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¿QUÉ OYEN LOS NIÑOS EN UN DÍA? ¿Qué sucede en su cerebro?

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Cuando nacemos, nuestra mente está limpia de información. El cerebro está vacío, como una cinta virgen. A medida que crecemos, nuestros padres nos educan, condicionando nuestra mente para las dificultades y los desafíos de la vida. El problema es que, en su afán por enseñarlo todo, los padres muchas veces exageran la nota, dejando traumas y lagunas en el comportamiento del niño.

Científicos estadounidenses llevaron a cabo un estudio con una serie de niños para saber qué oían exactamente al cabo de un día. Colocaron micrófonos detrás de las orejas de los niños y lo grabaron todo durante 24 horas. Con los datos que obtuvieron, descubrieron que un niño —desde que nace hasta que cumple los ocho años de edad— oye unas cien mil veces la palabra «no». Es mucho, ¿verdad? «¡No hagas eso!», «¡No pongas el dedo ahí!», «¡No toques el frigorífico!», «¡Hoy no saldrás a jugar!», «¡No pongas los pies sobre la silla!». Y otro dato chocante es que por cada elogio, el niño recibe nueve reprimendas.

¿Cómo queda la mente del niño después de tantas negativas? Se crea un montón de limitaciones y condiciona su inteligencia y su creatividad para ser «aceptado» por sus propios padres. El talento del niño desaparece poco a poco, y queda, en su lugar, una montaña de reglas y normas de conducta. Y eso, querido lector, sigue así de generación en generación. Te pondré dos ejemplos. ¿Sabes cómo se domestica una pulga? Coloca una dentro de un frasco y tápalo. Como antes era libre, empezará a saltar y se golpeará el cuerpo contra la tapa, pero después de varios intentos descubrirá que no sirve qué de nada resistirse y se pondrá a saltar a una altura inferior, la suficiente para evitar el golpe. Entonces puedes sacar la tapa, porque la pulga ya no saltará fuera del frasco. Su pequeño cerebro ha quedado condicionado y será incapaz de llegar a la conclusión de que si salta un poco más, podrá escapar.

Con los elefantes ocurre lo mismo. El entrenador ata a un árbol un pequeño elefante recién destetado. Al principio, el elefantito intenta soltarse, pero el árbol es fuerte y no lo consigue. Después de varios intentos, desiste. Más tarde, en el circo, el payaso puede atar el animal a la pata de un taburete o a cualquier otra cosa, y no se escapará. Sigue pensando que lo han atado a un árbol y ni siquiera intentará liberarse. Muchas veces nos parecemos al elefante y a la pulga. ¿Cuántas limitaciones habrá en nuestra mente, como la del frasco de cristal de la pulga, sin que nos demos cuenta? Y de los cien mil «nos» que oímos en la infancia, ¿cuáles tienen efecto todavía en nuestra vida? ¿No habrá llegado el momento de replantearnos nuestras actitudes?

La cuestión es que podemos dar la vuelta a la situación. Con la estimulación adecuada, es posible invertir la tendencia y comprender que muchas de las limitaciones que nos impiden alcanzar el éxito sólo existen en nuestra mente.

Fuente:  “Los pies en el suelo y la cabeza en las estrellas”. Dr. Lair Riberio ~

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COMO LAS PALABRAS ALTERAN NUESTRAS EMOCIONES. Un relato de Mario Alonso Puig ~

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Hay un relato muy sugerente que procede de Japón y que nos recuerda el extraordinario poder de las palabras y su capacidad para alterar nuestras emociones:
Había una vez un samurai que era muy diestro con la espada y a la vez muy soberbio y arrogante. De alguna manera, él sólo se creía alguien y algo cuando mataba a un adversario en un combate y, por eso, buscaba continuamente ocasiones para desafiar a cualquiera ante la más mínima afrenta. Era de esta manera como el samurai mantenía su idea, su concepto de sí mismo, su férrea identidad.
En una ocasión, este hombre llegó a un pueblo y vio que la gente acudía en masa a un lugar. El samurai paró en seco a una de aquellas personas y le preguntó:
-¿Adonde vais todos con tanta prisa?
-Noble guerrero -le contestó aquel hombre que, probablemente, empezó a temer por su vida-, vamos a escuchar al maestro Wei.
-¿Quién es ese tal Wei?
-¿Cómo es posible que no le conozcas, si el maestro Wei es conocido en toda la región?
El samurai se sintió como un estúpido ante aquel aldeano y observó el respeto que aquel hombre sentía por ese tal maestro Wei y que no parecía sentir por un samurai como él. Entonces decidió que aquel día su fama superaría a la de Wei y por eso siguió a la multitud hasta que llegaron a la enorme estancia donde el maestro Wei iba a impartir sus enseñanzas.
El maestro Wei era una hombre mayor y de corta estatura por el cual el samurai sintió de inmediato un gran desprecio y una ira contenida.
Wei empezó a hablar:
-En la vida hay muchas armas poderosas usadas por el hombre y, sin embargo, para mí, la más poderosa de todas es la palabra.
Cuando el samurai escuchó aquello, no pudo contenerse y exclamó en medio de la multitud:
-Sólo un viejo estúpido como tú puede hacer semejante comentario. -Entonces, sacando su katana y agitándola en el aire, prosiguió—: Ésta sí que es un arma poderosa, y no tus estúpidas palabras.
Entonces Wei, mirándole a los ojos, le contestó:
-Es normal que alguien como tú haya hecho ese comentario; es fácil ver que no eres más que un bastardo, un bruto sin ninguna formación, un ser sin ningunas luces y un absoluto hijo de perra.
Cuando el samurai escuchó aquellas palabras, su rostro enrojeció y con el cuerpo tenso y la mente fuera de sí empezó a acercarse al lugar donde Wei estaba.
-Anciano, despídete de tu vida porque hoy llega a su fin.
Entonces, de forma inesperada, Wei empezó a disculparse:
-Perdóname, gran señor, sólo soy un hombre mayor y cansado, alguien que por su edad puede tener los más graves de los deslices. ¿Sabrás perdonar con tu corazón noble de guerrero a este tonto que en su locura ha podido agraviarte?
El samurai se paró en seco y le contestó:
-Naturalmente que sí, noble maestro Wei, acepto tus excusas.
En aquel momento Wei le miró directamente a los ojos y le dijo:
-Amigo mío, dime: ¿son o no poderosas las palabras?
El relato dice que en ese momento el samurai comprendió cómo lo que para él eran simples palabras habían tenido la capacidad de alterarle más que muchos de sus anteriores contrincantes, y cómo también las palabras habían tenido la capacidad de devolverle a un estado de equilibrio y serenidad como hacía tiempo que no conocía. En aquel momento, algo en su interior empezó a transformarse.
Seamos por eso muy cautos con el tipo de palabras que usamos y con el tipo de valoraciones que generemos, para evitar que no sean los eventos, sino nuestras propias valoraciones, los que nos roben nuestro poder personal y nos generen un sufrimiento innecesario.

