distancia, sin intervenir en mi vida. Hasta tan sólo ahora comienzo a captar, que fuiste tú, quien día a día aseguró nuestra supervivencia, sin que hayamos sentido en el fondo, cuánto amor se desbordó de ti hacia nosotros, siempre de la misma manera, siempre en vista de nuestro bienestar y no obstante, como excluido de nuestros corazones.

¿Alguna vez te hemos dicho lo fantástico que fuiste como nuestro padre? La soledad te rondó y como quiera permaneciste cuidadoso y cariñoso al servicio de nuestra vida y de nuestro futuro. Nosotros lo tomamos como natural, sin valorar jamás, lo que a ti te exigía. Ahora me brotan las lágrimas, querido papá.

Me inclino ante tu grandeza y te tomo en mi corazón. Tanto tiempo estuviste como excluido de él. Tan vacío se encontraba sin ti. También ahora te mantienes a cierta distancia, en forma amable, sin esperar algo de mí que quite un tanto de tu grandeza y tu dignidad.

Tú sigues siendo el grande como mi Padre, y yo te tomo y todo aquello que te debo, como el hijo por ti amado.

Querido papá, Tu Toni*

*Así llamaban a Bert Hellinger en su casa cuando era un niño.

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ORACIÓN PARA SANAR EL LINAJE FEMENINO.

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UN PADRE CONSCIENTE SABE QUE SU HIJO ES SU MAESTRO. Alejandro Jodorowsky ~

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 A un niño, mejor que decirle lo que debe hacer es mostrarle lo que haces.
Éstas podrían ser las últimas palabras de un padre de conciencia elevada a su hijo:
“Viniste al mundo para ser mi maestro, tenías que ser como tú eras, luché para no robarte la infancia y no desviarte de tu futuro. Tú eras mi futuro, te doy las gracias por tu existencia.
Tienes que ser tu propio protector, tu creador. Te dí lo que pude, lo que no supe darte tienes que dártelo tú mismo. Me voy sabiendo que te vas a realizar y tu realización será la mía.
Te dejo mi fuerza, mi corazón. Gracias por acompañarme en mi muerte, sabes que te he querido mucho”.
Alejandro Jodorowsky ~
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LAS 12 LEYES DEL KARMA. Un camino de sabiduría para la vida. ~

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Dentro de tradiciones religiosas como el budismo y el hinduismo, el karma se entiende como un principio universal de justicia y equilibrio a partir del cual todas tus acciones tienen una consecuencia equivalente. De acuerdo con la tradición budista, el karma se desprende de una fuerza cósmica que tiende a la compensación y la armonía.

Así, el karma es el juez de nuestros actos, la energía transcendente e invisible que se deriva de nuestros comportamientos y que va acumulando consecuencias y pagos conforme a ellos. Las leyes del karma nos dicen en esencia que las fuerzas que pusimos en movimiento hace diez minutos o hace diez vidas volverán a nosotros.

Íntimamente ligado a las reencarnaciones venideras, siguiendo los principios del hinduismo, el karma se convierte en la energía que usaremos para limpiar el alma hasta que alcancemos la perfección. Así, mientras que el karma simboliza la responsabilidad y el pago por nuestras acciones, la reencarnación nos ofrecería la oportunidad de seguir avanzando.

“¿Existe una máxima que debería ser la base de las acciones que uno toma a lo largo de su vida? Seguramente es la máxima de la compasión: no hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti”.  Confucio ~

Las 12 leyes del karma

Como vemos, el karma no da lugar a la casualidad. A continuación, veamos cómo sus leyes dictaminan cómo responder por nuestras acciones, pensamientos y sentimientos.

1. La gran ley del karma o la ley de causa y efecto

Hemos crecido con esta ley muy presente aunque no lo sepamos. De hecho, algunos expertos han asociado la ley de causalidad universal con ésta ley del karma.

Según ella, aquello que sembremos es lo que cosecharemos. Lo que ponemos en el Universo es lo que vuelve a nosotros. La energía negativa enviada a otros volverá de nuevo a nosotros, pero eso sí, 10 veces más potente. El karma es el juez de nuestros actos que nos ayuda a reflexionar sobre nuestros sufrimientos.