Las palabras no se las lleva el viento sino que crean realidades. Busque palabras para ayudar y no para anular.
Tal vez se sorprenda de lo que empiece a suceder.

Fuente: “Reinventarse” Dr. Mario Alonso Puig ~

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LA INDEFENSIÓN APRENDIDA. Un síndrome para conocer y considerar.

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La indefensión aprendida es algo que puede afectar a personas tan cercanas como lo puede ser un familiar e incluso a uno mismo. No es, por ende, solo un concepto académico sin relevancia en la realidad, sino algo que afecta la vida diaria de muchas personas y, en no pocas ocasiones, la vida de ellas puede depender del auxilio efectivo de algún familiar o profesional de la salud mental que trate de mitigar esta conducta aprendida y disfuncional.

¿Qué es la indefensión aprendida?

A grandes rasgos, se refiere a la condición por la cual una persona o animal se inhibe ante situaciones aversivas o dolorosas cuando las acciones para evitarlo no han sido fructíferas, terminando por desarrollar pasividad ante este tipo de situaciones. Entender la forma en que se desarrolla dicho fenómeno es vital para poder comprender y ayudar a las personas que sufren este sesgo psicológico, puesto que puede ser una creencia limitante que actúe como un fuerte lastre para su desarrollo personal y su autoestima.

Los aportes de Martin Seligman, el investigador que descubrió la indefensión aprendida

Seligman y Overmaier fueron de los primeros investigadores que se plantearon la cuestión sobre por qué un animal o una persona que sufría en sus propias carnes condiciones adversas y dolorosas constantes no hacía nada para abandonar dicha situación. Este hallazgo fue reportado en investigaciones con perros, y fueron seguidos posteriormente por algunos investigadores como Watson y Ramey, que estudiaron la indefensión aprendida en seres humanos.

Por otra parte, no hay una situación en específico que genere la indefensión, es decir, muchas personas pueden vivir la misma situación adversa (incluso de manera grupal) y sin embargo reaccionar diferente ante ella. Fue Bernard Weiner quien consideró la influencia de la interpretación y la percepción que cada individuo tiene del evento en el desarrollo de la indefensión y también en la forma de afrontarla.

Señales de la indefensión aprendida

Cuando alguien cae en la indefensión, lo manifiesta en tres déficits: el motivacional, el emocional y cognitivo. Una persona que empieza a caer en la indefensión o que ya sufre de ella comienza a mostrar un retraso en la iniciación de respuesta voluntarias hasta que poco a poco deja de haberlas (déficit motivacional). De igual forma, comienzan a existir una serie de desórdenes conductuales, siendo los más habituales los estado de ansiedad y la depresión (déficit emocional), que van haciendo mella hasta el punto de que el afectado es incapaz de ver soluciones al problema que le atormenta (déficit cognitivo).

La respuesta a la pregunta de por qué no hace nada una persona en una situación claramente por salir de ella radica justamente en la afectación integral no solo de estos tres ámbitos (motivacional, emocional y cognitivo) sino también a nivel fisiológico. En una palabra, toda su persona, los distintos ámbitos psíquicos y somáticos, se sumen en dicho síndrome. En consecuencia, no bastará con tomar la decisión de romper con el ciclo negativo sino que implica desaprender la forma en que se procesa la situación aversiva o dolorosa.

¿Por qué algunas personas desarrollan indefensión aprendida?

¿Cómo se llega a la indefensión? Una forma fácil de entenderlo es la historia de las ranas. Se dice que para cocinar a una rana viva es necesario meterla en el agua fría e ir aumentado poco a poco el calor hasta que ésta hierva. En cambio, si para cocinar la misma rana decidimos echarla al agua ya hirviendo, la rana saltará; escapará del agua hirviendo. Con este ejemplo quiero explicar que la indefensión aprendida es un esquema de pensamiento que se desarrolla de forma gradual y que poco a poco carcome las fortalezas psíquicas y corporales hasta el punto de doblegar la voluntad.

Lo triste a considerar es la facilidad con la que se puede llegar a desarrollar la indefensión aprendida. Todos somos vulnerables de adoptar este tipo de esquemas de pensamiento, pues pocas veces existe una educación emocional para poder enfrentarnos a ello.

Basta con exponer continuamente a la posible víctima a circunstancias adversas, bajarle la moral, sobrecargarla de trabajo, cerrarle el apoyo externo durante un tiempo prolongado y de forma reiterada. La persona que ha sido tratada de este modo no tardará en manifestar déficits en los ámbitos ya mencionados: afectivo, emocional, cognitivo e incluso somático. Y no, no es algo que no pase todos los días: la violencia familiar y/o la violencia de pareja son ejemplos comunes en los que se suelen percibir distintos grados de indefensión aprendida por parte de la víctima.

Pero no son estos los únicos escenarios en que se pueden generar patrones relacionales que pueden desembocar en indefensión aprendida. La hay en la escuela, en el trabajo, en los grupos de amigos… Los estilos comunicativos y relacionales que generan indefensión aprendida no necesariamente se traducen en violencia física. En muchos casos, la violencia puede ser de tipo psicológico, económico, moral, entre otros.

Solucionar la indefensión aprendida

En cuanto a la necesidad de generar dinámicas para tratar de ayudar a una persona con indefensión aprendida, cabe decir varias cosas. De poco ayuda que alguien intente ayudar repitiéndole constantemente a la víctima lo que debería hacer o cómo debería pensar. Sería como querer decirle a un enfermo de gripe que no se sienta mal: tanto el virus de la gripe como los esquemas mentales que llevan a la indefensión aprendida están lo suficientemente enraizados en la persona como para resistir a unas meras palabras bienintencionadas o a unos consejos sumarios sobre cómo sobrellevar la situación.

En efecto, la persona que sufre indefensión aprendida no se siente mal porque quiera sino porque su psique ha consolidado esquemas disfuncionales que le inhiben a la hora de cambiar su propia situación. Por tanto, es necesario desestigmatizar a la víctima. Entender que ha perdido la capacidad de ver las soluciones que otros sin el problema pueden ver y que la ayuda que requiere no es solo que los demás le digan lo que “debería” o “no debería” hacer, sino reafirmarle en su capacidad y en su autoestima; devolverle el control a su vida para que sea capaz de tomar las riendas sobre aquello que en su momento veía sin solución.