Así, y dejando a un lado este enfoque espiritual, dicho principio cuenta con una gran correspondencia psicológica. Pensemos, por ejemplo, en ciertas dinámicas comportamentales. En ese padre autoritario, en esa madre controladora, o en ese amigo que traiciona o desparrama rumores. El efecto de todos estos actos es evidente en muchos casos: la distancia, el necesitar dejar a un lado ese foco que en un momento dado nos dio solo sufrimiento e infelicidad.

Reflexionemos por tanto en dicha correspondencia. En la causalidad existente entre nuestros actos y sus consecuencias.

2. Ley de la creación

La vida requiere que participemos de ella. Somos uno con el universo dentro y fuera, somos parte de la corriente de nacimiento de la naturaleza y nuestras vidas se reproducen como el resto de ciclos naturales. Lo que nos rodea nos da pistas sobre nuestro estado interior. Crea las opciones que quieras tener en tu vida.

Dentro del budismo cada uno de nosotros somos plenamente responsables de aquello que hacemos. Las leyes del karma nos enseñan que tenemos la libertad suficiente para que seamos capaces de crear la realidad que deseamos. Sin embargo, más tarde seremos juzgados en base a esas elecciones tomadas, a ese tejido diseñado en base a nuestras acciones.

3. Ley de la humildad

Lo que te niegas a aceptar, te seguirá ocurriendo. Este principio tan conocido de las leyes del karma es algo que vemos con muchas frecuencia en nuestra cotidianidad. Todos de algún modo, presentamos ciertas realidades internas que no queremos ver. En nosotros habita el egoísmo, el apego excesivo hacia lo material o incluso nuestra dependencia absoluta hacia ciertas personas.

Ser humildes es ser capaz de ver al realidad aunque no nos guste. Implica mirar hacia nuestro interior para ver todas nuestras heridas, defectos y debilidades. Solo quien es capaz de verse con autenticidad es capaz a su vez de ejercer un cambio. Y ese avance, ese logro debe partir desde la ley de la humildad.

4. Ley del crecimiento

Donde quiera que vayas, siempre estarás tú. Para crecer con autenticidad somos nosotros los que debemos cambiar y no las personas, los lugares o las cosas que nos rodean. Pero llevar a cabo ese principio tan básico requiere un gran esfuerzo. ¿La razón? Nuestra sociedad no nos ha educado según la ley del crecimiento.

Somos ese mundo obsesionado en mirar al exterior, en ansiar lo que no tenemos, en envidiar lo que tiene el otro. Somos entidades pasivas que esperan a que los demás cambien para ajustarse a nuestras necesidades.

Solo tendremos control sobre nosotros mismos cuando seamos capaces de crecer desde el interior. Dejando a un lado el contexto, aceptando a los que nos rodean por lo que son y no por lo que nos gustaría que fueran. Si procuramos ejercer cambios en el propio ser, nuestra vida también cambiará. Y esto ha de hacerse con cuidado para que redunde en un beneficio kármico.

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5. Ley de responsabilidad

¿Asumes la responsabilidad de cada una de tus acciones? La felicidad de los tuyos depende de lo que hagas, de lo que digas o no digas, de tus silencios, de tu presencia o tu ausencia. Eres responsable de tus elecciones, de tus errores y de tus éxitos. Según las leyes del karma todo aquello que nos sucede es un reflejo del propio interior.

No obstante, queda claro que hay cosas que escapan a nuestro control. Cuando menos lo esperamos llega la adversidad. Ahora bien, en estos casos lo que cuenta es tu actitud hacia esos acontecimientos. El modo en que respondes también determinará su efecto. Así que hazlo, sé responsable de tu persona, de tus palabras, acciones y reacciones.

6. Ley de la conexión

El propio universo se inscribe en las cosas más pequeñas. En las casuales, en todo encuentro, en todo acto, decisión, elección personal. Todas esas dinámicas según las leyes del karma están conectadas. Porque todo lo que existe está engarzado como una pulsera de cuentas. Si una perla se mueve moverá a las siguientes, si una se rompe las demás también se desprenderán.

Asimismo, cada paso que damos es el resultad de nuestro pasado. Nuestras decisiones presentes afectan a las futuras. Nada queda libre, ningún eslabón queda suelto en nuestra existencia… Ser capaces de percibir la ley de la conexión nos permitirá ser más consecuentes (y prudentes) en cada uno de nuestras decisiones.

Ni el primer ni el último paso son más o menos importantes porque ambos son necesarios para realizar la tarea. Las leyes del karma nos recuerdan que todos estamos conectados en pasado, presente y futuro.

7. Ley del enfoque

No se puede pensar en dos cosas al mismo tiempo. Tienes que ir subiendo peldaño por peldaño, poco a poco. Cuando perdemos el norte en nuestra brújula despertamos a la inseguridad y a la ira. Asúmanoslo, este es también otro de nuestros temas pendientes. El propio Daniel Goleman nos recuerda la importancia de entrenar la atención como si de un músculo se tratara.

Nuestra realidad está llena de misterios, de oportunidades y rincones donde se encuentra la felicidad. Solo quienes están atentos de mente y corazón conectarán con aquello que el universo les tiene reservado. Ahora bien, aquellos que miren el mundo solo a través de la carencia, de materialismo y a través del deseo de posesión, rara vez entenderán el misterio de la casualidad. La magia de la vida.

Enfocarse es mirar el mundo desde el corazón. Ajustar nuestra mirada a lo que nos envuelve es conectarse a la realidad con sabiduría.

8. Ley del dar y de la hospitalidad.

Quien es capaz de dar a los demás aquello que es suyo, ofrece también parte de su energía: hace nuestro universo más amplio y receptivo. Ofrecer y acoger son dos principios vitales en la humanidad, aquello que nos hace grandes, aquello que nos hace nobles.

Porque estos dos actos se llevan a cabo mediante la humildad y ese enfoque descalzo de egoísmos donde ser capaces de acoger al otro como parte de uno mismo.

Según las leyes del karma, esta energía también retorna a nosotros. Quien ampara, acoge y es capaz de dar, al final también recibe. Tarde o temprano ese acto de nobleza nos recompensará como merecemos.

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9. Ley del aquí y ahora

Mirar hacia atrás y vivir anclados en el pasado es lo que nos impide disfrutar del presente. Debemos aprender a centrarnos en lo que sucede en este mismo instante, en el aquí y ahora. Ahora bien ¿cómo lograrlo?

Somos esa sociedad ocupada y e hiperconectada. Estamos pendientes de múltiples estímulos y el presente, se desdibuja del horizonte ante tantas presiones, informaciones y ansiedades.

En este punto, es necesario aplicar también la ley del enfoque. Algo que nos enseña muy bien prácticas como el mindfulness. Solo cuando aprendemos a entrenar nuestra atención en el momento presente, podemos apreciar mejor cada instante y ser conscientes de todo lo que sucede.

10. Ley del cambio

La historia se repite hasta que aprendamos las lecciones necesarias para cambiar nuestro camino. Es decir, si solo te has involucrado en relaciones problemáticas, solo has trabajado en ambientes laborales tóxicos, o lidiado con sucesos desagradables de manera repetitiva es porque no has aprendido la lección por completo. Cuando lo hagas, tu vida cambiará.

Ahora bien, ¿cómo saber si estamos en nuestro camino? ¿cómo intuir que no estamos cometiendo los mismos errores pasados?

La ley del cambio es también la ley de la responsabilidad. Cada paso que demos, cada elección tomada debe hacerse desde la bondad y la humildad. Sin hacer daño a otros, sin ir en contra también de nuestras necesidades y esencias.

Algo así se lleva a cabo desde el autoconocimiento. Porque solo cuando seamos capaces de entendernos a nosotros mismos pondremos en marcha esos cambios que edificarán nuestro verdadero destino.

11. Ley de la paciencia y la recompensa

Las leyes del karma nos recuerdan que todas las recompensas requieren de un esfuerzo inicial. Nada llega porque sí, nada acontece solo porque el destino o la suerte lo desee. Así, y aunque en ocasiones puedan sucederse esas mágicas casualidades, dichos acontecimientos responden a una causa inicial.

Somos nosotros mismos los arquitectos de nuestro presente, nosotros quienes edificaremos nuestro futuro. Algo así implica esfuerzo, voluntad y determinación.

La mayor gratificación es la que llega finalmente tras aunar paciencia y persistencia.

12. Ley de la importancia e inspiración

El valor de algo es el resultado directo de la energía y la intención que se pone en él. Cada contribución personal es también una contribución a la totalidad. Las contribuciones mediocres no tienen ningún impacto en la totalidad, son tan comunes que se anulan entre ellas.