Terapia psicológica para tratar estos casos

A este respecto, existen profesionales de la salud mental que pueden tratar los casos de personas con indefensión aprendida. Una de las terapias más frecuentemente empleadas para este fin es la terapia cognitivo-conductual. A través de varias sesiones, el psicólogo ayudará al paciente a restructurar sus pensamientos y emociones, así como las conductas aprendidas que le impiden salir adelante.

Para finalizar, la indefensión no es un asunto meramente individual. Se puede hacer “viral”, si se me permite la expresión. Es decir, que la indefensión se puede contagiar a toda una sociedad o a un grupo social. La Segunda Guerra Mundial fue un caso extremo donde se puso de manifiesto toda la crueldad de la que el ser humano es capaz, y los campos de concentración nazis fueron testigo de miles de seres humanos que, habiendo perdido toda esperanza de sobrevivir, prácticamente se entregaron a la muerte.

De todos modos, no es necesario irse tan lejos en el tiempo o en el espacio. La violencia familiar, el bullying, el mobbing son tan solo algunos ejemplos cotidianos que nos demuestran que este fenómeno es bien presente en nuestras sociedades. De nosotros depende empezar a tomar conciencia de ello y luchar no solo por minimizar sus efectos, sino también por combatir sus causas.

Fuente: Psicología y mente~

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¿QUÉ ES EL CAMPO MORFOGENÉTICO de RUPERT SHELDRAKE? ¿QUÉ INFLUENCIA TIENE EN NOSOTROS?

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Las incisivas hipótesis de Rupert Sheldrake han hecho despertar de su letargo a la biología convencional. Su prestigioso historial incluye el haber sido director de estudios de biología celular v bioquímica en la Universidad de Cambridge e investigador miembro de la Roval Society británica, pero cuando, tras darle muchas vueltas, publicó en 1981 UNA NUEVA CIENCIA DE LA VIDA dividió a la comunidad científica en ofendidos y entusiastas. La seria revista Nature no tuvo reparo en clamar que el libro era «uno de los mejores candidatos a la hoguera en muchos años» y «definitivamente… una aberración intelectual».

También Galileo y Darvvin fueron objeto de ataques y burlas en su día, antes de que se les encumbrara a héroes de la ciencia. Nacido en 1942, durante varios años Sheldrake ha repartido su tiempo entre el dar conferencias, escribir en Inglaterra y el trabajo en el Instituto de Investigación Agrícola de Hiderabad, en la India. En el milenario sub-continente Sheldrake también «amplió» estudios, conviviendo en el Shantivanam Ashram junto al Padre Bede Griffiths, un moderno sabio cristiano.

Allí se gestaron sus hipótesis, que no son místicas, sino muy científicas, aunque algunos se resistan a aceptarlo; el propio Sheldrake ha sugerido sencillos experimentos que de no funcionar invalidarían su trabajo —de momento, los experimentos realizados lo apoyan—. La hipótesis central de Sheldrake, la “Resonancia Mórfica”, postula que cada especie tiene un «campo» de memoria propio. Este campo estaría constituido por las formas y nuestras ideas y actitudes podrían influir a distancia sobre otras personas sin que nos demos cuenta. Actitudes de todos los individuos pasados de dicha especie, y su influencia moldearía a todos sus individuos futuros:

«Cada especie animal, vegetal o mineral posee una memoria colectiva a la que contribuyen todos los miembros de la especie y a la cual conforman. Si un animal aprende un nuevo truco en un lugar (por ejemplo, una rata en Londres), les es más fácil aprender a las ratas en Madrid el mismo truco. A cuantas más ratas londinenses se les enseñe ese truco, canto más fácil y rápido les resultará a las ratas de Madrid aprenderlo.»

Ello permitiría explicar cómo adquieren los animales sus instintos, incluidas las complejísimas habilidades que muestran algunos animales desde pequeños.

También explicaría cómo se reproduce la forma de un organismo de generación en generación. El código genético sólo describe los aspectos menos sutiles de la herencia, pero no puede explicar por qué determinadas células de nuestro embrión se han diferenciado dando lugar a una oreja, un ojo, el dedo gordo del pie izquierdo, determinado tejido intestinal, etc. Según Sheldrake, adquiriríamos la forma que reconocemos como humana porque las formas de todos los miembros pasados de nuestra especie «resuenan» en nosotros, como ondas en un estanque, organizando la vía de nuestro crecimiento. A la vez, nosotros incorporamos nuestra forma a la memoria colectiva de la especie, engrosándola e incrementando así su influencia. Y al igual que las formas «resonarían» todo tipo de instintos y actitudes.

Estos hábitos de organización serían inherentes a toda la naturaleza. Por ejemplo, si elaboramos un nuevo compuesto químico, debería ser más fácil obtenerlo en otros laboratorios a medida que transcurre el tiempo, porque cuantas más veces haya cristalizado, mayor será su campo de resonancia mórfica. En realidad, hace décadas que los químicos reconocen este hecho; y hasta ahora, su explicación era que diminutas partículas del nuevo compuesto iban del laboratorio en laboratorio a través de las barbas de los químicos.

Por otra parte, si la naturaleza evoluciona, ¿porqué no habrían de evolucionar también las leyes de la naturaleza? ¿Por qué las leyes que gobiernan el crecimiento de los naranjos tendrían que estar ahí antes de que existiesen los naranjos? En vez de leyes eternas e inmutables, Sheldrake plantea que las regularidades de la naturaleza podrían parecerse más a hábitos, que van modificándose lentamente con el tiempo. La hipótesis de este biólogo londinense también permite suponer que la memoria no estaría almacenada en el cerebro (los repetidos intentos de localizar rastros de ella nunca han dado resultado). La “Resonancia Mórfica” se basa en la similitud; más sintonizamos con un organismo del pasado cuanto más similares somos a él. Pero el organismo más parecido a nosotros que ha existido hace una hora o un año éramos nosotros mismos. «Somos más parecidos a cómo éramos nosotros mismos que a cualquier otro organismo; creo que eso implica que estamos específicamente sintonizados con nuestro pasado, y explica por qué nuestro pasado influye sobre nosotros».

Pero también podríamos sintonizar con el inconsciente de otras personas, y ello nos acerca al inconsciente colectivo postulado por Jung. La sintonización por resonancia con la memoria reciente de otras personas puede igualmente dar explicación de fenómenos como la telepatía. Otro hecho curioso es que, si la resonancia mórfica facilita el aprendizaje, «en el presente siglo cada vez debería resultar más fácil aprender a ir en bicicleta, a conducir un automóvil, a tocar el piano o a utilizar una máquina de escribir, a causa de la resonancia mórfica acumulada de la gran cantidad de gente que ya ha adquirido estas habilidades».