Por tanto, debemos ser capaces de implicarnos en todo aquello que llevamos a cabo, en dotarnos de esa inspiración que erige grandes sueños y que tarde o temprano los hace realidad.

Si le damos importancia a cada objetivo propuesto e invertimos en ese propósito los mejores recursos personales, la magia acontecerá. El destino cobrará realidad.

La conexión entre las 12 leyes del karma

Como pudimos observar, las leyes del karma no son independientes unas de las otras; al contrario, forman parte de un único principio: todos muestras acciones tienen consecuencias, y todo lo bueno o malo que hagamos, regresará a nosotros.

Ahora bien, creas o no en la filosofía kármica, puedes usar estas estas leyes para conducir tu vida. Pues, representan un buen comienzo para ser más responsables, humildes y generosos; no solo con nosotros mismos, sino con el resto del mundo.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com ~ y mejorconsalud.com

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LA INMORTALIDAD. Según Brian Weiss ~

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Todos somos inmortales.
No me refiero simplemente a que, antes de morir, transmitimos nuestros genes, nuestras convicciones, nuestras peculiaridades y nuestras costumbres a nuestros hijos, y ellos, a su vez, a los suyos; aunque, desde luego, esto es así. Tampoco me refiero a que nuestros logros (la obra de arte, el invento para la confección de zapatos, la idea revolucionaria, la receta para hacer tarta de arándanos) nos sobreviven, aunque, desde luego, esto también es así. Lo que quiero decir es que la parte más importante del ser humano, el alma, vive eternamente.
Sigmund Freud afirmó que la mente funcionaba en distintos niveles. Entre ellos, está lo que él denominó el inconsciente, del que, como su propio nombre indica, no somos conscientes, y que almacena toda nuestra experiencia y nos empuja a actuar como actuamos, a pensar como pensamos, a responder como respondemos y a sentir como sentimos. Freud comprobó que sólo si accedemos al inconsciente podemos descubrir quiénes somos para, con ello, alcanzar la curación. Hay quien ha escrito que eso es precisamente el alma, el inconsciente de Freud. Y en mi trabajo de regresión, y últimamente de progresión, de pacientes a sus vidas pasadas y futuras para que puedan
curarse con más facilidad, esto es también lo que veo: el funcionamiento del alma inmortal.
Creo que todos poseemos un alma que existe después de la muerte del cuerpo físico y que regresa una y otra vez a otros cuerpos en un intento progresivo de alcanzar un plano superior.  Esto no puede demostrarse de forma empírica; el alma no tiene ADN o, al menos, no tiene un ADN físico. Sin embargo, los casos de los que se tiene conocimiento son abrumadores y, para mí, sin lugar a dudas, concluyentes. Lo he visto casi todos los días desde que Catherine me llevó con ella hasta momentos del pasado tan dispares como la Arabia del año 1863 antes de Cristo o la
España de 1756.
Cuando mis pacientes se veían en otras vidas, los traumas que les habían conducido hasta mí quedaban mitigados y, en algunos casos, llegaban a desaparecer. Ése es, pues, uno de los propósitos fundamentales del alma: progresar hacia la curación.
Si fuera yo el único que hubiera visto esos casos, el lector tendría razón al creer que sufro alucinaciones o que he perdido el juicio…
Cientos de terapeutas han grabado miles de sesiones sobre vidas pasadas, y muchas de las experiencias de sus pacientes se han comprobado.
Justo antes de morir, el alma, esa parte del ser que es consciente cuando abandona el cuerpo, se detiene durante un instante, flotando en el aire. En ese estado, puede diferenciar el color, escuchar voces, identificar objetos y repasar la vida que acaba de dejar atrás. Ese fenómeno se conoce como «experiencia extracorporal» y se ha documentado en miles de ocasiones; son especialmente conocidos los casos de Elizabeth Kubler-Ross y Raymond Moody. Todos lo experimentamos al morir, pero son pocos los que han regresado a la vida presente para contarlo.

¿Adónde se dirige el alma tras abandonar el cuerpo?

No estoy seguro; puede que no exista la palabra adecuada para designar ese lugar. Yo digo que es otra dimensión, un
estado de conciencia superior. Está claro que el alma existe fuera del cuerpo físico y que establece conexiones no sólo con las demás vidas de la persona que acaba de abandonar, sino con todas las demás almas. Morimos físicamente, pero esa parte de nuestro ser es indestructible e inmortal. El alma es eterna. Probablemente, en el fondo, exista sólo un alma, una energía. Mucha gente lo llama Dios; otros, amor. Pero tampoco es el nombre lo que importa.
Yo entiendo el alma como una entidad energética que se fusiona con la energía universal y que después vuelve a separarse, intacta, al regresar a una nueva vida. Antes de fundirse con el alma única, contempla desde lo alto el cuerpo que acaba de abandonar y hace lo que yo denomino una evaluación vital, un repaso de la vida que acaba de
abandonar. La evaluación se realiza con espíritu de bondad afectuosa y cariño. No se trata de castigar, sino de aprender.
El alma registra las experiencias. Siente el aprecio y la gratitud de todas aquellas personas a las que uno ha ayudado en la vida, y de todos aquellos seres a los que ha amado, con más intensidad ahora que ha abandonado el cuerpo. Del mismo modo, siente el dolor, la rabia y la desesperación de todos aquellos a los que ha hecho daño o traicionado, también de manera acentuada. Así, el alma aprende a ser compasiva.
Una vez terminada la evaluación, el alma parece alejarse más del cuerpo y a menudo encuentra la hermosa luz, aunque puede que no suceda de inmediato; pero no importa, la luz siempre está ahí. A veces hay otras almas (llamémoslas sabios, maestros o guías) que son muy experimentadas y que la ayudan en su viaje hasta el alma única. En un nivel determinado, se funde con la luz, pero sin perder la conciencia, para poder seguir aprendiendo al otro lado (al final del viaje inmortal, la fusión será completa), y ese proceso va acompañado de una indescriptible
sensación de felicidad.  Al final (el tiempo transcurrido varía), el alma decide regresar a otro cuerpo y, cuando se reencarna, pierde la sensación de estar fusionada. Hay quien cree que la separación de esa gloria, de esa dicha que surge de la fusión de luz y energía, produce un hondo pesar, y puede que así sea.
En la Tierra, en el presente, somos individuos, pero la individualización es una ilusión característica de este plano, de esta dimensión, de este planeta. Sí, estamos aquí, somos reales, tangibles, igual que el sillón en el que quizás esté sentado usted mientras lee, pero los científicos saben que un sillón lo componen sólo átomos, moléculas, energía: es un sillón y, al mismo tiempo, energía. Nosotros somos humanos, finitos y, al mismo tiempo, inmortales.

A mi entender, en el nivel superior todas las almas están interconectadas. Creemos que somos entidades individuales, separadas; pero eso es sólo una ilusión, una falsa ilusión que, aunque en la Tierra puede tener sentido, nos impide ver la realidad: estamos conectados con todas las demás almas y, en una esfera distinta, todos somos uno. En este mundo, nuestros cuerpos son densos y pesan según parámetros físicos; sufren dolencias y enfermedades. Pero estoy convencido de que, en reinos superiores, no existen los padecimientos físicos. En esferas aún superiores, no hay nada físico, sólo la conciencia pura. Y más allá (y más, y más allá), en niveles que no podemos llegar a concebir y donde todas las almas conforman una única, ni siquiera existe el tiempo. Esto quiere decir que las vidas pasadas, presentes y futuras podrían discurrir de forma simultánea.

Fuente: Muchos cuerpos, una misma alma. Brian Weiss ~

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LA LIBÉLULA. Cuento para sanar ~

 

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LA PARÁBOLA DE LA FLECHA ENVENENADA. Buda ~

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En el Majjhima Nikaya, una colección de textos atribuidos a Buda, que forman parte del Canon Pali, se cuenta la que ha sido llamada «la parábola de la flecha envenenada».

La historia es contada por Gautama Buda aparentemente después de que un discípulo estuviera impaciente de escuchar del maestro las respuestas a las «14 preguntas sin respuesta».

Hubo una vez un hombre que fue herido por una flecha envenenada. Sus familiares y amigos le querían procurar un médico, pero el hombre enfermo se negaba, diciendo que antes quería saber el nombre del hombre que lo había herido, la casta a la que pertenecía y su lugar de origen.