Todo ello significa un renacimiento del vitalismo en el cuerpo de la biología. En el terreno ético la resonancia mórfica también tiene poderosas implicaciones: «De acuerdo con la resonancia mórfica, nuestras ideas y actitudes pueden influir a distancia sobre otras personas, sin que ni ellas ni nosotros lo sepamos… Creo que la única solución a nuestros problemas es un cambio en nuestra manera de pensar y sentir… Si nos desesperamos, creyendo que nada podemos hacer, esta actitud puede extenderse e influir sobre otras personas… Pero si creemos en la posibilidad de una nueva manera de vivir, nuestras acciones serán más positivas, y puede que nuestro ánimo y esperanzas se transmitan a los demás». A este compromiso con la situación mundial Sheldrake añade una espiritualidad posiblemente brotada de su relación con Bede Griffiths. Al final de su segunda obra. La Presencia del Pasado (1989), más fácil de leer y más rica en ejemplos, señala que la ciencia no puede suministrar las explicaciones últimas:
«Podríamos contemplar el origen del universo y la creatividad que contiene como un misterio impenetrable y dejarlo así. Si decidimos explorar más allá, nos encontramos con la presencia de varias antiguas tradiciones de pensamiento sobre el origen creativo último, bien sea éste concebido como el Único, Brahma, el Vacío, el Tao, el Abrazo eterno de Shiva y Shakti o la Santa Trinidad.» En todas estas tradiciones, tarde o temprano llegamos a los limites del pensamiento conceptual, y también al reconocimiento de estos limites.Solamente la fe, el amor, la esencia mística, la contemplación, la iluminación o la gracia de Dios pueden llevarnos más allá.» La resonancia mórfica de Sheldrake, todavia pronto para considerarla confirmada, sigue despertando adhesiones y rechazos. Entre quienes han mostrado su interés figuran Bohm, Dossev, Grofv Wilber. Éste último escribia’ en 1984, cuando apenas habían empezado los experimentos que la avalan:

«Por diversas razones, considero que su hipótesis es una de las presentaciones científicas más innovadoras, cuidadosas v refrescantes de la última década, especialmente entre lo que se conoce como ciencia ‘nueva era’ (es decir, el intento de síntesis de ciencia empírica y tradiciones trascendentes). Por un lado, está escrita en un estilo extremadamente meticuloso y claro. Nada tiene que ver con las nociones ambiguas y medio hinchadas (¿o debería decir hinchadas del todo?) que parecen definir las típicas confesiones del «nuevo paradigma», la mayoría de las cuales no son ciencia ni arte, sino evasiones. Por otro lado, Sheldrake no suscribe la estupidez de moda de que la física en cierto modo es la piedra angular de la verdad; de hecho, él rehuye los enfoques exclusivamente físicos y, siguiendo a Whitehead y Bergson, busca en los sistemas vivientes o biológicos verdades más fundamentales (o ‘más elevadas’). A diferencia de Pribram, Zukav, el primer Capra, etc., Sheldrake rechaza considerar las interacciones físicas como paradigmáticas para el universo, y sus razones para este rechazo son una explicación clásica y elocuente de las limitaciones inherentes a extrapolar desde la física y la química al Mundo Entero. Finalmente, ya que afirma que es una teoría científica, hace lo que la mayoría de los científicos “nueva era” fallan en hacer: en la línea de Karl Popper, propone maneras no de probar su teoría (cualquiera puede soñar supuestas pruebas), sino de refutar potencialmente su teoría, que es lo único que define una hipótesis científica.

Fuente: Hemisferio derecho

Los-Mejores-Beneficios-de-la-Meditación-para-tu-Salud

13 GRANDES MOTIVOS PARA QUE POR FIN COMIENCES A MEDITAR.

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La meditación es un proceso que no requiere esfuerzo y que enriquecerá todos los aspectos de nuestra vida. Si quizás estás pensando en meditar pero no tomas la iniciativa para hacerlo, te cuento que Deepak Chopra, un verdadero maestro en esta área nos brinda 13 grandes motivos que serán el empuje necesario para que por fin comiences… y cuando hayas emprendido este hermoso camino te vas a preguntar porque esperaste tanto para empezar…

  1. Reducción del estrés, la fatiga y las toxinas

Cuando las personas en Occidente piensan en la meditación, generalmente la asocian con el manejo del estrés. Nuestros cuerpos son una red de canales sutiles a través de los cuales nuestras células se comunican entre sí, supervisando lo que está sucediendo y pidiendo todo lo que se necesita para mantener un estilo de vida saludable.

Cuando acumulas estrés, fatiga y toxinas, actúan para bloquear estos canales y la comunicación se rompe, lo que lleva a desafíos de salud. Se estima que hoy en día, más del 80 por ciento de la enfermedad es causada o agravada por la cantidad de estrés que tienen las personas en su vida.

La meditación es un viaje de la actividad externa al silencio interno. En el proceso de convertir la conciencia hacia adentro, la mente y el cuerpo experimentan un profundo nivel de descanso. El descanso es la forma en que su cuerpo se cura naturalmente a sí mismo, y lo hace arrojando lo que se supone que no debe estar allí: el estrés, la fatiga y las toxinas.

  1. Mejor calidad de sueño

En la actualidad hay mucha investigación sobre las ventajas para la salud del sueño de buena calidad. El sueño natural permite que tu mente y cuerpo se rejuvenezcan. La recomendación para todos es de siete a ocho horas de sueño cada noche.

Si su vida es caótica, confusa y produce ansiedad, esto se traslada a su tiempo de sueño. Terminas con insomnio o, en el mejor de los casos, sueño inquieto y perturbado. La meditación no es un sustituto del sueño, ambos son necesarios, pero trae una mayor armonía a tu vida para que tu sueño se vuelva equilibrado y reparador.

  1. Mejor salud general

Cuando estás menos estresado y disfrutas de un sueño de buena calidad, tu cuerpo es naturalmente más capaz de lidiar con los desafíos de salud que pueden surgir en tu camino. Los canales de comunicación, se abren para que la energía y la información fluyan libremente por todo su cuerpo.

A través de la práctica regular de meditación, el recuerdo de la plenitud y la felicidad se restaura en todas las áreas de tu salud.

  1. Relaciones más significativas

Cuando se siente más relajado, saludable y feliz, es lógico que las relaciones con quienes nos rodean mejoren. Al igual que el estrés físico, el estrés emocional también disminuye con la meditación. A medida que te bajas de tu montaña rusa emocional, es más fácil entrar completamente en relaciones que sirvan a tus metas en la vida. Y casi automáticamente comienzas a verte rodeado de gente feliz, armoniosa y amante de la paz.

  1. Mayor paz mundial

El mundo es un reflejo de la conciencia colectiva de las personas que viven en él. Las personas enojadas crean un mundo enojado, las personas pacíficas crean la paz para todos. La meditación lo lleva a ese lugar profundo en el que redescubrirá su conexión con todos los demás. La física cuántica llama a esto el Campo Unificado. Puede parecer diferente y hablar un idioma diferente que otros, pero en última instancia, todos somos una sola familia. A medida que más y más personas meditan, puedes proyectar que la sensación de separación, que lleva a muchos de los conflictos del mundo, disminuirá gradualmente, ofreciendo la oportunidad de una paz duradera para toda la humanidad.

  1. Capacidad de vivir todo el potencial de la vida

En lo profundo de cada uno de nosotros, cubierto por las capas de estrés, fatiga y toxinas de la vida cotidiana, se encuentra una persona que está perfectamente feliz, sana y satisfecha. La meditación te permite despegar estas capas y reintroducirte a esta persona perfecta, que no es otra que tu verdadero ser. La meditación te abre la puerta para que vuelvas a tener la perfección en tu vida, para que tu vida tenga sentido y para que recuperes todo tu potencial.

  1. Una vida más llena de alegría

Aunque la mayoría de la gente puede haberlo olvidado, vives en un universo recreativo. Cuando te tomas el tiempo de mirar más allá de las turbulencias superficiales para ver la belleza de la naturaleza, los niños riendo, las flores floreciendo, los pájaros cantando, puedes darte cuenta de la creación tan alegre en la que vives. La meditación te lleva más allá del caos externo hacia un lugar interior paz y satisfacción La meditación te permite desplegar tu alegría interior, devolviendo la magia, la inocencia y la diversión a tu vida.

  1. Mejora de la claridad del pensamiento y la creatividad

Para muchas personas, sus mentes están en constante sobremarcha. Toda tu creatividad proviene de una fuente profunda pero, si tu mente es caótica y confusa, es difícil separar el trigo de la paja, lo significativo de las tonterías.

Con la meditación regular, sus pensamientos se vuelven más organizados, lo que le permite mantenerse enfocado en las cosas importantes de su vida. A medida que su pensamiento se vuelve más estable y claro, abre la puerta a un flujo sin esfuerzo de creatividad, perspicacia e inspiración.

  1. Mayor aceptación, comprensión y perdón

La meditación trae una mayor sensación de estabilidad y seguridad a tu vida. Cuando reconoces tu propia fuerza interior, dejas de sentirte amenazado por el mundo que te rodea. A medida que crece en amor y compasión, le resulta más fácil aceptar las fallas de los demás, entendiendo que todos están haciendo lo mejor que pueden en cualquier momento. Una mayor aceptación y comprensión abre el camino para el perdón y la libertad que trae a su vida.

  1. Mayor Abundancia

Lo Divino no te retiene nada, todo lo que posiblemente puedas imaginar está aquí ahora, solo necesitas estar abierto para recibir. El estrés, las dudas y los sentimientos de indignidad bloquean el flujo de la abundancia. A través de la meditación, tu vida puede ser fácil y expansiva; cuando vives desde el nivel de posibilidades infinitas, todas las cosas buenas comienzan a fluir espontáneamente hacia ti.

  1. Paz interior

Debajo de todo el ruido y la actividad superficial hay un campo de silencio. Un lugar de paz eterna e ilimitada. Cada vez que meditas, vas a este lugar, te hundes en la quietud. Al alternar regularmente entre la meditación y tus actividades diarias normales, comienzas a establecer este estado de paz interior como la base de tu vida.

  1. Iluminación

Para aquellos en un camino espiritual, el objetivo final de la vida es la iluminación. La meditación reaviva la memoria de quién eres en el nivel más profundo de tu Ser: el recuerdo de que ya has sido iluminado y siempre lo has sido. La meditación te vuelve a alinear con tu verdadero propósito en la vida, tu Dharma. La meditación vuelve a despertar la memoria de que ustedes son Divinos Seres Espirituales y que ustedes son el Universo.

  1. Es fácil de aprender

Si todavía no estás convencido de que la meditación sea adecuada para ti, aquí hay una razón final: nunca ha sido más fácil de aprender.

Si hubieras querido aprender meditación hace 100 años, tendrías que viajar a India, encontrar un ashram con un maestro calificado y probablemente pasar meses probando que eres digno de recibir instrucción. Bueno, ahora no tienes que viajar a la India o nada.

Hoy a través de infinidad de medios tenemos la posibilidad de encontrar la meditación adecuada, la que necesitamos para este momento en especial, esa que nos va a guiar e iluminar el camino para de este modo conocernos, aceptarnos y por sobre todas las cosas amarnos un poquito más y así convertir este mundo en uno más amoroso… Y vos qué estás esperando?

Ceci Delorenzi ~

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LAS CONSECUENCIAS POCO CONOCIDAS DE DORMIR MENOS DE LO REQUERIDO.

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Los días no pueden alargarse, pero las noches tampoco pueden acortarse sin que eso nos perjudique.

El sueño no se recupera. Las horas que no dormimos no las compensamos con un fin de semana de siestas. En el sueño no existe la lógica de la recuperación o del crédito, es decir, cuando dormimos poco vamos acumulando un cansancio progresivo que en algún momento nos empieza a pasar factura.

No estamos hablando del insomnio, del no poder conciliar el sueño, que es otra clase de problema, sino de las horas que le robamos a las noches para quedarnos trabajando, enganchados con una serie, atrapados con un libro o reunidos con amigos. Las horas que podríamos dormir pero decidimos no dormirlas.

¿Cuánto es dormir poco?

Los especialistas coinciden todos en afirmar que dormir menos de seis horas por día -en el caso de un adulto promedio- es poco. Y que ese número acumulado en, al menos, un mes produce una desregulación de los ciclos del organismo que, a su vez, genera desajustes físico y mentales. En principio, por ejemplo, “dormir menos de una hora de lo que uno debería disminuye la capacidad de estar alerta en un 33%”, asegura el doctor Alejandro Andersson, director del Instituto de Neurología de Buenos Aires.

De acuerdo con la Asociación Mundial de Medicina del Sueño (WASM, por sus siglas en inglés),”los problemas de sueño constituyen una epidemia global que amenaza la salud y la calidad de vida de más del 45% de la población mundial”.

“Dormir bien es uno de los tres pilares fundamentales para gozar de una buena salud, además de una dieta equilibrada y ejercicio regular”, explicó el organismo en una nota informativa, según informa BBC.

Y según Shirley Cramer, directora ejecutiva de la Real Sociedad de Salud Pública (RSPH, en inglés), “muchos dicen que sólo duermen entre cuatro y cinco horas al día, pero eso no es algo de lo que se debiera presumir”.