Quería saber también si este hombre era alto, fuerte, tenía la tez clara u oscura y también requería saber con qué tipo de arco le había disparado, y si la cuerda del arco estaba hecha de bambú, de cáñamo o de seda.

Decía que quería saber si la pluma de la flecha provenía de un halcón, de un buitre o de un pavo real… Y preguntándose si el arco que había sido usado para dispararle era un arco común, uno curvo o uno de adelfa y todo tipo de información similar, el hombre murió sin saber las respuestas.

Ésta es básicamente la parábola, si bien a veces es relatada con algunos más detalles. Evidentemente la actitud del hombre herido es absurda y podríamos pensar que es de una necedad inaudita, pero Buda nos diría que a la mayoría de nosotros nos está pasando algo muy similar pero no nos damos cuenta.

De alguna manera todos estamos heridos con esa flecha envenenada –todos estamos muriendo– y hacemos preguntas irrelevantes (por más que sean fascinantes), y le damos importancia a cosas que solamente nos desvían de nuestra realidad.

Todos tenemos la oportunidad de salvarnos de esta herida –si abandonamos nuestra importancia personal– pero pocos los hacemos. Hay muchas cosas que son innecesarias –la verdadera espiritualidad consiste más en eliminar las cosas que son innecesarias que en penetrar construcciones metafísicas y obtener deslumbrantes conceptos filosóficos.

De alguna manera Buda nos está sugiriendo que el camino no es a través de la mente y de sus especulaciones –la mente que es incesante en su duda y en su deseo y que teje laberintos espectrales a la velocidad del pensamiento– sino que el sendero se abre a través de la acción que responde a lo que es necesario, la conducta en armonía con la Ley.

Manly P. Hall comenta sobre esta parábola en su libro Buddhism and Psychotherapy:

En la parábola, la flecha es la tragedia inmediata, significando el egoísmo base que se ha convertido en el lugar común de la existencia moral… No nos damos cuenta de la gravedad de la herida, o estaríamos impelidos a remover la flecha inmediatamente, utilizando cualquier medio a nuestro alcance para liberarnos de los venenos que han sido colocados en la punta de la flecha. Mientras el ser humano viva apegado a un código de interés personal, justificando el error malinterpretando los patrones universales a su alrededor, nunca podrá conocer la libertad más allá del dolor.

La parábola de Buda y el comentario de Manly P. Hall, nos invitan a examinar nuestra propia conciencia, nos llaman a atrevernos a ver lo que es evidente. ¿Qué es lo necesario? ¿Qué es aquello que debo hacer antes que otra cosa? Quizá si meditamos –no es necesario tener gran técnica, sí lo es la sinceridad– nos daremos cuenta que lo necesario, lo que justamente debemos hacer, es tan contundente como una flecha enterrada en el cuerpo.

Fuente: Cultura Inquieta

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LAS 7 EDADES DEL ALMA.

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«El alma es aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos». Aristóteles ~

Y sin embargo, nadie jamás ha sido capaz de verla, de medirla o de aquilatarla en una perspectiva de realidad tangible. Pero, aún así y aunque los científicos renieguen de este concepto, la realidad es que permanece vivo en nuestra cultura, como aquello en lo que creemos aunque no podamos tocar. Quizás habrás escuchado expresiones como alma joven o alma vieja. Tal vez incluso te hayas preguntado cómo saber la edad de mi alma. Pues hoy nos acercamos a una teoría interesante. Se trata de las 7 edades del alma.

¿En qué consiste la teoría de las 7 edades del alma?

La teoría de las 7 edades del alma no es un asunto del mundo moderno. En realidad, gran parte de las tradiciones religiosas, filosóficas y culturales, pasando por los antiguos egipcios, hindúes y griegos, y hasta los chinos y los mayas, contemplan como divino el origen del alma y el espíritu. En esta concepción, la edad del alma tiene poco que ver con la edad del cuerpo físico. Puede una persona ser anciana y tener un alma joven, un alma infantil. También se da el caso de niños que parecen mostrar una sabiduría no acorde a su edad. Son aquellos que muestran rasgos de un alma vieja. 

Lo que plantea esta teoría es que el alma se fija unos objetivos antes de encarnarse. Según la vida que haya tenido y que tan bien los haya cumplido o no, puede avanzar o repetir alguno de los niveles. Este proceso no es infinito, sino que tiene como objetivo final: alcanzar la inmortalidad en la última etapa o edad del alma.

Cada una de las 7 edades del alma tiene una analogía o semejanza con las etapas de la vida humana y así es más fácil entender el proceso evolutivo. Muchos de los seguidores de esta filosofía creen que en cada una de las edades del alma existen además 7 niveles. Cada uno de ellos representa un progreso o avance dentro de la edad en que se encuentra el espíritu. Si no se consiguen los avances que se esperaban, el alma cambia de estrategia para tratar de conseguirlo, pero siempre de una manera reposada. El alma no tiene prisa para consolidar sus etapas. Cuando alcanza su última edad, el alma que ha hecho el viaje consigue la inmortalidad, al unirse con el principio supremo que impregna todo el universo, similar al «Tao» del taoísmo.

¿Cuáles son las 7 edades del alma?

1. El alma recién nacida

En la primera de las las 7 edades del alma, la misión de ésta es aprender a sobrevivir. Se trata de personas con miedos y particularmente primitivos. No tienen especial atención por la ética o la moral y su búsqueda principal es el placer y el evitar el dolor. Se le ve como un alma simple, mundana y que vive para el momento. La parte positiva de esta etapa es que suele estar muy unida a la naturaleza.

2. El alma bebé

En esta etapa del alma, el ser tiene menos miedos y empieza a ser más sofisticado en su comportamiento. Estas personas suelen seguir ciegamente a la autoridad y se sienten cómodas sin cuestionar nada. Su finalidad es tener una buena vida basada en valores tradicionales. No se preocupan de búsquedas existenciales o espirituales.

3. El alma joven

Si te inquieta la pregunta de como saber la edad de tu alma, quizás te encuentres siendo un alma joven o alguna de las siguientes etapas. Independencia, ambición, ejercicio del poder, competitividad, aventura, sentido práctico y creatividad son los rasgos generales que definen la juventud humana, y que se hallan en la tercera entre las 7 edades del alma. Buscan vivir experiencias, productividad, riquezas y reconocimiento. Dan especial atención a su cuerpo físico y les aterra la idea de la muerte. También empiezan a preocuparse por la ética y la espiritualidad, pero siempre en un segundo plano.

4. El alma madura

La siguiente de las 7 edades del alma es el alma madura, definida por la eterna búsqueda. El alma madura siente que falta algo y se reconocen a si mismo y a los demás como seres espirituales que intentan conseguir respuestas a la existencia. Compasión, solidaridad y emociones de todo tipo surgen en esta edad. Intentan vivir una vida plena y auténtica. Se estrecha tanto las relaciones humanas como con el mundo animal y la naturaleza.

5. El alma vieja

Al llegar a esta etapa, el alma acumula muchas lecciones de vida y tiene conocimiento y sabiduría. La verdadera naturaleza del universo y de la vida se le presentan más claros. No tienen miedo de confiar en sus instintos y son grandes maestros y guías espirituales. Solo les mueve la satisfacción interior y rara vez hacen cosas que en verdad no deseen hacer. A veces pueden parecer solitarios, extraños e incluso rebeldes con la autoridad o no encajar en ningún grupo.

6. El alma trascendente

La siguiente en las 7 etapas del alma es muy interesante y se acerca al fin mismo del proceso. Se trata del alma trascendente, aquella que ha ascendido y vuelve para servir de iluminación a los demás. Su misión es aportar guía con su presencia y enseñanzas, a fin de acelerar el camino hacia el amor y la unidad. Pueden acceder a todas las dimensiones de la experiencia y a todas las capas de la realidad.

7. La edad infinita del alma

Y la última de las 7 edades del alma es aquella que se define como la edad infinita. Se trata de la última  antes de unirse plenamente con el principio supremo que impregna todo el universo. Son plenamente amor y su existencia terrenal suele ser muy corta. Son grandes avatares en la historia humana.

Y tú, ¿habías escuchado sobre la teoría de las 7 edades del alma? ¿te has cuestionado sobre como saber la edad de tu alma? ¿Te identificas con alguna de ellas? Déjanos todas tus opiniones en un comentario. ¡Estaremos deseando leerte! Y si captura tu atención este interesante tema, no te pierdas el artículo sobre la teoría del peso del alma.

Fuente: Supercurioso.com

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