Según WASM estos 3 elementos son necesarios para dormir bien: 

1. Duración: La suficiente para que estemos descansados y alertas durante el día (entre 7 y 9 horas al día)

2. Continuidad: Deberíamos dormir sin interrupciones para que el sueño sea efectivo

3. Profundidad: El sueño debería ser lo suficientemente profundo para que sea restaurativo

“La falta de sueño tiene impactos altamente nocivos en la salud, tanto física como mental”, advierte la experta.

En este video te mostramos cuáles son los riesgos que tiene para la salud el dormir menos de lo correspondiente. Te asombrarás al descubrir que probablemente algunos de los problemas que te aquejan se deban a la falta de dormir al menos 6 horas diarias.

Y tú ¿Cuántas horas acostumbras dormir diariamente?

Fuente: Bellezas de la Vida

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LAS VENTAJAS DE PENSAR EN NADA. Facundo Manes.

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“Pensar en nada” ayuda a la creatividad. ¿Cómo es esto?

Científicamente es posible analizar el proceso creativo a partir de cuatro mecanismos principales, y uno de ellos tiene que ver con el reposo, el descanso. El primer momento es el de la preparación, es decir, para tener una idea novedosa en una disciplina hay que primero conocerla. Entonces la creación surge después de un duro trabajo de investigación y estudio. Ninguna idea importante surgió si antes no se destinó muchísimo tiempo a pensamientos profundos y obsesivos sobre un tema determinado. Luego, sí, es necesario descansar. Este es el momento de incubación.

Muchos creativos reportan que ellos tienen ideas nuevas cuando están pensando en nada. Cuando el cerebro está desconectado (en off-line) procesa información intensamente. Solo porque uno no esté concentrado en algo no quiere decir que el cerebro no está trabajando con la información adquirida previamente. Podemos decir que justamente estos serían los mejores momentos para crear, ya que es cuando se está relajado, hay tiempo de inactividad y existe lo que se llama “sueños diurnos”.

Por el contrario, lo que pasaría cuando estamos concentrados en encontrar una idea o una solución novedosa a algo es que no estamos permitiendo que trabajen las áreas que hacen nuevas asociaciones en el cerebro. Recién cuando nace la idea novedosa estamos ante la tercera etapa, llamada “iluminación”; y el cuarto momento es el de verificación.

¿Cuál es el impacto de la tecnología en el cerebro si siempre estamos conectados al celular?

La tecnología es una herramienta muy importante y útil; por ejemplo, hoy hay un montón de datos que ya no necesitamos memorizar porque los conseguimos con un clic al buscarlos en la web. La clave de lo que me consulta está, más bien, en el uso que le damos a esta tecnología, ya que si la utilizamos de manera excesiva deja de ser beneficiosa. Y en los chicos esto requiere delicada atención, porque el cerebro recién termina de madurar entre los 20 y 25 años y el impacto de la tecnología realmente no lo sabemos.Hoy los chicos viven conectados a Internet, redes sociales, juegos online, mirando videos.

Suelo decir que los niños tienen que volver a aburrirse, recuperar la introspección. Como señalé en mi columna pasada, el cerebro siempre trabaja y cuando nosotros sentimos que estamos “pensando en nada”, nuestro cerebro está relacionando la información aprendida, está afianzando la memoria. Por eso, aburrirse es fundamental: esos momentos de introspección son esenciales para conocerse y para dejarse llevar por la imaginación.

Fuente: “Preguntas y respuestas sobre las ventajas de pensar en nada” . Facundo Manes ~

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APRENDIZAJE Y GESTIÓN EMOCIONAL. ¿QUÉ ES ALBA EMOTING?

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Alba Emoting™ es un método con base científica de inducción, modelación y vivencia de las emociones desde el cuerpo, que permite a toda persona conectarse físicamente con sus emociones básicas a través de unas formas de respirar determinadas, acompañadas, a su vez, de las posturas corporales y los gestos faciales correspondientes.

Estas acciones respiratorias, corporales y faciales precisas, ayudan a cualquier persona a expresar, reconocer y modular creativamente sus propias emociones, a reconocerlas mejor en los demás y a transmitirlas a terceros sin ambigüedad.

Este sistema nació en los años setenta, en un laboratorio del departamento de Fisiología y Biofísica de la la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile, donde, midiendo los parámetros físicos de estados emocionales, Susana Bloch y Guy Santibáñez descubrieron la existencia de un patrón fisiológico diferente para cada una de las emociones básicas del ser humano, que resultaron ser seis: la alegría, la tristeza, la rabia, el miedo, la ternura y el erotismo. Se descubrió que cada una de ellas corresponde a necesidades adaptativas del ser humano y es universal, ahistórica y acultural.

Susana Bloch continuó su trabajo con las emociones en el CNRS (Centro Nacional de la Investigación Científica) de Francia y también creó su propio laboratorio en la Universidad de Pierre et Marie Curie, donde desarrolló en mayor profundidad estos descubrimientos. Allí comenzó a trabajar con actores y, junto con el cineasta y escritor chileno Pedro Sándor, creó el método Alba Emoting, con el fin de acercar los nuevos conocimientos sobre las emociones al mundo no académico y ampliar sus posibilidades de aplicación.

Para acceder a la web de Susana Bloch y a sus publicaciones cientificas, clica en el siguiente link: http://www.albaemoting.cl/

¿Qué es una emoción?

Un complejo y dinámico estado funcional de todo el organismo, provocado por un estímulo externo (situaciones, personas) o interno (recuerdos, pensamiento, imaginación), que implica la activación simultánea de:

• Un grupo particular de órganos efectores: viscerales, humorales, neuromusculares.

• Elementos expresivos: postura del cuerpo, gestos, expresión facial, vocalizaciones.

• Una experiencia subjetiva: vivencia emocional personal o feeling.

¿Qué y cuáles son las Emociones Básicas?

Las emociones básicas son el ingrediente de toda experiencia emocional.

• Corresponden a estados funcionales adaptativos del organismo, que cambian según los acontecimientos externos o internos.

•  Tienen un rol biológico esencialmente adaptativo: son universales, comunes a la especie y aparecen muy temprano en el desarrollo ontogenético.

• Pueden aparecer como reacciones adaptativas transitorias, emoción “fasica”, o perdurar en el tiempo y convertirse en una emoción “tónica”, que puede volverse desadaptada y no estar ligada a un estimulo específico.

Las emociones básicas según Alba Emoting™ son: Miedo, rabia, alegría, tristeza, ternura y erotismo

¿Para qué nos sirve el Alba Emoting™?

• Para reconocer mejor los estados emocionales propios y de los demás.

• Para aprender a desarrollar el manejo consciente de nuestras emociones

  • Para activarlas /inducirlas.
  • Para tener las riendas de la situación.
  • Para devolvernos a un estado neutral.

Cómo conseguimos…

  • La activación emocional? Mediante la reproducción correcta de los Patrones efectores o modelos respiratorios, posturas corporales y gestos faciales específicos.
  • Tener las riendas de la situación? Induciendo intencionalmente la emoción, con acciones físicas iniciadas voluntariamente, y escogiendo que la emoción inducida siga su curso natural o detenerla, cambiando las acciones físicas iniciadas.
  • Regresar a un estado emocional neutral? A través del “Step Out”, una técnica que “neutraliza la emoción” y permite conseguir, instantáneamente y a voluntad, el silencio emocional.

 ¿Qué son los Patrones Efectores?

Son el conjunto de características respiratorias, corporales  y faciales que fueron registradas, medidas y sistematizadas en el laboratorio para cada una de las seis emociones básicas.

Fuente:  Alba Emoting BCN

A continuación una entrevista esclarecedora a Susana Bloch:

 

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LA TEORÍA DE LOS 21 DÍAS. Claves para adquirir nuevos hábitos.

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¿Tres semanas son suficientes para adquirir un nuevo hábito? Sí, si lo deseas de verdad.

Repetir para automatizar. Nos subimos al coche e inmediatamente nos abrochamos el cinturón de seguridad, sin pensar en ello. Nuestra vida está llena de automatismos, de acciones que, a fuerza de haber sido repetidas suficientes veces, hacemos con el piloto automático puesto, asociadas a una determinada señal.

Esta es una de las formas en las que el cerebro gana en eficiencia, porque para realizar este tipo de actos no hace falta ninguna motivación, ni siquiera un pensamiento consciente, basta con la señal externa para detonarlo. Se consigue a base de repetir… Pero ¿cuántas veces hay que repetir una acción para que se convierta en un hábito?

Adquirir hábitos fácilmente: guía detallada para lograrlo

En 1887, William James, padre de la psicología científica, escribió un artículo titulado El hábito en el que exponía la enorme plasticidad cerebral y cómo son necesarios 21 días para la formación de un nuevo hábito. Ese dato ha ido perdurando a lo largo de los años, de modo que se ha convertido prácticamente en una verdad incuestionable. ¿Incuestionable? Otros estudios científicos hablan de cómo ese tiempo puede ser variable según la persona y también según el método utilizado para la repetición.

Sin embargo, más datos y experiencias insisten en ir en favor de la teoría de los 21 días:

  • En los años 60, el cirujano plástico Maxwell Matz describió que sus pacientes tardaban 21 días en acostumbrarse a su nuevo aspecto o en dejar de sentir un “miembro fantasma” (amputado).
  • 21 días es el tiempo que tardan las células madre en diferenciarse en nuevas neuronas en el cerebro.
  • También son 21 días los que dura el biorritmo emocional. Todos los seres vivos seguimos ciclos relacionados con la naturaleza y nuestras propias funciones biológicas. De la misma manera que los ciclos menstruales duran 28 días de promedio, tenemos otros biorritmos como el emocional o el intelectual. Y parece que el emocional dura 21 días, y no 28 como habitualmente se ha establecido. Así lo concluyeron por separado en 2000 los investigadores Michael Smolensky, experto en cronobiología de la Universidad de Texas (EE. UU.), y Zerrin Hodgkins, de Londres

    El secreto del éxito: la motivación

    Independientemente de lo que los estudios científicos establezcan como tiempo promedio para instaurar un nuevo hábito, lo que es clave es la motivación con la que lo hacemos, y lo coherente que sea la puesta en práctica de este nuevo hábito.

    Lo que queremos convertir en costumbre debe ser algo que esté conectado con algo importante en nuestra vida,algo que nos motive. Si se trata de una idea que simplemente te ha transmitido un médico o un terapeuta, pero no resuena emocionalmente con algo importante para ti, da igual cuántos días lo repitas, lo acabarás abandonando porque, en el fondo, no te importa tanto. Es fundamental encontrar un sentido a lo que llevas adelante para tener éxito y convertirlo en un hábito.

    Salir de tu zona de confort

    Todo cambio genera cierto nivel de ansiedad por la incertidumbre que produce. Por eso es tan importante la motivación con que lo afrontamos. Sabemos que al principio puede resultar difícil, pero cada vez que repitamos esa acción nos va a costar un poco menos, ya que la ruta neuronal utilizada se establece cada vez de forma más permanente hasta que al final se convierte en un acto automático. Habremos conseguido que nuestro cerebro funcione como nosotros queremos, ayudándonos a alcanzar nuestros objetivos.

    La Meditación Ayuda.

    El neurocientífico Richard J. Davidson ha creado un Centro para la Investigación de Mentes Saludables en el Centro Waisman de la Universidad de Wisconsin, y entre los estudios que lleva a cabo ha verificado que la meditación provoca cambios significativos estructurales y funcionales en el cerebro en áreas asociadas con el bienestar y la felicidad. La evidencia científica constata, además, que un entrenamiento sistemático y regular puede mejorar directamente el funcionamiento de nuestro organismo y de nuestro cerebro. Después de miles de años de práctica en Oriente y más recientemente en Occidente, por fin la ciencia ha constatado sus beneficios.

Transformar nuestras acciones en hábitos nos permite llevar una vida más sana y feliz, lejos de las ansiedades de la vida moderna. Tal vez tardemos 21 días, tal vez menos o más. Si te dijera que puedes ser una persona nueva en menos dos meses, ¿te parecería demasiado tiempo? Está al alcance de todos hacerlo. Solo hace falta una buena idea, motivación, sentir y saber que eso es algo realmente bueno para nosotros y… repetir.

Fuentes: Mente Sana y 21 días para cambiar de vida.

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AUNQUE LO VEO NO LO CREO. ¿Por qué la evidencia no logra cambiar lo que pensamos?

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 No vemos la realidad, sino lo que nuestras creencias filtran de ella. Por eso, cuando contradicen nuestra visión, nos resulta tan difícil descartarla.

Lo que vemos del mundo no es una copia exacta de la realidad, sino lo que se filtra a través de nuestras creencias. Todo es según el cristal con que se mira, dice el poema de Ramón de Campoamor que se transformó en célebre refrán. Múltiples investigaciones científicas demuestran que lo que vemos no es el resultado lógico de la evidencia, sino que está basado en nuestra propia historia, prejuicios y suposiciones. Tanto que, aunque enfrentemos datos objetivos que contradigan esta visión previa, nos resulta muy difícil cambiarla. Se trata de un conflicto cognitivo que experimentamos al ver amenazada nuestra forma de concebir las situaciones. De esta manera, lo que se pone en juego no es la verdad, sino la propia identidad. Nuestra mente, incluso, es capaz de hacer malabares para mantener la coherencia entre los pensamientos.

Datos y creencias. ¿Por qué las creencias tienen tanto poder por encima de los datos y las evidencias? Uno de los fenómenos que se han propuesto para explicarlo es llamado “disonancia cognitiva”. Este concepto, desarrollado por el psicólogo social León Festinger en los años 50, refiere a la tensión incómoda que resulta de sostener simultáneamente dos actitudes u opiniones conflictivas o contradictorias entre sí. Es lo que sentimos cuando nos enfrentamos con evidencias que amenazan nuestro autoconcepto. Incluso ante datos o hechos que nos objetan tendemos a reforzar nuestras opiniones preestablecidas y a estar aún más convencidos de nuestra verdad.

Muchos experimentos demuestran cómo las personas cambian los hechos para adaptar las creencias preconcebidas con el objetivo de disminuir la incomodidad de la disonancia cognitiva. Este comportamiento, conocido como “razonamiento motivado” (seleccionamos los datos coincidentes con lo que queremos creer y reforzamos así nuestros preconceptos en un movimiento de retroalimentación y, como gesto contrario, evitamos, ignoramos, le quitamos valor o simplemente olvidamos lo que los contradice).

Nuestros sesgos cognitivos son responsables de que, muchas veces, interpretemos la información de manera ilógica, que realicemos juicios irracionales y, por eso, tomemos decisiones desacertadas. Los sesgos cognitivos representarían mecanismos de reducción de la disonancia cognitiva y, en consecuencia, permitirían mantener una suerte de equilibrio mental en las decisiones y acciones.

Uno de estos sesgos, justamente, es el denominado “sesgo de confirmación”, ya que se trata de la tendencia a buscar información que apoya las creencias u opiniones que sostenemos, mientras que evitamos la que las contradice.

Así, tendemos a leer los editoriales de los diarios que confirman nuestras convicciones políticas, miramos en la TV los programas que coinciden con nuestra visión de la realidad y seguimos en redes sociales a quienes opinan cosas parecidas a nosotros. Asimismo, tendemos a considerar a los expertos como más legítimos y respetables en tanto apoyen lo que creemos.

Y más todavía: somos mejores para aprender y recordar los hechos que coinciden con nuestra forma de ver el mundo, fenómeno que se conoce como “aprendizaje selectivo”. Así también actúa el llamado “reflejo Semmelweis”, la tendencia a calificar las evidencias contrarias como menos válidas o más débiles.

Otro esquema cognitivo a considerar en todo esto es el llamado “sesgo de causalidad”, que consiste en forzar las relaciones de causa y efecto donde no existen. Por ejemplo, una persona enamorada que está convencida de que la otra ya no la quiere interpretará cualquier señal –como por ejemplo la demora en responder un breve mensaje– como producto de eso, sin considerar otras interpretaciones posibles, incluso el propio azar.

Evolución. Ahora bien, si los sesgos cognitivos son los responsables de que sostengamos creencias distorsionadas e imprecisas y de que tomemos decisiones que no siempre son las más acertadas, ¿por qué la evolución los preservó?

La respuesta a esta pregunta implica reconocer algunas de las ventajas de esta forma de decidir. El cerebro se enfrenta cotidianamente a una tarea casi imposible: darle sentido a un mundo ruidoso y ambiguo. Es por eso que se vuelve indispensable tomar atajos. Así, los sesgos ayudan a procesar la información y dar respuesta a situaciones a las que se debe enfrentar de manera rápida.

Nuestro cerebro utiliza un sistema de toma de decisiones sin mayor esfuerzo en la mayoría de las situaciones cotidianas. En estas, no procesa la información de manera enteramente lógica y racional, porque ello demandaría demasiado tiempo y recursos cognitivos (nuestros antepasados, en medio de la oscuridad del bosque, si venían una sombra no se ponían a reflexionar si se trataba de una rama o un animal salvaje; simplemente huían. En términos evolutivos, sobrevivir es muchas veces más importante que conocer la verdad).

Más que analizar minuciosamente todos los datos de los que se dispone, el cerebro se apresura a tomar la información a partir de patrones sistemáticos, que no siempre son correctos o veraces, pero permiten interpretar rápidamente los hechos nuevos en coherencia con nuestros pensamientos. De esta manera, se liberan recursos cognitivos para otras tareas.

Esto mismo es lo que ocurre cuando alguien elije creer en una anécdota parcial u opinión personal sobre una consolidada evidencia científica que requiere más análisis. Por supuesto que, otras veces, cuando es indispensable porque no disponemos de una respuesta ya moldeada o porque surge un conflicto que necesita mayor entendimiento, nuestro cerebro posee mecanismos para realizar un análisis más detallado y completo de la información que suponen más esfuerzo mental.

Claro que estos temas fueron abordados a lo largo del tiempo por diversas teorías y disciplinas, y hoy se refleja de manera cabal en la tan transitada idea de “posverdad”, en la que hechos objetivos son secundarios en relación con la apelación a las emociones y a la creencia personal previa, fortalecida con las nuevas tecnologías en tanto siempre se hallará evidencia a favor de cualquier cosa que queramos creer y en contra de lo que no. Asimismo, los algoritmos tienden a sugerirnos, a través de la predicción, propuestas alineadas con nuestras lecturas y búsquedas previas.

Aunque no es una tarea fácil, para moderar el efecto de los sesgos cognitivos en nuestras creencias, decisiones y conductas es importante saber que existen, reflexionar sobre esto y ver qué se hace en consecuencia. Además, es necesario cuestionarlos cuando esos esquemas repercuten de manera negativa. Para ello, hay que flexibilizar y poner en práctica el pensamiento crítico y el razonamiento científico. Las personas con mayor capacidad de pararse en distintos lugares, de observar a través de diferentes perspectivas y de permitirse abordar diversas ideas están más expuestas a una multiplicidad de estímulos y a la generación de respuestas más creativas. Del mismo modo, ayuda a comprender a los demás, sobre todo a aquellos que no piensan de la misma manera que nosotros.

Porque, sumado a todo lo dicho, los sesgos cognitivos también son claves para establecer vínculos y conectarnos con los otros. Por definición, la noción de comunidad tiene que ver con los intereses comunes.

Reflexionar sobre esto no solo es fundamental a nivel personal sino también como sociedad. Pensemos, sin ir más lejos, en nuestra comunidad, la de los argentinos, si no necesitamos en forma urgente hacer un esfuerzo cognitivo, entender que si la evidencia nos mueve de lugar, eso no perturba la propia identidad, escuchar al otro y respetarlo, reconocer que existen cristales a través de los cuales cada uno mira, asimilar y tener empatía para lograr, más allá de las diferencias sobre el pasado y el presente, ponernos de acuerdo en políticas comunes que nos lleven a un futuro de desarrollo y equidad de una vez por todas.

Neurólogo Facundo Manes~

Fuentehttp://www.perfil.com/elobservador/

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